Plena inclusión Aragón continúa creciendo y consolidando su presencia en todo el territorio aragonés. La asociación de entidades sociales sin ánimo de lucro que trabajan para los y las aragonesas con discapacidad intelectual y del desarrollo y sus familias celebra la incorporación como nuevo miembro de la Asociación Guayente.
La adhesión ha sido ratificada este pasado lunes por la asamblea general de socios y socias de Plena inclusión Aragón. Con esta incorporación, son ya 36 las entidades que forman parte del movimiento asociativo de la discapacidad intelectual mayoritario en el país aragonés, que también cumple 36 años en 2026. Afianza así su presencia en el Pirineo aragonés, gracias al arraigo territorial que caracteriza a Guayente, indisolublemente vinculada a la Val de Benás.
Santiago Villanueva, presidente de la asociación de entidades de discapacidad intelectual, valora que, “para nuestro movimiento asociativo, es muy importante seguir sumando más organizaciones a la familia de Plena inclusión Aragón. Y, en este caso, además, es especialmente relevante, ya que procede de un entorno rural, lo que nos permite conocer más a fondo las dificultades que tiene nuestro colectivo para poder permanecer en sus entornos y poder así llevar a cabo sus proyectos de vida sin tener que abandonar sus orígenes”.
Para Héctor Rodríguez, director de estrategia de Guayente, su incorporación “responde a una evolución natural, tras muchos años de trayectoria y compromiso con las personas con discapacidad en nuestro territorio. Unirnos a Plena inclusión Aragón nos permite crecer, reforzar nuestra misión y sumar fuerzas para avanzar hacia una sociedad más inclusiva”.

La Asociación Guayente nació en 1981 para dar respuesta a la sangría de población que suponía la emigración juvenil en el Pirineo. Se optó por la enseñanza como solución, con la apertura de un centro de formación profesional que, 45 años después, continúa con su labor.
Fue en 1994 cuando la asociación amplió su actividad hacia la atención a personas con discapacidad, ya que Ribagorza no contaba con centros ocupacionales ni servicios de apoyo cercanos, y muchas familias se veían obligadas a emigrar cuando sus hijos con discapacidad finalizaban la etapa escolar. Esta diversificación trataba de evitar su desarraigo, ofreciéndoles oportunidades de inclusión en su propio entorno.
Nacía el Centro de Integración Sociolaboral El Remós, que en sus más de 30 años de recorrido ha ido ampliando servicios, incorporando programas ocupacionales, formativos y de inserción sociolaboral, creando entornos más adecuados y accesibles y desarrollando proyectos de empleo y participación social, favoreciendo la inclusión real en la comunidad. Su modelo de atención siempre se ha mantenido muy ligado al medio rural. “El Remós no solo presta apoyos, sino que genera impacto social” en la Val de Benás “creando empleo, fijando población y dinamizando la vida comunitaria”, afirma el director de estrategia de la Asociación Guayente.
Ahora, El Remós es un proyecto consolidado y orientado a derechos, inclusión y calidad de vida. Y su enfoque también ha evolucionado, pasando “de cubrir una necesidad asistencial en sus inicios a convertirse en un referente en apoyos a personas con discapacidad mediante la atención integral centrada en la persona”, añade.
Su incorporación a Plena inclusión Aragón “supone integrarse en una red con valores compartidos: defensa de derechos, inclusión real y mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad y sus familias. No se trata solo de prestar servicios, sino de formar parte de un proyecto colectivo de transformación social”, asegura Héctor Rodríguez. “Juntos, se puede fortalecer la defensa de derechos, ya que la unión permite tener mayor capacidad de interlocución con las administraciones públicas y participar en espacios de incidencia política y social” para “impulsar cambios normativos y mejoras en los recursos”, destaca.
Por otro lado, el trabajo en red “supone un aprendizaje compartido. Integrarse en Plena inclusión Aragón facilita el intercambio de buenas prácticas, formación e información continua para profesionales y equipos directivos, acceso a proyectos innovadores o acompañamiento técnico en procesos de mejora y calidad, como los modelos centrados en la persona, que ayudan a consolidar y mejorar la atención que ya veníamos ofreciendo. Además, en un entorno rural, pertenecer a una estructura autonómica fortalece la sostenibilidad del proyecto, evitando el aislamiento y generando alianzas estratégicas”, destacan desde la entidad de la Val de Benás.
Finalmente, Santiago Villanueva da la bienvenida a la Asociación Guayente, dándole las “gracias por sumar al desarrollo del proyecto de Plena inclusión Aragón”. Y es que la incorporación de una entidad con la trayectoria y el modelo de atención de El Remós demuestra que todas las personas, con los apoyos adecuados, pueden desarrollar su proyecto de vida en su propio territorio, sin verse obligadas a abandonarlo para acceder a más oportunidades.


