La Alianza por la Emergencia Climática en Aragón había concertado para este lunes una reunión con la Consejera de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza para presentarle la preocupación por la crisis climática y sus repercusiones en la ciudad. "En su ausencia, que lamentamos, pues había un compromiso previo, la reunión se ha mantenido con la responsable de la Oficina de Medio Ambiente, Acción Climática y Salud Pública del Ayuntamiento de Zaragoza", informan en una nota de prensa.
En la reunión "se ha subrayado que la ciudad de Zaragoza ha sido seleccionada, junto con otras nueve ciudades europeas para el proyecto Mision Label, un sello de la Unión Europea muy importante. Dentro de él se reconocen los planes de las ciudades para lograr la neutralidad climática de aquí a 2030. Para ello se facilita el acceso a la financiación pública y privada para lograr ese objetivo", explican en la nota.
Los colectivos que conforman la Alianza consideran que este reconocimiento sitúa a Zaragoza "ante una oportunidad única a la vez que una responsabilidad ilusionante". En esta reunión, en la que se encontraban representantes ecologistas, educadores, así como el presidente de la Federación de Barrios y el de la Unión Cesaraugusta, querían mostrar a la consejera su disposición a colaborar en este objetivo, "en consonancia con el ODS 17 que prioriza las alianzas para lograr transiciones sostenibles".
Para demostrar ese interés por la colaboración y participación ciudadana con el Ayuntamiento, la Alianza por la Emergencia Climática en Aragón había elaborado una serie de demandas básicas que han sido entregadas a la responsable técnica Montserrat Hernández para que se las haga llegar. "Hay que tener en cuenta que este sello es un reconocimiento al desarrollo exitoso de los Contratos de Ciudad Climática, en los que uno de los requerimientos es que deben realizarse con la colaboración de la ciudadanía", añaden en la nota.
Las demandas propuestas por la representación de la Alianza quedan recogidas en un documento base. Entre sus puntos destacan "la necesidad de programar la convocatoria urgente de la Comisión de Cambio Climático del Consejo Sectorial de Medio Ambiente -no se reúne desde 2015-". Esa reunión "serviría para que el Ayuntamiento de Zaragoza informase de las acciones de transición que ha puesto y tiene previsto poner en marcha de forma progresiva hasta el año 2030". También sería el primer encuentro para "concretar un plan de acción que prepare a la ciudad ante los posibles fenómenos meteorológicos extremos que la crisis climática está ya provocando". Extremos meteorológicos que este año ya se han dado de formas diversas: sequías, calores o inundaciones.
La Alianza ha informado a la representante municipal que se está realizando un trabajo con el conjunto de asociaciones vecinales de los barrios zaragozanos para identificar los espacios que habría que naturalizar, así como aquellos que deberían convertirse en refugios climáticos para afrontar las próximas olas de calor o de días continuados de bajas temperaturas. En sentido parecido le han planteado la importancia de climatización de los centros escolares; también se ha hablado de la necesidad de ir progresando en la rehabilitación de las viviendas con ayudas económicas, en especial de los barrios más envejecidos y en donde se concentran los sectores más vulnerables. "Todo ello requeriría que en el presupuesto de 2024 figurara una partida económica para atender estas necesidades", advierte la Alianza.




