Para la asociación, defensora de la sanidad pública "como un derecho fundamental y de una atención primaria fuerte, capacitada y competente, que ha demostrado, a lo largo de décadas su contribución indiscutible e imprescindible a la salud de la población aragonesa", es necesario un análisis serio y riguroso "de la manera de hacer más atractiva la elección de medicina de familia". La entidad propone "la incentivación de medidas para los profesionales del medio rural que no sean únicamente económicas, como facilidades para la conciliación, incentivos en el baremo o en la movilidad, etc; además del mayor peso que debe de tener la Atención Primaria en la formación pregrado, la equiparación social de la Medicina de Familia al resto de especialidades médicas, lo que pasa entre otras cosas por orientación más positiva del valor de la atención primaria en los medios de comunicación y sociedad en general".
Para la ADSP, "es imprescindible sustituir la queja continua por una inversión efectiva del 25% para la atención primaria, que no se quede en una eterna promesa, por una planificación de los recursos y reasignación de competencias profesionales, junto con la incorporación de nuevos y nuevas profesionales, que evite la excesiva carga asistencial actual de los médicos y las médicas de familia con actividades que pueden ser asumidas por otros componentes de los equipos de atención primaria". Según la asociación, "de este modo se hará más razonable y atractiva la especialidad, pudiendo dedicar además más tiempo a la labor comunitaria, docente e investigadora, tareas inherentes a la atención primaria de salud".

