Que el niño lo reduzca todo a juego, no ha sorprendido a nadie, ni ahora ni antaño. Al fin y al cabo, el niño no sabe ni quiere hacer otra cosa. Lo sorprendente es que el hombre hecho y derecho se porte como un niño, y juegue. Esto es, en realidad, lo que ha llamado la atención, lo que ha sorprendido siempre, en cuanto que los hombres empezaron a reflexionar sobre lo que les rodea y se preguntaron por las razones de la conducta humana, o mejor, de las conductas.
El juego les llamó la atención: no había razón ni fin, fuera de sí mismo que lo justificase. Fue la primera muestra de la anarquía natural del hombre; por eso había que ponerle coto, había que reglamentarlo. Al niño había que dejarle porque no sabía hacer otra cosa, porque todo lo convertía en juego, pero, los mayores... ¡ah los mayores! A eso se le llenó de reglas, y así nacieron los deportes y las reglas de juego: (a fin de cuenta, ¿qué somos los deportistas?, si no niños que no queremos crecer), si lo que había que demostrar era la capacidad del esfuerzo, del esfuerzo que fuese salían las reglas y de ahí salieron los deportes.
Nos encontramos ante el resultado del trabajo de un hombre que desde que tuvo inteligencia se dedicó al deporte, no tanto a practicarlo como a que lo practicasen los demás. Y no de una manera alocada o intuitiva, sino clarividente, estudiada, ordenada. De ahí nacieron las clasificaciones.
Siempre se tiene en cuenta la frase "Mente sana en cuerpo sano" y resume pues los fines del deporte. La frase no proclama el predominio ni de la mente ni del cuerpo, sino su equilibrio, los desequilibrios vinieron después, pero de eso no tiene la culpa el deporte, sino el uso que de él se ha hecho. (Espectáculo de Masas). Insistimos, el uso que se ha hecho de él.
Se puede afirmar con rotundidad que el fútbol es el deporte Rey, puesto que es el que más personas lo juegan a lo largo y ancho del mundo. A pesar de jugarse con la parte más indócil del cuerpo, el pie. Su dificultad y complejidad entrañan a la vez un encanto natural hacia este deporte en detrimento de otros.
El fútbol moderno mueve masas y millones, cualquiera puede verlo y más actualmente en plena Eurocopa cuando, dicho sea de paso, se ensalza a través del fútbol un sentimiento nacional a todas luces aberrante.
Pero aun así, hay aficionados al fútbol que tienen otras inquietudes políticas totalmente distintas a las predominantes. En épocas de crisis la convulsión social tiende a incrementarse y con ello también por supuesto el sistema intenta recortar y reprimir como pueda el derecho de la gente a manifestarse contra lo establecido casi quedando el fútbol y más concretamente las gradas cómo el único escenario posible para decir lo que realmente se piensa sin miedo a sufrir represalias. Como ocurría a finales de la dictadura franquista y ocurrirá si no sabemos remediarlo en este demofascismo camuflado de democrático bajo esta supuesta crisis que no es otra cosa que una estafa.
También por desgracia el fútbol a veces hace aflorar los instintos más bajos de las personas y en algunas gradas aún hay insultos racistas, xenófobos, homófobos... etc. Esto se ve representado la mayoría de las veces por grupúsculos fascistas y neonazis, pero también demasiadas veces por “peñistas garrulos” o bien “aficionados comunes” que adolecen aunque de forma inconsciente o motivada por el alcohol de una xenofobia patente como demuestran puntualmente con los típicos comentarios racistas que todos conocemos por haber escuchado a nuestro alrededor.
Un grupo de gente que desde hace años acudimos a la Romareda a ver a nuestro equipo, el Real Zaragoza, hemos decidido dar este paso y declararnos abiertamente antirracistas en la grada. Con todo lo que ello conlleva. Porque no podemos dejar la labor de representar a nuestra ciudad en otros campos del estado en manos de energúmenos que reproduzcan estos planteamientos, dando así una imagen totalmente alejada de la realidad de nuestra ciudad y nuestros barrios, claramente multiculturales y multirraciales.
Hartos estamos también de las constantes agresiones verbales e incluso físicas que hemos recibido por parte de auto declarados, (que no probados), "militantes antifascistas" amparándose únicamente en que seguimos al equipo de nuestra ciudad, para llamarnos fascistas e incluso cuestionar estos planteamientos anteriormente descritos y de esta manera intentar justificar dichas agresiones iniciando así una caza de brujas contra nosotros.
Por todo esto, estamos convencidos de que es necesario dar este paso y abandonar cualquier tipo de complejo que podamos tener para desarrollar nuestra actividad en la Romareda, que no es otra que animar a nuestro equipo sin caer en ninguna actitud negativa de las anteriormente descritas.
Hacemos un llamamiento a cualquier persona que pueda sentirse identificada con estos parámetros para que se apunte a nuestra peña, para que todos y todas juntos podamos hacerlo mucho mejor, de manera más visible y efectiva.
En los próximos días haremos público el programa de las jornadas de fútbol crítico y gradas antirracistas que servirán para presentarnos, conocernos, debatir y reflexionar sobre esto, si quieres saber más búscanos por las redes sociales o escríbenos a:
jornadasdefutbolzaragoza@gmail.com.
Jornadas de Fútbol Crítico | Para AraInfo




