Como un mal trilero, Azcón anunciaba a bombo y platillo en el debate sobre el estado de Aragón, una serie de medidas que apestaban a promesa electoralista; concertación del bachillerato, construcción del nuevo Hospital Royo Villanova y el Centro de Salud de Arco Sur, todo ello en un contexto político de insultos y acusaciones a su socio parlamentario, Vox, al que dentro de unas semanas tendrá que mendigar para lograr sus apoyos de cara a la más que posible investidura.
La propia convocatoria electoral no ha estado exenta de sus trucos de trilero; una falsa negociación con los partidos políticos, con excusas absurdas para no aceptar las manos tendidas a su izquierda y derecha y sin ni siquiera presentar el proyecto de presupuestos. Toda esta situación ha dejado al descubierto lo que era más que evidente; Azcón convoca unas elecciones no por las necesidades de la ciudadanía aragonesa sino por los intereses estatales de Alberto Núñez Feijoo, demostrando una vez más que el título de “mayordomo del patrón”, con el que le nominaron los y las trabajadoras de parques y jardines en las movilizaciones bajo su mandato en la alcaldía de Zaragoza, es más que bien merecido.
Azcón llegó a la presidencia de Aragón con un bagaje nefasto para la ciudad de Zaragoza, con una política de “pan y circo”, siguiendo el manual de los antiguos emperadores romanos y que Natalia Chueca ha continuado en su actual mandato. Mientras el abandono de los barrios fue más que evidente durante su mandato, las políticas económicas iban dirigidas a satisfacer a la patronal, como las ayudas a las familias de escuela concertada, la recalificación urbanística que reportó más de un millón de euros a su familia, la recalificación urbanísticas para la construcción de un nuevo hospital privado, como no, de Quirón, las sospechas de trato de favor a su amigo íntimo Juan Forcén, empresario de la ciudad que ha ganado numerosos concursos públicos, como la concesión del Quisco del Parque J.A. Labordeta. Al mismo tiempo su política de circo llenó Zaragoza de flores y vírgenes del Pilar, endeudaba a los y las zaragozanas para pagar la nueva Romareda, en otro pelotazo urbanístico, o el uso del programa “Volveremos”.
Con este bagaje, ganaba las elecciones a la presidencia de Aragón y desde el primer momento Azcón dejó claro hacía quien iban a ir dirigidas sus políticas económicas, políticas y sociales; las grandes multinacionales, la patronal de las escuelas concertada, la patronal del ladrillo. Una de las primeras medidas, no por simbólica deja de ser preocupante; fue la suspensión del proyecto del anterior gobierno del PSOE de construir pisos de protección oficial para jóvenes en la zona de la Expo. A esta medida se sumó la subida del 9,5% de la vivienda de protección oficial. En el ámbito de la educación el nombramiento de Manuel Magdaleno, director de colegios concertados, como Secretario General Técnico de la Consejería de Educación, número uno de facto, adelantaba una política de ataques a la “pública”; zona única de escolarización, concertación del bachillerato, recortes… Lo que no se “atrevió” a implantar Luisa Fernanda Rudi lo ha hecho Azcón. La situación de la sanidad pública, con centros de atención primaria saturados, falta de personal… Frente a los tratos de favor a la sanidad privada, Quirón Rivera Salud. Importantes recortes en la gestión forestal. El trato a lo “público” por parte del presidente Azcón ha sido de acoso y derrumbe.
Las políticas económicas de apoyo a las empresas del negocio de la nieve, como la construcción del telecabina Benás-Cerler. La cesión ante las grandes multinacionales para la construcción de centros de datos bajo las mentiras de riqueza y creación de miles de puestos de trabajo ocultando los gastos de agua y energía que arruinarán el territorio. Las críticas por las ayudas a la patronal del ladrillo han sido constantes y han saltado las fronteras de Zaragoza levantando críticas en Uesca, por la supuesta licitación irregular de la construcción de un solar en la zona de Harineras. Sin olvidar de sus políticas sociales y culturales; los ataques a las lenguas de Aragón, los recortes a la cooperación al desarrollo, la supresión de la Ley de Memoria Histórica de Aragón…
La política de Jorge Azcón en sus poco más dos años como presidente ha sido más que nefasta, gobernando siempre mirando a los empresarios, patronal, Iglesia y dejando de lado a la ciudadanía. Con actitudes no solo de trilero, sino haciendo uso de mentiras, insultos y actitudes machistas, como denunció este medio, al más puro estilo Ayuso, como buen acólito, insultando y acusando constantemente a Pedro Sánchez para tratar de ocultar sus actitudes y políticas dignas de un “mayordomo del patrón”. Este es el candidato a la reelección del gobierno de Aragón con más posibilidades de salir elegido.




