Izquierda Unida de Aragón "está trabajando en un rumbo político que pone en el centro la acción colectiva, la movilización y la necesidad urgente de construir alianzas". Así lo ha anunciado este sábado su coordinador general, Álvaro Sanz. La organización ha trazado dos líneas estratégicas: una, "junto a los movimientos sociales, vecinales, feministas, ecologistas y otros espacios organizados"; y otra, en el plano político, para "tejer una red de alianzas con otras fuerzas de izquierdas que permita avanzar hacia un frente amplio con vocación de gobierno".
"Hay una cuestión clara: esto no lo podemos hacer sin calle, y por lo tanto hay que volcarse en la calle", ha afirmado Sanz tras la reunión de la coordinadora de IU Aragón. "Hemos acordado precisamente seguir implementando nuestra hoja de ruta para reforzar esas alianzas sociales que nos permitan, además, desplegar una potente red de alianzas políticas que culmine en las instituciones con un frente amplio. Pero no un frente cualquiera, sino uno que tenga un respaldo sociopolítico en la calle y que sea una opción de gobierno y, sobre todo, una opción de paz, de sostenibilidad, de derechos y de futuro", ha añadido.
En un momento marcado por la privatización de servicios básicos, la entrada de intereses transnacionales como los centros de datos y la promoción de infraestructuras militares como el hub militar en Zaragoza, Izquierda Unida lanza un mensaje claro: "Frente a la guerra y el beneficio privado, apuesta por la paz, los derechos colectivos y la planificación democrática de la economía".
"Celebramos nuestra coordinadora en un contexto de ataque claro a la paz, y frente a eso Izquierda Unida lo tiene muy claro: una apuesta por la paz clarísima y, sobre todo, en defensa de lo de todos y lo de todas, de los servicios públicos, del medio ambiente, la sostenibilidad y la planificación democrática de la economía. Más aún después de ver, tras el apagón, lo necesaria que es una transición energética planificada y justa", ha añadido Sanz.
Desde la organización subrayan que esta fase política se orienta a "fortalecer" su capacidad organizativa "mediante campañas sectoriales y relanzamiento de áreas estratégicas". "Ahora comienza la segunda fase de desarrollo de un plan de trabajo definido, de su Convocatoria por la Democracia. Un plan que pone el foco en la movilización y la ofensiva, con el objetivo de fortalecer los espacios colectivos de contestación y propuesta social de la izquierda", ha detallado Sanz.
En lo político, Izquierda Unida comenzará a desplegar en Aragón el documento federal aprobado en materia de alianzas. "Lo importante de esta reunión son dos cosas. Una, la hoja de ruta organizativa para poder hacer frente a los ejes de trabajo fundamentales que le afectan a la sociedad, acompañando a la sociedad organizada, al movimiento vecinal, sindical o ecologista … Y dos, abordar también el ámbito de desarrollo de las alianzas en lo político para construir ese frente amplio necesario", ha explicado Sanz.
En ese sentido, desde IU Aragón insisten en que "la unidad de acción debe basarse en acuerdos programáticos, cooperación y respeto a la diversidad". "Debemos trabajar duro, poniendo siempre en el centro el trabajo colectivo, la democracia como forma de decisión y la pluralidad como motor político", remarca el coordinador general.
Finalmente, la organización ha subrayado que estas dos líneas estratégicas "deben guiarse contra el rearme y el belicismo", como "condición indispensable" para "frenar el ascenso del fascismo, garantizar los derechos y asegurar un futuro en paz".

