La izquierda y la ultraderecha se jugarán la Presidencia de Colombia tras el hundimiento del uribismo

Iván Cepeda intentará frenar el avance del ultraderechista Abelardo de la Espriella en una segunda vuelta marcada por el desplome electoral del uribismo, la campaña anticomunista de la derecha y las denuncias de irregularidades lanzadas por la izquierda colombiana

01 junio, 2026. 08:39
Iván Cepeda y Aída Quilcué durante un acto de campaña | Foto: Pacto Histórico

El ultraderechista Abelardo de la Espriella y el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, se disputarán la Presidencia de Colombia en segunda vuelta el próximo 21 de junio tras una primera ronda marcada por el desplome del uribismo, la campaña del miedo anticomunista y las denuncias de fraude lanzadas desde la izquierda colombiana. Cepeda llama a ampliar la movilización popular para frenar a la extrema derecha y dar continuidad al primer gobierno progresista de la historia reciente del país.

Con el 100% del escrutinio informado por la Registraduría colombiana, De la Espriella obtuvo el 43,74% de los votos —10.361.499 sufragios— frente al 40,90% de Cepeda, apoyado por el presidente saliente Gustavo Petro, que logró 9.688.361 papeletas. Muy lejos quedaron las candidaturas tradicionales, especialmente la del uribista Centro Democrático, cuya aspirante Paloma Valencia apenas alcanzó el 6,92%.

La segunda vuelta enfrentará así dos proyectos antagónicos: por un lado el bloque ultraderechista articulado alrededor de De la Espriella, admirador declarado de Nayib Bukele, Donald Trump o Javier Milei; por otro, el intento de continuidad de la izquierda con el llamado “Gobierno del cambio” impulsado por Gustavo Petro y Francia Márquez a través de la candidatura de Iván Cepeda y la senadora indígena Aída Quilcué.

El uribismo se hunde y se alinea con la ultraderecha

El derrumbe electoral del uribismo quedó confirmado apenas cerradas las urnas. La candidata conservadora Paloma Valencia pidió inmediatamente el voto para De la Espriella recurriendo al discurso del miedo habitual de la derecha latinoamericana y advirtiendo de que Colombia no podía caer “en manos del comunismo ni el neocomunismo”.

En la misma línea, el expresidente Álvaro Uribe llamó a cerrar filas con el candidato ultraderechista para evitar que el país se convierta en “una sucursal del chavismo”. Una retórica anticomunista recurrente en la derecha colombiana que volvió a dominar parte de la campaña electoral.

De la Espriella celebró su victoria parcial desde un barco en el río Magdalena, en Barranquilla, reivindicando los más de diez millones de votos obtenidos y prometiendo “derrotar la tiranía y el absolutismo”. Durante la campaña, el candidato ultraderechista basó gran parte de su discurso en propuestas de mano dura, megacárceles, operaciones militares contra el narcotráfico y el fin de las negociaciones con grupos armados. El dirigente ultra, que se hace llamar “El Tigre”, llegó además a pedir al Ejército que intervenga si Petro no reconoce el resultado electoral.

La izquierda denuncia irregularidades y llama a aumentar la movilización

La primera reacción del presidente Gustavo Petro fue rechazar los resultados del denominado “preconteo”, el sistema informativo preliminar sin validez jurídica definitiva. Petro aseguró que existen inconsistencias en el software electoral y denunció la presencia de más de 800.000 votantes adicionales respecto al censo oficial.

“Como presidente no acepto los resultados del preconteo”, escribió en redes sociales, insistiendo en que solo reconocerá el escrutinio oficial validado por jueces de la República.

Las sospechas crecieron también por la rapidez del recuento. Las urnas abrieron entre las 8.00 horas (15.00 en Aragón) y las 16.00 horas (23.00) y apenas dos horas después ya se conocían resultados prácticamente definitivos, una situación que generó dudas en sectores de la izquierda colombiana.

Iván Cepeda denunció “graves anomalías electorales” y alertó de presiones vinculadas a intereses geoestratégicos y a la injerencia de Estados Unidos. Pese al resultado adverso, el candidato del Pacto Histórico llamó a redoblar esfuerzos para la segunda vuelta.

“Vamos a ganar en segunda vuelta”, afirmó Cepeda, quien calificó a De la Espriella como “misógino”, “abogado de paramilitares”, “abogado de narcotraficantes” y representante de un “fascismo mafioso”.

El candidato de la izquierda advirtió además de que una victoria ultra supondría “pulverizar” los avances sociales impulsados durante el mandato de Gustavo Petro.

Iván Cepeda: esperanza frente al miedo

Foto: Pacto Histórico

La candidatura de Iván Cepeda representa la continuidad política del primer gobierno de izquierdas en la historia reciente de Colombia. Su programa, titulado “El poder de la verdad”, plantea profundizar las reformas sociales iniciadas por Petro y Márquez y avanzar en la descentralización del poder, la defensa de los derechos humanos y el reconocimiento de las diversidades históricamente marginadas.

Hijo de la militancia comunista y de la Unión Patriótica —organización víctima de un exterminio político que dejó más de 6.200 personas asesinadas—, Cepeda ha desarrollado gran parte de su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y las víctimas del paramilitarismo.

El dirigente tuvo que exiliarse junto a su familia primero en Cuba y la antigua Checoslovaquia y posteriormente en Francia, tras recibir amenazas derivadas de su actividad política y social.

Junto a él concurre como candidata a la Vicepresidencia la dirigente indígena nasa Aída Quilcué, referente de las luchas de los pueblos originarios en Colombia.

La segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio se celebrará en un clima de enorme tensión política y social. Tres semanas decisivas para la izquierda tratando de ampliar la movilización popular frente al avance de una ultraderecha que llega fortalecida y con el respaldo del uribismo tradicional.

Noticias relacionadas

· PUBLICIDAD ·
· PUBLICIDAD ·
· PUBLICIDAD ·
· CANAL TELEGRAM ARAINFO ·
· CANAL WHATSAPP ARAINFO ·