El acuerdo, que no contó con el respaldo de CSIF, CCOO, UGT y FTPS, si bien supone el incremento del pago de las horas de guardia, de la turnicidad, nocturnidad y festividad, además del complemento por cada tarjeta sanitaria que atienden los profesionales, lo hace de forma “insuficiente y con un alcance muy limitado”, señalan desde Izquierda Unida.
Desde IU Aragón advierten, además, que con este acuerdo habrá que esperar a 2023 para equiparar las cuantías de las guardias con el resto del Estado y denuncian que han dejado fuera el aumento de 0,9% del salario del personal público, tal y como está recogido en los Presupuestos Generales del Estado.
Sobre todo ello, preguntará su Coordinador y portavoz en las Cortes de Aragón, Álvaro Sanz, a la consejera de Sanidad, Sira Repollés, en sesión parlamentaria, porque “este acuerdo recoge demandas de los colectivos de la sanidad pero no reconoce a todos los profesionales por igual, penaliza a las personas que concilian y está muy lejos de mejorar las condiciones laborales estructurales o deudas históricas como es el complemento de la carrera profesional para las categorías de formación profesional y gestión y servicios”.
En concreto, Sanz pedirá a Repollés que explique qué aspectos retributivos quedan pendientes de abordar y qué condiciones son necesarias para darles respuesta.
En su opinión, “queda muy lejos de poner en valor el trabajo de todos los y las profesionales de la sanidad durante esta crisis que hemos vivido y no se les reconoce ni compensa mínimamente el esfuerzo que han realizado estando al pie del cañón en este duro año de pandemia y aún a costa de poner en peligro su propia integridad”.




