Este miércoles 15 de mayo en la plaza del Pilar, el partido ultracatólico Falange ha convocado una concentración bajo el lema “Por la familia tradicional, no al aborto”. Desde la Iniciativa Popular Contra los Actos Fascistas (IPCAF) declaran que “la convocatoria constituye un peligro para la ciudadanía, con antecedentes violentos, como el pasado 13 de abril, donde miembros de este grupo propiciaron una paliza a un joven africano”.
Esta iniciativa popular no comprende como el delegado de Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, permite la concentración de Falange, siendo que ese mismo día en la plaza del Pilar se concentra el movimiento 15M para celebrar su segundo aniversario.
Desde la IPCAF han remarcado, en un comunicado hecho público hoy, que “el lema de la convocatoria de Falange atenta contra los derechos de las mujeres". En el comunicado, la IPCAF solicita "iniciativas y respuestas populares para impedir que este tipo de actos se sigan realizando".
Por los nuevos modelos de familia y el derecho a decidir. Desmontando al fascismo
"Dentro de la política de recortes sociales, políticos y económicos que estamos sufriendo, consideramos necesario crear unos argumentos sólidos que nos permitan, con un discurso coherente, creado desde el feminismo, defendernos y movilizarnos frente al proyecto de vida que se nos ofrece a las mujeres de refamiliarización, el control de nuestro cuerpo, la sexualidad, y nuestro derecho a decidir" apunta el comunicado de la IPCAF.
En este sentido IPCAF considera "no solo un grave retroceso el que las condiciones para poder acceder a un aborto, a los métodos de prevención o una educación sexual de calidad que nos proporcione autonomía y placer sin peligro, desaparezcan o se degraden al máximo, sino que lo que está en juego es la no aceptación de los avances de las mujeres sobre su propia sexualidad, su capacidad de decisión, las diferentes maneras de vivir y entender la maternidad y la crianza. Lo que se cuestiona es la autonomía de las mujeres: que deseemos y vivamos alejándonos de la ideología que refuerza la familia tradicional y las bases del patriarcado".
Varias organizaciones han solicitado a Delegación de Gobierno que prohíba la concentración de Falange
Cha, Chobentú y la Asociación Amparo Poch señalaban "dos cuestiones básicas que fundamentan esta petición". Por un lado el carácter propio de las concentraciones y la ideología de Falange, con uso de emblemas y uniformes paramilitares y de carácter inconstitucional y por otro lado, que el acto “contradice la normativa vigente en materia de defensa de la familia, los menores y la propia regulación del aborto existente en nuestro ordenamiento jurídico”.
Puyalón de Cuchas denunciaba que “la concentración de Falange arremete contra los derechos y libertades de las mujeres y otros modelos de familia” y añadía que “hacen uso de simbología anticonstitucional usando habitualmente símbolos franquistas en sus actos”.
La Coordinadora Antifascista de Zaragoza afirmaba que “esta autorización supone un peligro real e inminente” y recordaba, al igual que el resto de organizaciones, el carácter violento de estos grupos fascistas que durante las últimas semanas, han realizado varios actos, todos ellos autorizados. La Coordinadora cree que “ante los aplastantes indicios que vinculan sus actos con agresiones, deberían pensarse dos veces autorizarlos”. Así mismo, lanzaron un mensaje de alerta, “por enésima vez”, afirmando que “Zaragoza se está convirtiendo en un punto neurálgico de los grupos fascistas, racistas, xenófobos y homófobos, y la sociedad aragonesa no es lo que quiere ni desea”.
