El sindicato, que ya organizó un paro general junto a otras tres centrales sindicales el 3 de octubre, subraya que la huelga general "quiere ser una respuesta al empobrecimiento de la clase obrera a causa de los bajos sueldos imperantes".
En rueda de prensa, el secretario general del sindicato, Carles Sastre, ha asegurado que "razones para una huelga general no faltan".
Asimismo, han descartado que esta convocatoria tenga nada que ver con el contexto político. "No es una huelga política por que aquí las huelgas políticas están prohibidas", ha sostenido Marc Sallas, uno de los responsables de la Intersindical-CSC, lamentando la situación política que se vive en Catalunya.
Desde Intersindical-CSC animan a todos los sindicatos a que secunden la huelga para el miércoles. La ANC y Òmnium han mostrado su apoyo a la huelga.
La principal patronal catalana pedirá la ilegalización de la huelga
Por su parte, Foment del Treball, principal patronal catalana, presentará el lunes, día 6, una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya para pedir que se declare ilegal la huelga general del 8 de noviembre, que ha sido convocada por la Intersindical-CSC.
En un comunicado, Foment argumenta que la huelga "se sustenta en motivos políticos y no laborales", y avanza que solicitará medidas cautelares, previas a la interposición de la demanda, con el objetivo de impedir el paro general, así como una declaración de responsabilidad por daños y perjuicios en caso de que se celebre.




