Conocí a INARU (Asociación de Mujeres Latinoamericanas en Zaragoza), por casualidad, en la primavera del año pasado. Vi un cartel sobre una conferencia de Ivone Gebara, socióloga y feminista brasileña, que daban en el Centro Cívico Estación del Norte y decidí pasar. Ahí conocí a su presidenta, Mónica Díaz Macker, que ha hecho una labor importante desde hace más de una década junto a las socias. Esta entrevista a Mónica Díaz es una buena oportunidad para conocer a la asociación INARU, ayudarles en sus proyectos y comprender la realidad de las mujeres latinoamericanas más allá de prejuicios y tópicos.
Para que la gente se haga una idea de vuestra asociación... ¿Cómo, por qué y cuándo decidisteis crearla?
Lo más fácil de contestar es cuándo, abril de 2014 y el cómo tiene que ver con el hecho de que al jubilarme decidí ser un poco mosca incordiante movilizando a los demás. Los 25 años trabajados en la Casa de la Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza me dieron una perspectiva social y ahí observé en el evento “Zaragoza Diversa”, organizado por la Casa de las Culturas, que había varios puestos latinoamericanos y recordé mi pasada experiencia ya que, en las asociaciones de mujeres, nosotras hacemos el trabajo y luego vienen los hombres y se ponen las medallas. Así que eché en falta una asociación que reuniera a las mujeres latinoamericanas para poder trabajar por nuestras causas. Si quieren colaborar señores, de hecho lo hacen, bienvenidos sean, pero toda nuestra temática gira alrededor de la mujer. Visibilizarla, ponerla en valor, conocerla y reconocerla.
Los retos de las mujeres latinoamericanas al emigrar son importantes... ¿Cuáles serían a tu juicio los principales?
Hay tres fundamentales, vivienda, papeles y empleo. La vivienda por los precios que, aunque ganamos más por el cambio de moneda, se pierde esta ganancia por los alquileres y, al final, no resulta buen negocio. Los papeles, porque se da mucho el caso de gente que se viene a la brava y, al no tener papeles, hay más dificultad para trabajar.
En cuanto al empleo se sabe que hay mucho trabajo como empleadas del hogar y cuidadoras de personas mayores; pero son trabajos duros y, si no se negocian bien las condiciones, pueden estar mal pagados. A una familia con una persona mayor que necesita cuidados 24-7 le es rentable contratar a una cuidadora latinoamericana porque la residencia es mucho más cara y los cuidados no son comparables. La persona que hace ese trabajo está interna, sólo tiene un día de descanso a la semana, se encuentra aquí sin su familia, a veces ha dejado hijos en su país de origen. Hay que endurecerse el corazón para poder afrontarlo o echarle mucho coraje.
También, un problema importante son las convalidaciones. Cuestan mucho tiempo por lo que conseguir trabajo cualificado se hace muy difícil, esto lo vemos en INARU como también vemos que somos las grandes desconocidas y tampoco hay interés por conocernos. Por ejemplo, nosotras en INARU organizamos actividades magníficas, de buen nivel cultural, pero el público no responde. Es como si éste ya tuviera una publicidad previa a través de la música, películas, y famosos latinos en Estados Unidos que parece globalizar la realidad de un continente, América, como si sólo existiera ese país y convierte como interesante todo lo que se hace ahí, aunque sean las mayores tonterías, como la moda de las mechas californianas o la tontería ésta de las uñas y demás cuestiones. Sin embargo, parece que aquí todo el mundo quiere ir a Nueva York sin saber que se van a encontrar un Nueva York más cercano al Manhattan Transfer de John Dos Passos que no era nada idílico y, máxime, ahora con el ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas).Personalmente recomiendo Buenos Aires como una gran urbe, con una extraordinaria oferta cultural presente y pasada y Chile, por supuesto. Pero hay mucho más que, por desgracia, no se oye ni ve ni dejan tampoco que se conozca.
Hablemos sobre estereotipos en las sociedades europeas con respecto al emigrante y más con respecto a las mujeres. ¿De qué manera se estereotipa a la mujer latinoamericana en el Estado español?
Aquí en el Estado español se la estereotipa obviamente como “chacha”, como señora de la limpieza, como cuidadora de personas mayores. En INARU hemos tenido socias ingenieras agrónomas, abogadas, profesoras de Universidad. Una de ellas acabó poniendo una granja de gallinas al no encontrar un trabajo acorde a su cualificación.
¿Cómo vivís el auge de la derechización de América Latina y el de Europa?
Personalmente, lo vivo muy mal. Es un desastre anunciado y ya se ve con Trump adónde nos lleva. Berta Cáceres, hablaba de un “capitalismo de muerte que sólo nos ofrece muerte”. De hecho a ella la asesinaron por su activismo. Horroriza ver la maldad, la insensatez, la carrera hacia la nada de estos genocidas: Netanyahu, Trump, alentados y sufragados por los lobbies judíos en Estados Unidos. Derrochan enormes recursos en destruir, en atacar civiles. Cuesta creer que estamos impotentes viendo tanto horror y sin poder hacer mucho.
Me comentaste sobre un proyecto enfocado a las mujeres latinoamericanas que se encuentran cumpliendo pena en la cárcel de Zuera, ¿ya es algo firme?
Aún no arranca. Presentamos una propuesta de trabajo por escrito al director de la cárcel el verano pasado y nunca nos contestaron. Volvimos a escribir y tampoco. Ahora nos han ofrecido ciertos contactos que nos ayudarían para adelante el proyecto, estamos en ello. Hay que tener en cuenta que las internas no sólo necesitan acompañamiento, sino también realizar gestiones fuera que muchas veces no tienen quien se lo realize. Además, no gustaría hacer un festival folklórico con el grupo Raíces Andinas que son colaboradores nuestros desde hace años de manea desinteresada.
¿Cómo ves el futuro de las mujeres latinoamericanas de segunda o tercera generación en su integración con la sociedad aragonesa y la española?
Lo veo esperanzador por un lado y triste por otro. Esperanzador porque nuestras niñas y jóvenes se integran muy bien al tener un idioma y una cultura común. Triste porque nosotros no salimos de nuestros países por gusto y, perder los lazos, da pena.
Si tuvieras que decir algo a la sociedad aragonesa y a la española sobre el trato o imagen que ésta tiene de la mujer latinoamericana, qué les dirías...
Sobre todo que estudien un poquito de Historia. Aquí hay personas que nos han llegado a decir que qué bien hablamos el español. No conocen la historia de España en América Latina que ahora mismo está la polémica encendida. Y bien, la hazaña española no hay que negarla, se puede comparar a la actual conquista del espacio, hubo bravura, hubo sacrificio… pero también hubo personas miserables, sobre todo codiciosas, y de eso nos habla de manera notable el Padre Bartolomé de las Casas, que destrozaron las culturas que había allí y negaron todo derecho a las poblaciones originarias, que ése es su nombre, nada de indios ni indígenas. Así que, cuando Ayuso dice que lo españoles fueron a civilizarnos, hay una IGNORANCIA con mayúsculas. Es bochornoso para un responsable político mostrar tal grado de desconocimiento. Claro como ella sólo viaja a Miami, ¿lo ves?
Los Aztecas, los Mayas, los Incas son grandes culturas que no se pueden desconocer. Hasta el valor de los Mapuche lo reconocieron los propios españoles. Y luego, en la colonia, cuando los españoles crearon gobiernos muy bien montados en América Latina con sus instituciones, ciudades, cultura, comercio, religión, los inmigrantes británicos que llegaron en el Mayflower a Norteamérica aún andaban comiéndose los mocos por allí.
Ahondando en el tema, ¿hay diferencia a cómo percibe la sociedad española entre una mujer latinoamericana y una mujer africana, árabe o de otras latitudes?
Mucha, aquí casi no hay nadie que no tenga familiares en América Latina o que haya vivido allí por un tiempo. De modo que hay mucha más cercanía.
Para terminar... ¿Cómo ves el futuro de tu asociación? ¿Nuevos retos, proyectos?
El reto sigue siendo el del primer día: crear un público estable, despertar interés, cierto es que hay espacios que aún no hemos podido contactar porque no llegamos. Pero este 2026 queremos intentar la ayuda del Instituto Aragonés de la Mujer para consolidar nuestra labor. Siempre tenemos proyectos in pectore y excelentes colaboradores con mucho talento para llevarlos a cabo. Aunque también hay que lamentar la desaparición en 2025 de nuestro gran amigo, al que desde aquí agradezco su apoyo incondicional, Luis Felipe Alegre, un artista extraordinario e irrepetible. Destacaría nuestro homenaje anual a Berta Cáceres que este año salió especialmente bonito. Estamos ilusionadas con el Ciclo Pensadoras del Norte y del Sur que ha funcionado muy bien y del que este año haríamos la IV Edición.
Pero el reto mayor es poder reflejar todo este trabajo en redes. De momento sólo tenemos un vídeo de 13 minutos dedicado a Berta Cáceres, pero tenemos mucho material esperando subirlo que esperamos hacerlo pronto. Gracias Olga por tu empatía y por dedicarnos tu tiempo.



