Las responsables de comunicación del encuentro, organizado por CavAragón y la Red de Mujeres Vecinales de Uesca, explican que son “mujeres que no queremos ser la cara oculta de la luna. Ejemplos en la historia, el arte, la ciencia, la literatura”.
“No a la violencia contra las mujeres, no a la violencia de género, no a la violencia sexual. La importancia de seguir luchando contra esta lacra. La importancia de la educación afectivo sexual”, relatan, significando que “el arma más valiosa para luchar contra esto es la educación”.
Y por ello, han preparado “un taller de educación sexual. Para reconocer los logros gracias a la lucha feminista, pero reconocer también que seguimos en peligro y que tenemos que seguir trabajando, aumentando redes de apoyo, no bajar la guardia, pues hay intereses que tienen miedo a la libertad de las mujeres”.
“Los pinchazos de este verano pueden tener el objetivo que vivamos con miedo, que no seamos libres, que tengamos miedo a que nuestras hijas salgan, se diviertan y piensen por ellas mismas, y no lo tenemos que consentir”, enfatizan.
Son mujeres vecinales que están en asociaciones que reivindican mejoras en el entorno más inmediato, en todas las áreas: urbanismo, medio ambiente, en la sanidad, educación, dependencia. “Trabajamos para evitar la soledad, evitar la brecha digital. Siempre en el entorno más próximo”.
También destacan la necesidad de “planificar el urbanismo teniendo en cuenta que sean espacios públicos seguros, queremos estar en la planificación, que se vea desde nuestra perspectiva, que sean espacios para las personas y en dicho espacio nos sintamos seguras. La mirada feminista con gafas violetas es imprescindible en muchos campos: nuestras calles, nuestros parques, colegios, trabajo, lugares de ocio.”
También aseguran estar “preocupadas por el cambio climático, el modelo de sociedad está en juego y nosotras estaremos en el cambio que se vuelve imprescindible. Unas ciudades que se han hecho para la industria, para el coche, un modelo industrial. Hoy la ciudad debe responder a las personas que lo habitan, la buena convivencia, modelo de ciudad con un medioambiente saludable, sin riesgos para la salud y teniendo en cuenta la movilidad y accesibilidad de las personas, una ciudad amable”.
“Trataremos de la conciliación: este tema no se trata como se debe, hay mucho camino por recorrer, y nos tememos una vuela atrás. Hay que seguir trabajando y conseguir ‘la corresponsabilidad’. Trabajamos veinticuatro horas, sin paga, sin descanso. Es por ello que dedicaremos parte del encuentro a debatir este tema y reflexionar todas juntas”, anticipan.
Tienen tiempo para recordar que “vivir en igualdad, igualdad de derechos, eso es lo que persigue el feminismo. Igualdad para vivir, diversidad para convivir. Encuentro para compartir experiencias, crecer juntas, aprender de lo que se hacen en diferentes territorios y diferentes colectivos rurales, urbanos, de mujeres diversas y en territorios diversos. Estaremos en los actos del próximo día 25, que se organizan en Aragón. Tejiendo igualdad enganchadas al feminismo. Feministas siempre. No hay espacio, reto o profesión que se nos resista”, concluyen.


