Las agrupaciones estudiantiles Pan y Rosas y Contracorriente, junto a otras organizaciones juveniles y del ámbito educativo como Abrir Brecha, Vagas y Maleantes, Juventud Comunista o el Frente de Estudiantes, han convocado una huelga estudiantil feminista en Aragón los días 4 y 6 de marzo. La movilización busca defender la educación pública y denunciar el avance del machismo, la LGBTIfobia y el racismo, así como los recortes y procesos de privatización que, según las organizaciones convocantes, afectan al sistema educativo.
En Zaragoza, la jornada de huelga se celebrará el 4 de marzo, con una manifestación a las 12:00 desde la Plaza San Francisco. En Teruel, el estudiantado se sumará a la convocatoria estatal del 6 de marzo, con una concentración a las 11:00 horas en la Plaza del Torico.
Las organizaciones impulsoras llaman a la movilización con el objetivo de "vaciar las aulas y llenar las calles contra el machismo, la LGBTIfobia y el racismo", y en defensa de una enseñanza pública contra los intentos de privatización.
El manifiesto sitúa la convocatoria en un contexto político que consideran marcado por el avance de la extrema derecha y por el riesgo de retrocesos en derechos sociales y democráticos. "La extrema derecha está a la ofensiva y va a seguir avanzando si no le hacemos frente", señalan, alertando de posibles ataques a los derechos de las mujeres, del colectivo LGTBI y de las personas migrantes y racializadas.
En el ámbito educativo, la huelga denuncia el deterioro de las condiciones en los centros públicos y el aumento de la financiación a la enseñanza concertada frente a la red pública. Según el texto, mientras "las clases y centros de estudio se caen a pedazos", las administraciones continúan destinando recursos a modelos educativos privados o concertados.
Entre sus principales reivindicaciones, las organizaciones reclaman "una educación pública inclusiva, feminista, gratuita y de calidad", el refuerzo de la educación afectivo-sexual con perspectiva de diversidad y el rechazo a medidas que limiten estos contenidos o introduzcan mecanismos de censura en las aulas. También defienden la separación entre Iglesia y Estado en el ámbito educativo, la reducción o eliminación de tasas y el acceso a prácticas y plazas suficientes en la formación profesional.
La convocatoria vincula además la situación educativa con un contexto social más amplio, marcado por la precariedad juvenil y la falta de expectativas de futuro. El manifiesto denuncia el aumento del gasto militar y reclama una reorientación de los recursos públicos hacia servicios esenciales. "Contra el militarismo y el genocidio en Palestina: presupuestos militares para escuelas y hospitales", recoge el texto.
Las organizaciones convocantes también rechazan la idea de que la juventud esté desmovilizada o alineada con posiciones conservadoras, y destacan su participación en recientes huelgas y movilizaciones en defensa de la educación pública y en solidaridad con Palestina y contra el militarismo.
En este sentido, el manifiesto plantea una crítica más amplia al modelo económico y social actual y afirma: "No nos conformamos con el futuro de precariedad, explotación, crisis climática y guerras que nos deja este sistema". Las entidades impulsoras defienden la necesidad de la organización colectiva para hacer frente a estas problemáticas y avanzar hacia una sociedad sin discriminaciones ni desigualdades estructurales.
Finalmente, las organizaciones hacen un llamamiento al conjunto del estudiantado a secundar la huelga y participar en las movilizaciones convocadas los días 4 y 6 de marzo y las movilizaciones convocadas el domingo 8 de marzo por el movimiento feminista. Por su parte, SOA convoca huelga general laboral el 8 de marzo en todo Aragón.







