Traemos hoy a estas páginas unos pocos párrafos del primer libro que leo del conocido economista francés Thomas Piketty: "Hacia un Socialismo Ecológico. Crónicas 2020-2024" (1), referidas únicamente a su Introducción (56 páginas), que entiendo resume su posición sobre el camino a seguir desde la política y la economía frente a la crisis social y ambiental que amenaza a la humanidad. La segunda parte del libro (hasta sus 229 páginas), recoge sus artículos mensuales que publicó en Le Monde, entre 2020 y 2024, tan interesantes como la introducción, pero imposibles de extractar en un artículo. Como de costumbre, lo intentaremos desde una visión personal, recogiendo sus propias palabras.
"Si el siglo XX fue el siglo de la socialdemocracia, el siglo XXI será el siglo del socialismo ecológico, democrático y participativo". Así comienza la introducción de su libro, del que tomamos prestado el título para nuestro modesto artículo.
El autor nos plantea que el proceso de desmercantilización comenzó en el siglo pasado con la construcción del estado del bienestar y el triunfo de la socialdemocracia, recordándonos que "[...] la recaudación pública total (impuestos directos e indirectos, cotizaciones a la seguridad social, etc) era inferior al 10% de la renta nacional en Europa en vísperas de la Primera Guerra Mundial, y pasó al 40-50% desde las décadas de 1980 y 1990 en adelante. Esta transformación sin precedentes, que puede calificarse de revolución socialdemócrata, es un acontecimiento histórico de considerable transcendencia".
Y resalta igualmente que, "[...] la construcción del estado de bienestar en el siglo XX es inseparable del proceso de desmercantilización de amplios sectores de la economía. Concretamente, sectores enteros como la educación, la sanidad, la investigación, la seguridad social, y en menor medida, el transporte, la energía y la vivienda, se desarrollaron en la mayoría de los países, y especialmente en la Europa occidental y nórdica".
Y siguiendo con la introducción, expone: "Para evitar el colapso climático, los modelos de producción y consumo van a tener que cambiar profundamente, y eso afectará a todos los grupos sociales y todas las regiones del mundo", y "las clases medias y trabajadoras, tanto del norte como del sur, nunca aceptarán los cambios que se necesitan a menos que empecemos por pedirles a las clases privilegiadas que hagan un esfuerzo todavía mayor".
"Una reducción masiva de las emisiones de carbono y de otros daños medioambientales causados por los más ricos, es una condición sine qua non para limitar el calentamiento global y preservar la habitabilidad del planeta [...] Ahora bien, y aunque la reducción de las desigualdades es una condición necesaria para garantizar la habitabilidad del planeta, no es en absoluto, una condición suficiente [...]".
"Un mundo perfectamente igualitario pero en el que se siguiera dependiendo de los hidrocarburos, el plástico y el hormigón, tanto como en la actualidad, sería poco deseable. [...] Lo que necesitamos, es ante todo un proceso [...] que permita al mismo tiempo una salida progresiva y decidida de la lógica mercantil y capitalista en un número cada vez mayor de sectores de actividad, y en última instancia, de la economía en su conjunto [...]".
"Sectores enteros, empezando por la energía, el transporte y la construcción, deben abandonar una lógica puramente lucrativa [...] que obliga al cumplimiento de normas públicas extremadamente estrictas: prohibición de motores de gasolina y del plástico para para casi todos los usos, normativas de construcción y aislamiento, etc, con sanciones disuasorias para quienes las incumplan".
"[...] desde el siglo XIX, el debate Político se organiza en torno a tres grandes familias ideológicas: el socialismo, el liberalismo y el nacionalismo. El liberalismo, se basa en la propiedad privada y el mercado nacional e internacional para promover la emancipación individual y el desarrollo industrial, a veces con cierto éxito económico pero también con considerables perjuicios sociales. El nacionalismo, respondió a la crisis social subsequentemente promoviendo la nación y la solidaridad local y étnico-nacional; mientras que el socialismo intentó, no sin dificultades, promover un sistema socioeconómico alternativo basado en el reparto del poder y la propiedad, así como en la emancipación de carácter universal a través de la educación".
"En Europa, a principios del siglo XXI, el neoliberalismo aspira sobre todo a congelar los impuestos y las cotizaciones sociales en el 40-50% de la renta nacional (y por tanto, a dejar vía libre al ánimo de lucro y a las fuerzas del mercado para satisfacer las necesidades crecientes en educación, sanidad o medioambiente), pero no a reducir los impuestos y las cotizaciones a la seguridad social por debajo del 10% de la renta nacional, cosa que es muy diferente".
"Del mismo modo, los nacionalistas europeos de 2010 y 2020 pretenden defender las regiones que los globalistas de las grandes ciudades han desatendido, así como promover los intereses de las clases medias-bajas, a medio camino entre la población asistida racializada y la población más privilegiada e hipócrita. Evidentemente, esa visión puede rebatirse (sin duda es más fácil atacar a los más pobres que a los más ricos, pero no es seguro que vaya a resolver los problemas, como tampoco lo hace el etnocentrismo)".
"El socialismo democrático y ecológico, basado en un programa de descentralización progresiva de la economía (educación, sanidad, energía, transportes, vivienda, etc.) y en una socialización creciente de la riqueza, debe convertirse gradualmente en parte de la base democrática común, a medida que demuestre su capacidad para hacer frente a los retos sociales y medioambientales mundiales de forma más convincente que las lógicas mercantiles y capitalistas [...]".
Sigue indicando las muchas dificultades que aparecerán en el proceso, y quedarían muchísimos otros aspectos de interés, imposibles de resumir en este espacio. Imprescindible la lectura total del libro de este notable economista.
(*) Hacia un socialismo ecológico. Crónicas 2020-2024. Thomas Pyketty, 2024.
Centro de Libros PAFF, SLU., 2024. (Traducción: Daniel Fuentes, 2025).

