Hacer “cripping” en prácticas artísticas o como interrumpir el capacitismo desde el arte y la diversidad funcional

“Mapear” las experiencias que tienen los sujetos en nuestra ciudad y hacer prácticas artísticas “cripping” a partir de esas experiencias, nos permite interrumpir el capacitismo, sus normas y sus estereotipos y experimentar lo que nos oprime pero también nuestras posibilidades de resistencia

Laura Moya. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Hace algunas semanas, en el congreso y festival Diversario: Discapacidad y creatividad, celebrado en Uesca, Antonio Centeno (actor y productor del documental “Yes, we fuck”), afirmó que hay leyes más importantes que las del Parlamento y son las leyes culturales de la representación.

Si echamos un vistazo a las representaciones culturales encontraremos discapacidad, ya que como dicen Michell y Snnyder, esta es una “prótesis narrativa”, es decir, es una muleta omnipresente en la representación cultural.

Sin embargo, estas representaciones, en su mayoría, responden a arquetipos de la diversidad funcional, en las que esta sirve para ejemplificar un castigo, una tragedia o una hazaña heroica. Representaciones que coinciden con las figuras tan extendidas de la víctima o el superhéroe atribuidas a las personas con diversidad funcional.

Fue también en Diversario, donde La Rara Trope nos invitó a pensar en que los imaginarios se abren mediante la convivencia y a través del arte como pantalla de representación.

Pero entonces, si la representación cultural dominante responde a estereotipos de la diversidad funcional, ¿Cómo nos reapropiamos de estas representaciones en prácticas artísticas?

Carrie Sandahl, nos propone que hagamos “cripping” a estas representaciones. Al igual que la palabra crip o tullidx, implica una reapropiación de un término negativo para subvertirlo, hacer “cripping” a las representaciones, significa reapropiarse de las mismas para resignificarlas de manera crip, encontrar los subtextos “tullidxs” en esas representaciones dominantes o romper con el capacitismo de esas representaciones. En definitiva, hacer prácticas artísticas que desmonten esas representaciones dominantes, pero ¿A partir de qué?

A partir de las experiencias que tienen los sujetos en los espacios que habitan. Experiencias de opresión pero también estrategias de resistencia que nos muestran las vivencias de la diversidad funcional y que, en muchas ocasiones, son compartidas por más sujetos que los catalogados como “discapacitados”.

Por eso, “mapear” las experiencias que tienen los sujetos en nuestra ciudad y hacer prácticas artísticas “cripping” a partir de esas experiencias, nos permite interrumpir el capacitismo, sus normas y sus estereotipos y experimentar lo que nos oprime pero también nuestras posibilidades de resistencia.

En ello estamos en la investigación-acción de mi tesis en Sociología. ¡Gracias a todxs lxs que han participado en el mapeado! Y ¡Bienvenidxs a lxs que quieran participar en las prácticas artísticas!

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