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Greenpeace Holanda publica una nueva filtración sobre el TISA y analiza el anexo sobre energía

La publicación de estos documentos sobre el TISA se produce al conocerse este verano los problemas que atraviesan las negociaciones sobre el TTIP, cuya viabilidad se ha visto amenazada tras las declaraciones públicas de altos responsables políticos de Francia y Alemania
| 20 septiembre, 2016 18.09
Greenpeace Holanda publica una nueva filtración sobre el TISA y analiza el anexo sobre energía
Foto: Greenpeace.

Greenpeace Holanda ha publicado hoy una nueva filtración sobre las negociaciones a puerta cerrada en Ginebra sobre el TISA (Acuerdo Internacional sobre el Comercio de Servicios, diseñado para la desregulación de servicios en más de 50 países, entre ellos la Unión Europea).

Además de la filtración, la organización ha elaborado un análisis detallado sobre el anexo de energía, que abre la puerta a un amplio debate sobre estas negociaciones que minan la democracia y van en dirección contraria a lo establecido en el Acuerdo contra el cambio climático de París.

Al igual que el TTIP y el CETA, el TISA promete impulsar la desregulación del sector servicios, como el sector energético, de transportes, abastecimiento de agua y otros servicios básicos. Los nuevos documentos secretos de la negociación sobre el TISA, entre los cuales se encuentra el anexo sobre los servicios energéticos son motivo de gran preocupación.

Aunque es una negociación totalmente desconocida por la ciudadanía, el TISA podría finalizar a finales de este año. Ha sido negociado en secreto y algunos documentos de este acuerdo están sujetos a una cláusula que impide su publicación hasta cinco años después de la firma del acuerdo. Los documentos filtrados han sido publicados en www.tisa-leaks.org.

La publicación de estos documentos sobre el TISA se produce al conocerse este verano los problemas que atraviesan las negociaciones sobre el TTIP que negocian la UE y EE. UU., cuya viabilidad se ha visto amenazada tras las declaraciones públicas de altos responsables políticos de Francia y Alemania. Precisamente, el curso de estas negociaciones sobre el TTIP y el CETA (el acuerdo comercial entre la UE y Canadá) serán debatidos por los ministros de Comercio de la UE en Bratislava (Eslovaquia) el próximo viernes 23 de septiembre.

En Ginebra, activistas de Greenpeace han protestado con globos en forma de ojos y una pancarta que reza «No comercien con nuestro planeta» en la Misión diplomática de EE. UU. donde tiene lugar la 20ª ronda de negociaciones sobre el TISA donde están presentes 50 países.

«Esta filtración muestra que el TISA, al igual que otros acuerdos comerciales, incluye medidas que restringen la capacidad de decisión de los responsables políticos a la hora de poner en práctica el acuerdo sobre el clima de París», ha declarado Susan Cohen Jehoram, portavoz de Greenpeace Holanda.

Los aspectos más relevantes del análisis realizado por Greenpeace

  • La muy necesaria regulación por parte de los gobiernos para establecer medidas obligatorias para el sector energético será más difícil en caso de que se acuerde una “congelación”, ya que no se permitirían regulaciones más estrictas.
  • Existe una cláusula que especifica que una vez liberalizados servicios públicos relevantes como la energía, agua potable o educación, estos no podrán volver a ser renacionalizados, y deberán estar en lo sucesivo orientados para el beneficio empresarial.
  • Los agentes económicos y empresariales participarán y podrán evitar la redacción de nuevas regulaciones que pongan en riesgo sus intereses económicos, provocando una drástica pérdida de control democrático y de capacidad de legislar por parte de los gobiernos democráticamente elegidos.
  • No se podrán distinguir entre combustibles fósiles más o menos contaminantes, haciendo imposible una eliminación gradual de los combustibles fósiles más perjudiciales como las arenas bituminosas o el gas de fracking.
  • Los acuerdos comerciales como el TISA darán lugar a un aumento del comercio de combustibles fósiles, pese a que su uso y comercio deberían estar disminuyendo para poder conseguir los objetivos del acuerdo de París.

«Al igual que Google y Facebook no deberían poder decidir sobre derechos de privacidad; las entidades financieras no deberían regularse a sí mismas; y la industria de los combustibles fósiles no debería poder influir en la política ambiental. Es como si la industria del tabaco quisiera influir en la política sanitaria. Estas decisiones corresponden a la ciudadanía a través de los gobiernos democráticamente elegidos», ha añadido Coehn Jehoram.

Greenpeace demanda la paralización inmediata de las negociaciones sobre el TISA y el TTIP y que se rechace la ratificación del CETA y el TPP. En lugar de socavar las políticas de lucha contra el cambio climático, los acuerdos comerciales tienen que ser diseñados para reforzar la acción contra la degradación del planeta. Es inaceptable que los acuerdos comerciales como el TISA, el TTIP o el CETA estén siendo negociados en secreto, a costa de los ciudadanos y el medio ambiente.

En lugar de priorizar el beneficio de las grandes empresas y de distanciarse de los acuerdos multilaterales como el de París, estos acuerdos deberían de poner la transparencia y la defensa del planeta en primer plano.

20 septiembre, 2016

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