Putin tiene razón... o tiene sus razones, ese es el problema, en un conflicto que llega a ser bélico todos tienen razón... o tienen sus razones; porque la guerra, al contrario de lo que muchos piensan, es un artefacto perfectamente racional, parece mentira que alguien tenga que explicar esto. Si tuviéramos criterio propio no nos veríamos tan influenciados por esa propaganda llamada noticias.
Cuándo cayó el Muro de Berlín comenzó la cuenta atrás para la disolución de la URSS, el único experimento humano, al por mayor, de una sociedad no capitalista (al menos aparentemente) y cayó por su propio peso, no cayó en la autodestrucción que salpicaría al mundo, desde entonces y, teniendo en cuenta su arsenal nuclear y militar, se les prometió a los viejos dirigentes de la extinta superpotencia que la OTAN no aprovecharía para acercar sus territorios, (ya sabemos cómo se ponen de nerviosas con esas cosas las superpotencias, véase Cuba en los 60).
Lo han incumplido, flagrantemente. Occidente está cobrando desde hace décadas el botín producto de haber ganado la guerra fría: capitalismo popular de la Thatcher y Reagan, desmontaje paulatino de los grandes sostenedores del Estado del Bienestar (Educación, Sanidad, Servicios Sociales, etcétera), crisis a la carta que deja a los jóvenes sin futuro, caos en la supuesta lucha contra el cambio climático (que hasta es negada), más hambre en el Tercer Mundo, mucha más desigualdad en las sociedades más avanzadas tecnológicamente, un futuro globalizado e informatizado que ya está dando un vuelco en las relaciones laborales tal como las conocemos...
Entretanto él ahora dictador Putin (antes se ve que no lo era) pega un puñetazo en la mesa, sobre todo para consumo interior, y decide "salvar” a los rusos del Donbass.
China mira desde el burladero.
Los USA presionan, a través de terceros, (haciendo lo que siempre, han hecho librar sus guerras cuanto más lejos posible de su territorio).
¿Y quién sale ganando? La OTAN consigue dos nuevos fichajes, quién diría, inesperados; las grandes empresas aprovechan la coyuntura para hacer su agosto; los americanos pasan a ser nuestros primeros proveedores energéticos, y no a buen precio precisamente.
Cualquiera diría que éste Putin era de la CIA y no un ex coronel del KGB... ¿o es que hay intereses que, extrañamente, confluyen?
Mientras tanto a la gente le pegan tiros en la nuca, como si estuvieran en algún país de nombre irrepetible y en una geografía remota. Intolerable.
Y fíjate, a los gitanos que hay en Ucrania no les dejamos, nosotros los europeos, pasar la frontera.
¿Es que acaso pensábamos que el Homo tecnologicus era mejor que el simple sapiens? Pues no, seguimos siendo igual de impresentables.
Y los grandes bloques ahí siguen, con algún movimiento sus centros decisorios.
Esto demuestra que la fuerza siempre acaba siendo la última "ratio" y que los que pagan el pato siempre son los mismos.
Todo... como siempre.

