La Dirección de la empresa de Fujikura Automotive (antigua ACE) ha comunicado al comité el cese de la actividad en la mayoría de los departamentos ubicados en Zaragoza, en un plazo aproximado de 3 o 4 meses. Sólo permanecerán los departamentos de Finanzas y Sistemas Informáticos.
El comité de empresa valora estas medidas como inadmisibles, "más si cabe, cuando en esta misma reunión la empresa anunció un aumento de los beneficios cercanos al 2% respecto al año anterior".
El número total de trabajadores y trabajadoras afectados supone el 50% de la plantilla, lo que se traduce en la eliminación de más de 50 puestos de trabajo.
"La sección de Almacén se cierra y el servicio se subcontratará a una empresa logística en Algeciras, una deslocalización sin motivos justificados, que solo supondrá más despidos en Zaragoza", critican desde el comité.
Los departamentos de Compras, Aprovisionamiento, Planificación, Logística, Control de la Producción, Ingeniería de procesos, Ingeniería de proyectos, Cotización de nuevos proyectos, Calidad, Secretaría de dirección y Recursos Humanos, serán deslocalizados a Barcelona o a las plantas de Marruecos, Rumania, Rusia o Ucrania.
"Finalmente la Dirección de Fujikura hizo público un secreto a voces que había negado en reiteradas ocasiones. Anunció el cierre del almacén de distribución para sus clientes en Europa: Audi, VW, SEAT o Porsche, entre otros", denuncian.
Durante estos últimos meses los trabajadores y trabajadoras del área técnica de ingeniería de procesos, I+D e inyección, extinguieron sus contratos, al no aceptar las condiciones de traslado a las plantas del grupo en el extranjero, según informa el comité.
"Durante 6 meses la empresa ha presionado a las y los trabajadores, para que aceptasen traslados a las oficinas de Barcelona, Alemania o las fábricas en Rumania, Ucrania o Rusia", aseveran.
Los trabajadores y trabajadoras de Zaragoza "han demostrado seriedad y profesionalidad en todo momento", apostillan. Desde el comité se oponen a la reestructuración planteada por la empresa, "porque no va a suponer ninguna mejora para la misma y va a dejar en la calle a más de 50 familias". “Es viable mantener todos los puestos de trabajo actuales”, subrayan.
Por ello, el 24 de octubre el comité presento a la empresa diferentes alternativas para evitar las deslocalizaciones y/o despidos como la recolocación de las y los trabajadores en otros departamentos, Teletrabajo, y como última opción, la posibilidad de traslados voluntarios. "Ante estas propuestas la empresa ya anunció que las recolocaciones serías mínimas y que no estaría de acuerdo con los otros dos puntos", apuntan.
Según el comité, la empresa "sigue insistiendo que se trata de asuntos individuales, aunque afectan a más del 50% de la plantilla y a la mayoría de los departamentos de una empresa con gran tradición en Zaragoza".
Para el comité "la actuación de la empresa no corresponde a una necesidad objetiva, y su única intención es negociar despidos de forma individual, siendo que esto es un tema colectivo, que puede suponer la casi desaparición de esta planta en Zaragoza".
Desde el comité de empresa entienden que "estas actuaciones empresariales vulneran el derecho a la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva".




