La Fundación Franz Weber ha denunciado que la fuga del toro del recorrido vallado de un encierro en Mora de Rubielos supuso un riesgo inaceptable para la seguridad ciudadana en su sentido más amplio: participantes, no participantes y materiales.
La salida del animal se produjo este pasado sábado de una forma muy simple: arremetió contra las talanqueras, logró desplazar una y salió galopando por el municipio durante varios minutos antes de ser reducido por un grupo de personas empleando sogas.
La fuga de un toro en Mora de Rubielos reabre el debate sobre la seguridad en los encierros. La Fundación Franz Weber denuncia un “riesgo inaceptable” tras salir del recorrido vallado y pide al Gobierno de Aragón una investigación: https://t.co/jp8jsHLvvf pic.twitter.com/MhyG9QQZzI
— AraInfo (@arainfonoticias) April 27, 2026
Los naturalistas ponen el foco en una realidad que con frecuencia queda eclipsada en el debate público: las posibles víctimas que no siempre son participantes voluntarias.
Así el caso más paradigmático tuvo lugar en septiembre de 2024 en Pantoja (Castilla-La Mancha) donde un toro rompió una valla de protección, embistió a varias personas, entre ellas una niña de solo 4 años, y mató a un hombre de 74. Ninguno de los dos eran "participantes".
"Este incidente ilustra una verdad incómoda: ningún protocolo puede garantizar la contención absoluta de un animal que está siendo sometido a situaciones que le generan miedo y agresividad, y que se desplaza a gran velocidad por calles estrechas diseñadas habitualmente para el paso peonil", advierte FFW.
En este sentido, FFW llama a estas situaciones la "falacia del riesgo asumido", esto es cuando "los aficionados que participan en encierros justifican cogidas o cornadas con esta voluntariedad de tomar parte en la propia actividad, pero esta justificación pierde su poco sentido cuando las personas afectadas son una familia que pasea, un grupo de turistas o cualquier ser humano ajeno a la tauromaquia".
Con estos antecedentes la ONG internacional exige al Gobierno de Aragón la apertura de una investigación imparcial para determinar la responsabilidad sobre lo sucedido: por qué el animal levantó una talanquera, quién inspeccionó o visó las mismas, y qué dispositivo de seguridad existía.




