Las y los maestros opositores del curso 2024 de Aragón expresan públicamente su "profundo sentimiento de frustración tras la recepción de nuestras calificaciones". "Después de un arduo periodo de estudio y preparación, nos encontramos con resultados que, en su mayoría, oscilan entre notas de 0-3, lo que nos hace sentir humillados e incomprendidos", arranca el texto.
Aseguran que "el proceso en su totalidad es frustrante e injusto, no solo al conocer las calificaciones obtenidas en la prueba". "Este descontento es común y se extiende a todas las especialidades, incluyendo educación secundaria", aseguran. "Tras una revisión detallada de nuestros exámenes y su comparación con los criterios de evaluación proporcionados, hemos constatado que las calificaciones no reflejan adecuadamente nuestro desempeño real. Los criterios utilizados para la evaluación son ambiguos y excesivamente generales, lo que introduce un grado de subjetividad que afecta la equidad y transparencia del proceso de calificación". añaden en el texto.
Además, critican que "el tribunal encargado no ha proporcionado aclaraciones adecuadas durante el proceso de reclamaciones, las cuales se realizan de manera telemática, impidiendo una revisión exhaustiva y comprensible de nuestros errores". Destacan también que los criterios de evaluación "parecen ser elaborados después de la realización de los exámenes, lo que incrementa la sensación de arbitrariedad".
Ante esta situación, solicitan "encarecidamente" visibilizar "las injusticias que estamos padeciendo los maestros opositores de Aragón", y demandan "la implementación de pruebas más objetivas" y un proceso de calificación "transparente" que "garantice la equidad y justicia para todos los aspirantes".
El texto concluye detallando hasta 14 puntos que consideran "esenciales" para "una mejora urgente del proceso de oposiciones". Estos hacen referencia al modelo de examen, que consideran que el actual "no refleja adecuadamente nuestras capacidades y competencias". Por eso, sostienen que "es necesario un rediseño que valore de manera justa y precisa nuestras habilidades y conocimientos" y piden "volver a cómo se hacía en convocatorias anteriores, como por ejemplo que se pueda leer por el opositor".
También hablan del tipo de revisión de los exámenes, y solicitan que sea realizada "por tribunales diferentes a los que realizaron la evaluación inicial", porque "esto garantizará imparcialidad y objetividad en las calificaciones"; y de un "temario concreto y único" para "evitar confusiones y garantizar que todos los opositores se preparen bajo las mismas condiciones". Del mismo modo, piden "no adjudicar un número concreto de plazas por tribunal" y que los enunciados de casos prácticos "estén bien formulados".
Sobre los criterios de calificación, demandan que sean "accesibles y detallados"; que los exámenes "sean revisados minuciosamente para evitar errores en los enunciados y corregir cualquier errata que pueda perjudicar a los opositores"; y que se permita "la lectura del examen" para "garantizar que todos comprendamos correctamente las preguntas y podamos responder adecuadamente".
Además, piden "respetar la provincia de referencia desde el primer llamamiento" para "evitar desplazamientos innecesarios y costos adicionales"; así como "más tiempo para la realización de las pruebas prácticas"; "un trato respetuoso y justo desde el servicio provincial"; la "no caducidad de la nota a la hora de rebaremar" y una "rebaremación anual" para que "nuestras calificaciones reflejen siempre nuestros méritos más recientes"; y que "todas las vacantes sean ofrecidas de manera voluntaria".





