Te ha llegado el enésimo meme sobre Pedro Sánchez, las vacunas, que la Tierra es plana o que los rojos comen niños...
En tus redes sociales te aseguran que su tratamiento en Turquía es el mejor (porque saben que eres calvo), que te van a encontrar novia, novio, amante (curiosamente saben de tu orientación sexual, hasta si eres poliamoroso), que tienen el mejor paquete turístico a Costa Rica (porque buscaste sobre este país) o te proponen la mejor inversión (a la carta, puede ser inmobiliaria o criptomonedas).
Debates, presuntamente, sobre las atrocidades en Palestina, el mejor coche o la temporada del Real Madrid.
Pero ¿Quién hay al otro lado? En realidad nadie. Bueno, o no una persona, sino una máquina, que ni tan siquiera es física porque es una máquina virtual dentro de otra que, a su vez, estará alojada en un servidor físico en cualquier parte del mundo. Igual en un centro de datos en Villanueva de Gállego que una granja de servidores en Malasia operada por lo que se conoce como LLM (Large Language Model).
Herramientas que entienden y procesan el lenguaje y que generan respuestas cada vez más complejas.
Lo que se conoce como teoría de Internet Muerta nació como una conspiranoia, pero cada vez va tomando cuerpo como una preocupante realidad. Todo ello hacia lo que apuntan los datos, que son difícilmente cuantificables pues la red está en manos estrictamente privadas, que aproximan a que la mitad del tráfico en internet está generado en la propia red sin intervención humana.
Un dato que sí es institucional (De la CNMC) es que una tercera parte de internautas usó habitualmente herramientas de IA en el segundo trimestre de 2025.
Ya hay pruebas sólidas de que las redes sociales están siendo manipuladas por bots, programas informáticos que imitan el comportamiento humano, para influir en la opinión pública con desinformación y ha estado sucediendo durante años. Lo dicen varios estudios rigurosos y lo afirma hasta uno de los padres de la IA, Sam Altman.
Por ello la existencia de medios alternativos, de alcance humano y hechos por personas vuelve a reclamar el puesto que ha ido perdiendo cuando cada vez más de nuestras vecinas optan por recurrir a las redes para informarse.
Es tiempo de que la información tenga rostro y voz humana. Porque igual nos está preocupando que la red nos mienta. Pero es que, a lo mejor, lo que es una mentira es la red en sí misma.
Vuelve a leer y a escuchar. Te vendrá bien.
Acratorial semanal del programa El Acratador de Radio Topo, radio libre de Zaragoza.

