Forestalia proyecta construir cuatro parques eólicos en la huerta de la Ribera Alta del Ebro

La gente de estos pueblos ha comenzado a organizarse, creando la plataforma ‘El Juncar es vida’ a través de la que han comenzado una campaña para visibilizar las consecuencias que derivarían de ser aprobados dichos proyectos

varias cigueñas en un tejado que se verían afectadas por los parques eólicos
Una pequeña parte de la colonia de Cigüeña Blanca de la Torre Lequerica. Foto: ANSAR.

Los proyectos (PEol-731 y PEol-784) se encuentran en proceso de aprobación pese a las alegaciones de diferentes ayuntamientos, comunidad de regantes y asociaciones ecologistas por su afectación a las tierras de regadío y humedales de la comarca. Según el estudio de impacto ambiental, en la zona hay ya 97 parques eólicos que suman 1.125 molinos, a falta de sumar 44 proyectos más, con un total de 1.363MW. Hay que tener en cuenta que Aragon produce casi el doble de la energía eléctrica que consume exactamente el 183,50%, por lo que toda la energía generada por estos parques se enviaría a cientos de kms.

ANSAR (Asociación naturalista de Aragón) en su recurso al PEol-731 expresa "el impacto sinérgico de estos parques en el entorno de 25km alrededor es decepcionante”.

Y añaden que “es inconcebible que se haya autorizado semejante barbaridad en una misma zona. Este grave impacto no sólo paisajístico sino de mortalidad de fauna resulta inasumible".

Una de las personas propietaria de las tierras afectadas cuenta que "hace un mes me llegó una carta con la copia de un contrato para el arrendamiento de un campo por parte de Forestalia, en esta se habla de mi campo como parcela afectada por el proyecto, como si se tratase de un proyecto urbanístico que no tiene vuelta atrás". El proyecto había sido presentado a la administración en febrero, pero según afirma "la mayoría de los vecinos no sabíamos nada hasta que comenzaron a llegar los contratos". Concluye diciendo "ya no se conforman con llenarnos el monte de molinos, que ahora pretenden llenarnos la huerta".

La gente de estos pueblos ha comenzado a organizarse, creando la plataforma ‘El Juncar es vida’ a través de la que han comenzado una campaña para visibilizar las consecuencias que derivarían de ser aprobados dichos proyectos.

Defienden que "el empobrecimiento de suelos ricos y fértiles de regadío es un ataque frontal a la forma de vida de las personas que habitamos el medio rural. En este contexto de crisis climática y con la crisis alimentaria que se viene, creemos que es fundamental caminar hacia la soberanía alimentaria".

Añaden que "si se destruyen los humedales que existen se estaría afectando gravemente a la biodiversidad de la comarca. La riqueza de especies que habitan estos humedales es salud para las personas y para nuestro entorno, ya que nos permiten reducir las plagas y enfermedades. ¿Como contendremos las plagas cuando no haya pesticidas?". El PEol-731 afectaría a humedales como la fuente del juncar de Luceni o el galacho de los Fornazos de Boquiñeni.

Estos parques estarían situados en un área de alta concentración de aves y murciélagos de la comarca Ribera Alta del Ebro, en la que ya hay una gran mortandad debido a la saturación del espacio de parques eólicos.

Según el estudio de fauna realizado para elaborar el estudio de impacto ambiental, se han contabilizado 139 especies de aves donde quieren ubicar los parques eólicos, siete de ellas amenazadas y en peligro de extinción (Cernícalo Primilla, Milano Real, Avetoro Común, Aguilucho Cenizo, Alimoche Común, Ganga Ibérica y Sisón Común) y 105 se encuentran en el listado de régimen especial.

También destacan la importante colonia de Cigüeña Blanca de la torre Lequerica en Luceni que llevan décadas ubicadas en dicho lugar y de la que en el informe de impacto ambiental se dice "se recomienda replantear la ubicación de estas infraestructuras de cara a evitar un grave impacto sobre dicha colonia".

En todo el sector hay una población nidificante de cigüeña blanca muy importante y que afectaría gravemente a esta especie, ya que sobrevuela los campos de regadío de toda la zona en busca de alimento. Existen parejas nidificantes en Gallur, Luceni, Pradilla,etc con importantes colonias de esta ave en los sotos de la ribera del Ebro.

Y no solo afectan a las aves sino que, según reclaman desde la plataforma, "suponen un riesgo para la salud de los habitantes de la comarca debido a la cercanía del tendido eléctrico de muy alta tensión (400KW), además de las afecciones derivadas de la presencia de los molinos vinculadas a su impacto acústico, visual y lumínico, impacto paisajístico, efecto sombra, afecciones a viviendas diseminadas y a granjas ubicadas en la zona".

Desde la plataforma concluyen, "todo esto, lejos de progreso, supondría una lenta agonía para nuestra comarca porque ¿quién va a querer venir a vivir a unos pueblos con unas condiciones medioambientales tan deterioradas?".

Ahora, el proyecto se encuentra en manos del MITECO que habrá de estudiar estas alegaciones para valorar si ha de ser aprobado. Desde El Juncar es vida "se espera que no se permita esta barbaridad que puede afectar tan negativamente a la supervivencia del ya castigado medio rural y concretamente a la comarca Ribera Alta del Ebro".

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