La Fundación Internacional de Solidaridad Compañía de María (FISC-Aragón) celebró este jueves el Día Internacional del Juego de la mejor forma posible, jugando. Decenas de niños y niñas de FISC-Joven visitaron a los residentes de la Residencia CAI-Ozanam, en el Barrio Oliver de Zaragoza, para compartir una intensa jornada en la que hubo teatro, juegos cooperativos, risas y mucho cariño. También se presentó el vídeo-memoria que recoge las conclusiones del proyecto de Educación para el Desarrollo “Tercera edad y juego cooperativo” de esta ONG y clausuraron la jornada leyendo entre todos el Manifiesto del Día Internacional del Juego, un derecho que la ONU reconoce desde 1998.
FISC Aragón viene celebrando, a lo largo del mes de mayo, un programa de talleres en diferentes puntos de Aragón en los que diferentes generaciones intercambian conocimientos y experiencias, pero sobre todo se divierten. En la Residencia CAI-Ozanam, FISC Aragón realiza encuentros entre niños y mayores desde hace tres años, con una visita semanal y una función de teatro al año. Marta Martín, subdirectora de la residencia, afirmó que “disfrutan tanto los niños como los mayores, de hecho, estos están deseando que vengan y cuando llegan se les ilumina la cara, se besan, se abrazan y se cogen mucho cariño.” Emilia, una de las residentes, lo confirmó: “estoy deseando que llegue el jueves para verlos y jugar con ellos, son muy cariñosos”.
Norberto Cuartero, delegado de FISC Aragón, e Isabel Funes, coordinadora del proyecto, agradecieron a los niños y niñas de FISC Joven su implicación y su generosidad con los mayores. Isabel Funes destacó la importancia de estos encuentros intergeneracionales en los que “aprendiendo los unos de los otros y conviviendo entre diferentes, construimos ciudadanía y una sociedad justa”. El proyecto Birabolas aplica las dinámicas cooperativas tanto al teatro como al juego para reforzar valores como la solidaridad, la igualdad, la creatividad y el espíritu crítico.
Los niños y las niñas de FISC Joven interpretaron para los residentes una obra de teatro, como hacen cada año. Los jóvenes actores y actrices eran interrumpidos por su público con halagos. “Cada vez que venimos a hacerles una representación se ponen muy contentos” decía una de las niñas. El teatro, así como muchas de las actividades que realiza FISC Aragón, son posibles gracias a la colaboración del voluntariado que participa en el proyecto. “El voluntariado permite que siga existiendo FISC Birabolas con o sin subvenciones” dijo Isabel Funes.
Después del teatro, jóvenes y mayores empezaron a jugar con “juegos en los que todos ganan”, explicó Isabel. Teresa, residente, afirmó que “los niños siempre dan alegría, nos gusta mucho cuando vienen a jugar con nosotros”. Para Nacho, un adolescente, es “una experiencia muy interesante, porque nos lo pasamos muy bien y nos quieren mucho, aunque no seamos sus nietos”. A su lado, Javi, otro de los chicos, dijo que cuando juegan, no se nota la diferencia de edad. La complicidad, las muestras de cariño y las risas de mayores y adolescentes demostraron que estaban en lo cierto.
Sin duda, todo un éxito para esta ong que desde hace 13 años trabaja para la Educación para el Desarrollo. Los últimos seis años han concentrado sus energías en el programa FISC Birabolas, demostrando que el uso de herramientas cooperativas (juegos, dinámicas, teatro…) y la aplicación de la metodología de enfoque socio-afectivo (siento-veo-actúo) son una potente herramienta de transformación social altamente efectivas. Por un lado, formar jóvenes como personas críticas y responsables, promover valores y actitudes de solidaridad, y fomentar la participación y tolerancia. Por otro, mejorar así las condiciones vitales de la Tercera Edad, actuando a través del juego y herramientas cooperativas en su autonomía (cognitiva y física), salud y apoyo social, las tres áreas para disfrutar de una vejez satisfactoria.




