Como cada curso escolar por estas fechas, la Administración propone un calendario escolar para el próximo curso que es debatido en el Consejo Escolar de Aragón, donde se encuentran representados todos los sectores que forman parte de la comunidad educativa en el territorio.
En esta ocasión, se ha puesto sobre la mesa a través de enmiendas, que han sido rechazadas en el Consejo Escolar de Aragón, el debate del llamado calendario pedagógico que, con variantes en función de quien las ha planteado, "propone interponer una semana de descanso cada dos meses lectivos aproximadamente; modelo adoptado hace dos cursos por Cantabria y pendiente de evaluar".
Por ello, y en este sentido, desde la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado de Aragón (FAPAR) aseguran que este debate “no es nuevo, puesto que en Aragón ya se produjo en los años 2004 (sobre calendario y jornada escolar) y 2009 (sobre calendario) en el propio Consejo Escolar de Aragón, sin que entonces fuera posible llegar a un consenso al respecto”.
“Se puede abrir de nuevo el debate -continúan explicando-, pero en ningún caso se debe tomar una decisión de esta trascendencia de forma unilateral con los sindicatos y en los órganos habilitados para negociar condiciones laborales, cuando se supone que es un debate pedagógico. Por el contrario, como defendemos, se requiere un debate sereno, reflexivo, fundamentado, con tiempo y entre todos los sectores de la comunidad educativa, puesto que a todos afecta”.
FAPAR enmarca este debate en un contexto “amplio y no reduccionista”, que en primer lugar debe plantear también “cambios metodológicos, organizativos, formativos y de participación”. “En segundo lugar debe reflexionar sobre las razones por las que el número fijado en el calendario es el mínimo establecido por la Ley, 175 días lectivos, cuando en Educación deberíamos aspirar a máximos y no a mínimos”, matizan desde FAPAR. “Y en tercer lugar –a su juicio- debe tratarse el calendario anual de manera global, y no únicamente de septiembre a junio, ya que nuestro descanso veraniego es el más elevado de los países de nuestro entorno”.
Al mismo tiempo, y en su opinión, las festividades religiosas “condicionan el calendario escolar como también condicionan el calendario laboral, y aunque nos gustaría que fuese de otra manera, por el momento ambos han de convivir de la mejor manera posible”.
Por último recuerdan que “la educación es un servicio público que debe velar por los intereses, principalmente de los chicos y chicas, pero también de sus familias. Esto supone conjugar las necesidades pedagógicas del alumnado con las necesidades de conciliación de las familias, ya que son dos aspectos que conviven y no pueden ser disociados”. Subrayan además que para esta Federación la conciliación es "prioritariamente la posibilidad de compartir el descanso con nuestros hijos e hijas”.

