El responsable de salud laboral de CCOO Aragón, Luis Clarimón, ha subrayado que “debemos lamentar una nueva pérdida en el ámbito laboral en Aragón, sumando ya 27 vidas segadas en lo que va de 2024”. Pero, para CCOO este trágico incidente “no es solo una estadística más, sino una señal alarmante del creciente problema de la siniestralidad laboral” en nuestro país. “En los últimos años, hemos visto un aumento preocupante en los accidentes laborales, lo que exige una reflexión profunda y medidas urgentes para revertir esta tendencia que está costando vidas”, enfatizaba.
CCOO se une “al dolor por esta tragedia”, enviando sus “más sentidas condolencias a los familiares y compañeros del fallecido. La organización sindical exige “una investigación exhaustiva que revele las causas de este accidente, para entender qué falló y cómo podría haberse evitado. La seguridad laboral no es una opción, es una obligación ineludible que requiere tanto la aplicación rigurosa de las normativas como una cultura de prevención real en todos los sectores”.
Clarimón destaca la necesidad de aplicar “medidas inmediatas que refuercen la seguridad en los puestos de trabajo”. Entre ellas “la intensificación de las inspecciones laborales, la mejora en la formación preventiva para los empleados y el refuerzo de los protocolos de actuación en situaciones de riesgo. La siniestralidad laboral no puede ser tratada como una consecuencia inevitable del trabajo, es, en su mayoría, el resultado de deficiencias en la gestión preventiva y de la falta de responsabilidad por parte de quienes deben garantizar condiciones laborales seguras, es decir los empresarios”.
Asimismo, CCOO Aragón hace un llamamiento “a las empresas y a las autoridades competentes” para que asuman “su papel en la implementación de políticas de prevención eficaces”.
“Las inversiones en seguridad no son un gasto, sino una garantía de que ningún trabajador tendrá que enfrentarse a la incertidumbre de si regresará o no a casa. Cada vida que se pierde en el entorno laboral es un recordatorio de que aún queda mucho por hacer”, concluye Clarimón.

