La formación municipalista Cambiar Sabiñánigo traslada todo su apoyo y solidaridad “a los trabajadores y trabajadoras de Iberfoil” ante el anuncio del despido de 53 personas de su planta de Samianigo.
“Resulta especialmente llamativo que, apenas un año después de recibir un premio empresarial que la propia compañía dedicó ‘al trabajo y la pasión de su plantilla’, Iberfoil anuncie un Expediente de Regulación de Empleo que afectará a cerca del 40% de sus trabajadores y trabajadoras. Quienes ayer eran presentados como ejemplo de compromiso y profesionalidad son hoy señalados como un coste a reducir para mejorar la competitividad de la empresa”, enfatizan desde Cambiar Sabiñánigo.
Desde su llegada a Samianigo, el empresario Clemente González y el Grupo Alibérico han sido presentados como referentes de la innovación, la sostenibilidad, la competitividad y el desarrollo económico del territorio. “Sin embargo, una vez más se invisibiliza el papel fundamental de quienes hacen posible la producción y la generación de riqueza. Los trabajadores y trabajadoras aparecen únicamente como una variable económica, como un coste que puede ajustarse cuando los resultados no son los esperados”, subrayan desde la formación municipalista.
El pasado 28 de mayo la dirección de Iberfoil anunció un plan para “garantizar el futuro de la planta”, responsabilizando implícitamente a la plantilla de la pérdida de competitividad y justificando los despidos por factores como la inestabilidad geopolítica, la competencia internacional o el incremento de los costes energéticos. “Sin embargo, la empresa evita asumir su propia responsabilidad en la gestión y en las decisiones estratégicas adoptadas durante estos años”, recuerdan desde Cambiar Sabiñánigo.
“Si cuando los resultados son positivos el reconocimiento social y los beneficios económicos recaen sobre la propiedad de la empresa, resulta lógico que cuando aparecen dificultades sea también la dirección quien asuma las responsabilidades correspondientes, especialmente cuando ha contado con un importante respaldo de recursos públicos”, reiteran.
Asimismo, a juicio de Cambiar Sabiñánigo “conviene recordar que Iberfoil recibió en 2021 cerca de 32 millones de euros en subvenciones del Ministerio de Industria. En 2023 el Servicio Público de Empleo Estatal asumió el pago de los salarios de 94 trabajadores y trabajadoras durante seis meses como consecuencia de un ERTE presentado por la empresa. Y, a ello se suman las bonificaciones fiscales concedidas por el Ayuntamiento de Samianigo, medidas que Cambiar Sabiñánigo rechazó por considerar que debían estar vinculadas a compromisos claros de mantenimiento del empleo”.

Para Cambiar Sabiñánigo, la utilización de recursos públicos “debe ir acompañada de una verdadera responsabilidad social empresarial. No puede aceptarse que las administraciones apoyen económicamente a una empresa en los momentos difíciles y que, cuando llegan los ajustes, estos recaigan exclusivamente sobre la plantilla”.
“Los trabajadores y trabajadoras no son una mercancía ni una simple cifra en una cuenta de resultados. Son quienes generan la riqueza, sostienen la producción y hacen posible la actividad económica. Sin embargo, siguen sin participar en las decisiones estratégicas ni en el reparto de los beneficios, mientras se les exige asumir las consecuencias de las pérdidas mediante despidos y una creciente incertidumbre sobre su futuro laboral”, recalca la formación.
Finalmente, Cambiar Sabiñánigo exige a Iberfoil “que retire el plan de despidos, abra una negociación real con la representación de los trabajadores y trabajadoras y explore todas las alternativas posibles para garantizar el mantenimiento del empleo en la comarca”.




