Este martes, al mediodía, varias decenas de personas se concentraron, convocadas por el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, frente a la sede de Zaragoza Vivienda, en la calle San Pablo. Una pancarta con el lema "Zaragoza Vivienda desahucia" presidía la convocatoria.
Según explica la organización, el motivo de la movilización era denunciar que "el Ayuntamiento de Zaragoza, a través de Zaragoza Vivienda, quiere echar de sus casas a Rocío y a Yolanda, dos vecinas que llevan más de una década viviendo en su vivienda".
Sostienen que, "tras varios intentos del Sindicato de Inquilinas" de interlocución con Zaragoza Vivienda, la sociedad municipal se ha negado "a sentarse con el sindicato y las vecinas, optando por abrir un proceso judicial de desahucio sin ofrecer ninguna alternativa habitacional". El sindicato exige "negociar para renovar los contratos de ambas".
Hoy, decenas de personas nos hemos concentrado frente a la sede de Zaragoza Vivienda, una empresa pública que depende del Ayuntamiento de Natalia Chueca, para reclamar la paralización de los desahucios de Rocío y Yolanda. Exigimos negociar, para renovar los contratos de ambas. pic.twitter.com/JhhFI0LuM0
— Sindicato de Inquilinas Zaragoza (@InquilinasZgz) June 30, 2026
Respuesta municipal
Por su parte, el Ayuntamiento de Zaragoza ha emitido una nota de prensa en la que apunta que "los dos casos de lanzamiento responden a diferentes casuísticas en las que, por respeto a la protección social de dichas personas, no se puede ahondar u ofrecer datos en detalle. Solo podemos confirmar que los dos casos responden a situaciones alargadas en el tiempo y judicializadas; en un caso, por una elevada deuda acumulada por impago de sus cuotas de alquiler, y, en otro, por la decisión de no renovar el contrato de arrendamiento debido a graves problemas de convivencia".
El consistorio sostiene que "las decisiones están tomadas de forma colegiada por los profesionales de Zaragoza Vivienda desde las respectivas secciones (jurídica, trabajadoras sociales, etc.), tras el estudio minucioso de las situaciones en su totalidad" y considera "residuales" este tipo de situaciones dentro del parque de vivienda municipal.
El Ayuntamiento de Zaragoza defiende que ambas decisiones "se toman después de procesos largos, con distintas reuniones y propuestas con las familias. Asimismo, también se recaban las valoraciones de asociaciones que puedan interactuar o trabajar con estos inquilinos. Y, del mismo modo, en estos casos se informó en su día al propio Sindicato de Inquilinas de Zaragoza".





