A la consulta de Arainfo acerca de la participación de la Universidad de Zaragoza en proyectos junto a instituciones israelíes, integrantes de la Red Universitaria Por Palestina en la universidad pública aragonesa nos han respondido: "El 9 de mayo, un vicerrector aseguró a la Cadena Ser que no hay convenios con Israel, pero el portal de transparencia de la Universidad de Zaragoza nos pasó, el 30 de abril, una lista que incluye al menos tres proyectos en curso. Y aunque, a efectos de la obligación de todo estado ante la comisión de un genocidio, da igual que el proyecto en cuestión haga chupetes o misiles, ¿Qué os parecería si se comprobase que la Universidad de Zaragoza vende tecnología a Israel que pueda haber sido empleada para su estrategia genocida?"
Desde la red piensan que "nunca deberíamos haber llegado hasta aquí. Debería haber bastado con la ocupación, el expolio, el colonialismo de asentamiento, el apartheid, la limpieza étnica y la lógica genocida que lleva décadas latiendo en el proyecto sionista, como explica Francesca Albanese, relatora de la ONU".
La respuesta a nuestra preguntar termina de forma inquietante: "Es el colmo que, habiéndose negado públicamente la existencia de colaboración entre Universidad de Zaragoza y centros o empresas israelíes, hayamos encontrado algo que suena muy mal. El resultado de la investigación sobre ese proyecto pronto estará lista para hacerse pública: la Universidad de Zaragoza cobra, al menos desde el año 2022, por permitir el uso de su tecnología a fabricantes de drones israelíes. ¿Significará eso que la industria israelí de la muerte emplea software made in Zaragoza?"
Reunión con el Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación
Este lunes, 20 de mayo, junto a un grupo integrado por trabajadoras y trabajadores de administración y servicios, profesorado y estudiantes, la Red Universitaria Por Palestina se entrevistará con el Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación, con el objetivo de elevar a Consejo de Gobierno, con fecha miércoles 29 mayo, una moción que, entre otros puntos, incluye la demanda de suspensión de toda relación institucional con empresas y entidades públicas israelíes, tal como se deriva de las obligaciones que todo estado, adherido a las normas del orden jurídico internacional, debe cumplir ante un caso como el protagonizado por el estado de israel.
Las razones principales para esta iniciativa son "la, cuando menos plausible, comisión del delito de genocidio durante los últimos siete meses, como certifican, entre otras instancias, la Corte Internacional de Justicia o los relatores y las relatoras de la ONU competentes en la materia". Y "las gravísimas y reiteradas vulneraciones del Derecho Internacional cometidas durante décadas en forma de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, ocupación ilegal del territorio, expansión ilegal de asentamientos, construcción ilegal del ‘Muro de la Vergüenza’ en Cisjordania, expulsión forzosa de población, castigos colectivos, limpieza étnica, legislación y práctica sistemática de apartheid o uso sistemático de la detención arbitraria, entre otros motivos, todos ellos calificados como tales por las más altas instancias del orden legal internacional y todos ellos constitutivos de flagrantes violaciones de las cláusulas de Derechos Humanos en tanto elementos esenciales de todo acuerdo bilateral o multilateral".
Las demandas promovidas por la Red Universitaria Por Palestina a modo de cinco exigencias mínimas, enviadas a los equipos rectorales de más de 40 universidades del Estado español, a la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades han sido recogidas con anterioridad por AraInfo. Se resumen a la necesidad de detener cualquier complicidad o colaboración por parte de las universidades con el régimen israelí, la colaboración con la reconstrucción del sistema universitario palestino y la petición de ruptura de relaciones con el estado sionista por parte del Estado español.
Contradicciones en el Rectorado y en la CRUE
En relación a la reciente comparecencia, este 14 de mayo, del rector de la Universidad de Zaragoza en la Comisión de Educación, Ciencia y Universidades de las Cortes de Aragón, la red expresa su asombro ante algunas de sus afirmaciones por sus aparentes contradicciones. Les llama la atención cuando afirmará que “la CRUE se manifestó, y la Universidad de Zaragoza ya lo ha hecho, en romper todas las relaciones con aquél que no condene la situación actual de genocidio” y al mismo tiempo sostiene que "un proyecto financiado por la Unión Europea no lo vamos a romper". Desde la red también han considerado llamativa la aseveración del rector en relación a la acampada estudiantil en apoyo a Palestina en el Campus de San Francisco: “Si mañana un grupo de extrema derecha quiere manifestarse en el campus para reivindicar algo, lo hará. Porque los campus son espacios de libertad mientras se respete a los demás”.
Dado que el objetivo inmediato de la Red Universitaria Por Palestina es defender sus demandas en el Consejo de Gobierno, trasladan que esperan "aprovechar la oportunidad de exponer nuestros argumentos el próximo 29 de mayo. Sólo queremos subrayar por enésima vez que la suspensión de relaciones institucionales no es una elección sino una obligación derivada del Derecho Internacional al respecto de la Prevención y Sanción del delito de Genocidio (en ocasiones el único recurso disponible para actuar en coherencia con la extremísima gravedad del caso, pues hablamos del crimen de crímenes), obligación que conlleva una efectiva suspensión de las relaciones con instituciones o empresas israelíes y el compromiso de no firmar nuevos acuerdos o contratos mientras el Estado de Israel no ponga fin a la ocupación de los territorios palestinos y a todos los crímenes que la perpetúan".
Finalmente, en referencia al comunicado de CRUE del pasado jueves 9 de mayo al que alude el Rector de la Universidad de Zaragoza, la red quiere "aportar una breve nota aclaratoria". Ante las respuestas recibidas por varios nodos de la red universidaria de parte de los rectorados de sus universidades durante la última semana, la red está "en condiciones de confirmar que, según se nos ha hecho saber de modo muy claro, y en ocasiones un tanto soberbio, el compromiso de CRUE ha de interpretarse del siguiente modo. Donde la CRUE dice: ‘Nos comprometemos a revisar y, en su caso, suspender los acuerdos de colaboración con universidades y centros de investigación israelíes que no hayan expresado un firme compromiso con la paz y el cumplimiento del derecho internacional humanitario’. Debemos leer: ‘¿Expresan ustedes, instituciones de un estado que señala como enemigo al Secretario General de la ONU y tritura la Carta de ONU en el estrado de su propia Asamblea mientras anuncia, retransmite y celebra crímenes de guerra y lesa humanidad en el contexto de un plausible genocidio, un firme compromiso con la paz y el cumplimiento del derecho internacional humanitario?’. La red termina su comunicado dejando en manos de "cada lector o lectora" una "valoración de cuán honesta le parece la maniobra, ya camino del octavo mes de genocidio".
Más información del genocidio en Palestina en este especial.




