Ambas entidades ha publicado un manifiesto bajo el título “Europa 2024: ¿progresista o fascista?” en el que afirman que “las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 9 de junio nos obligan a elegir entre un modelo de cohesión social y política que nació en el siglo pasado y un modelo de sociedad fascista”.
Desde la Plataforma Aragonesa Progresista y el Colectivo de Pensamiento Crítico entienden que “el rigor económico, primando más el control presupuestario que la mejora de la calidad de vida de su ciudadanía o el aumento de sus derechos sociales, practicado por la UE en la crisis del 2008 fue impulsado por los grupos liberales y conservadores. Ahora las secuelas negativas de esas políticas de recortes para los sectores populares de los estados componentes de la Unión Europea, se han convertido, desde la perspectiva de un falso patriotismo identitario, en una bandera de las derechas y ultraderechas europeas, que achacando a Europa todos los males económicos y sociales pretenden, no solo impedir cualquier avance en la cohesión social y política de la UE sino, aplicar a nivel europeo las medidas reaccionarias y regresivas que ya sufren sus ciudadanías en aquellos estados de nuestro entorno europeo, gobernados por la ultraderecha, en solitario o en coalición con partidos del entorno del Partido Popular Europeo”.
“El eje ultraderechista recorre los Estados Unidos de Norteamérica con Trump al frente, circula por el sur de la mano de Milei y se extiende por Europa uniendo a sus propuestas retrógradas y antisociales el apoyo a la política genocida de Netanyahu y en algunos casos a una simpatía manifiesta por la política belicista de Putin. No son hechos ni movimientos partidarios aislados: la alianza, que ya se vislumbra en Alemania, entre la opción conservadora de la democracia cristiana con una ultraderecha al alza, es la línea común de las derechas supuestamente moderadas y liberales y están dispuestas a aplicarla, si ganan los comicios, en la próxima legislatura europea”, aseguran ambas entidades.
Recuerdan que “la crisis de la pandemia tuvo una respuesta positiva de Europa, tanto en lo sanitario como en lo económico. La coordinación de políticas de salud pública y, sobre todo, la inyección de fondos económicos especiales para los estados de la Unión, tuvieron un efecto balsámico para suavizar y afrontar la posible destrucción de empleo y riqueza. Sin esas ayudas, cuya importancia debemos reconocer, las personas más desfavorecidas, las trabajadoras y trabajadores de todos los niveles, especialmente los precarios, los autónomos de todo tipo, así como quienes viven y trabajan en el medio rural, hubieran quedado desamparados”.
Por todo ello, estiman que “las mujeres y los hombres progresistas debemos tomar la iniciativa para reforzar esa Europa más social, más justa, más cohesionada y con más derechos para mejorar el bienestar de todas las personas que habitamos en cada uno de los estados miembros de la UE. El camino no puede ser otro que el de la reforzar con nuestro voto a las diferentes propuestas de las izquierdas, en sus diversas y plurales opciones de voto. Activar la participación progresista en estas elecciones es la mejor opción para defender la solidaridad y la fortaleza democrática de la Unión Europea”.
Así, animan a la ciudadanía aragonesa a sumarse “a esta movilización, difundiendo la importancia de estas elecciones y participando activamente en el llamamiento al voto progresista. Quedarse en casa es lo mismo que votar pasivamente por un futuro insolidario y fascista”, aseguran.
“Por eso, quienes apostamos por una Europa más fuerte, social, solidaria, depositaria de libertades y valores progresistas, debemos trabajar juntos, desde la pluralidad que nos identifica, en apoyar las propuestas de las distintas opciones de las izquierdas que se presentan en las Elecciones al Parlamento Europeo y lograr una mayoría de votos progresistas en las urnas el próximo 9 de junio”, concluyen.
En este especial toda la información de las elecciones europeas del 9J.

