Los americanos, como siempre, defienden sus intereses, es decir los del capital propio, solo que hoy lo hacen sin artificios ni maquillajes, a lo bestia. Administraciones demócratas anteriores han apoyado invasiones, golpes de Estado, asesinatos políticos, encarcelamientos ilegales...lo hicieron y lo harán si les toca de nuevo, la única diferencia hoy es que el sátrapa con gorra que ocupa la Casa Blanca les dice a los otros países, del antes llamado "mundo libre" que han ido todos a chuparle el culo, a rendirle pleitesía, vamos que son todos vasallos suyos. No lo oculta, se jacta de ello y los países citados, todos en realidad excepto sus enemigos geopolíticos, sonríen amargamente agachando la cabeza.
El nuevo emperador es Calígula, como decía un periodista, pero lo han elegido muchos de los que ahora sufren sus políticas, pudiendo haber votado a Trajano.
A pesar de lo que diga alguna diputada en Europa, la política va casi siempre de escoger entre lo malo y lo peor, hoy nos hemos decidido por lo segundo, ya veremos si se puede volver a escoger algo. Yo no lo tengo tan claro.
Eso me lleva a la política nacional.
Podemos escoger entre quien ha subido el salario mínimo interprofesional de 700 a 1.200 euros.
Podemos elegir entre quienes quieren subir las pensiones un 0,25% fijo y los que lo hicieron en un 8%.
También esta la elección entre quienes quieren rebajar el horario laboral y quien lo quiere mantener y amparar a empresarios insaciables que plantean continuas horas extras... gratuitas, por supuesto.
Ya sé que la sanidad está mal, pero hay fuerzas políticas que potencian su desarme dando grandes ayudas al sector privado.
Que la educación está fatal, pero desde la derecha solo se apoya a las universidades privadas y la educación concertada.
De corrupción mejor no hablar, pues la oposición no puede dar ninguna lección al respecto. Son catedráticos en este asunto.
Que un ridículo personaje, que hablaba catalán en la intimidad (tras el pacto del Majestic con los terribles independentistas, no tan terribles entonces, al parecer) y que mentía sobre las armas de destrucción masiva, para hablar en "tejano" (esta vez en público), con su amigo George; que también mintió sobre la autoría del peor atentado de la historia de España por motivos electorales, para seguir privatizando otros cuatro años más (son insaciables en ese terreno), sea el gurú y el faro de la derecha española, nos da una idea del nivel político de este país: "el que pueda hacer que haga' y a fe que lo están haciendo.
La "Brunete" mediática ha pasado de división a ejército. Los medios digitales exhiben una capacidad inaudita de desinformación.
Los jueces, que no tienen ideología, (es decir, son de derechas o de extrema derecha) no ven indicios de delito en una presidenta cuyo gobierno da millones a un grupo privado sanitario, con el que su novio hace grandes negocios (fraudulentos según su propio abogado) pero se lanzan a perseguir cátedras y tráfico de influencias, con un despliegue de medios digno de mejor causa.
Sí, por supuesto que también hay muchas carencias en la izquierda española: aún están varios de los seis de Zaragoza en la cárcel. Sigue vigente la ley mordaza, que iban a deroga al día siguiente de asumir el gobierno. Si, los jóvenes están precarizados y sin vivienda. Pero estoy convencido de que con un gobierno de derechas y extrema derecha no les va a ir mejor.
Yo, sinceramente, he preferido que las crisis económicas, las pandemias, los volcanes y las Danas se hayan gestionado con un gobierno como el actual.
Ya sabemos a quién favorecen siempre los de "toda la vida".
Es una vergüenza tener, no a uno, sino a dos incompetentes criminales al frente de dos comunidades autónomas.
Y que teniendo gente así tengan la intención de voto que tienen, da que pensar, y creo que la altura moral, unida a la desinformación produce estas anomalías.
Si, estamos asistiendo sin inmutarnos a un genocidio.
Si, solo nos importan los okupas y los "menas", sin querer saber de dónde vienen tantas personas que mueren por arribar a nuestras costas; es que no tenemos cabeza, pero, sobre todo, no tenemos corazón.
Y, mientras, la izquierda de la izquierda ha llegado a la misma conclusión sobre la política nacional que los obispos y el PP.
Líbrenos dios de los guardianes de las esencias. Todavía creerán que, con esa actitud, van a aglutinar a los desencantados con el gobierno... vamos dados. Tenemos dos años por delante para acelerar la agenda progresista a la que tanto le queda por hacer; dos años para aglutinar la izquierda del PSOE, para movilizar e ilusionar a ese electorado cada vez más apático.
Y una cosa voy a añadir, con lo que han sido capaces de montar por la frustración de no haber podido formar gobierno, tengo mis dudas de que, como en la capital del imperio, lo suelten si consiguen llegar a él. Solo sería un paso más en la deriva autoritaria que está teniendo la derecha de este país y de tantos otros en el mundo.
A ver si nos ponemos las pilas. Nos va la democracia y el bienestar social, por imperfectos que aún sean, en ello.

