¿Esperanza en las instituciones? Derecho Humano a la Vivienda y Pandemia

El día en el que el Ayuntamiento hace un homenaje a las víctimas de la pandemia, otras víctimas invisibles como Esperanza sufren el desahucio de su vivienda. Un lanzamiento en el que, de nuevo, un derecho humano como el de acceso a una vivienda digna sufre discriminación frente al derecho a la propiedad privada, no ya de un titular particular, de una persona física, sino de una gran corporación, la SAREB, que pese a estar avalada por el estado, se comporta como un agente privado, sin rendir  cuentas públicamente de su gestión, gestión que es sabido consiste en malvender el …

El día en el que el Ayuntamiento hace un homenaje a las víctimas de la pandemia, otras víctimas invisibles como Esperanza sufren el desahucio de su vivienda. Un lanzamiento en el que, de nuevo, un derecho humano como el de acceso a una vivienda digna sufre discriminación frente al derecho a la propiedad privada, no ya de un titular particular, de una persona física, sino de una gran corporación, la SAREB, que pese a estar avalada por el estado, se comporta como un agente privado, sin rendir  cuentas públicamente de su gestión, gestión que es sabido consiste en malvender el patrimonio inmobiliario de las hundidas (¿por la crisis de 2008 o por la codicia de sus gestores?) Cajas de Ahorro a los llamados “fondos buitre”.

Una vez más, un desahucio que para nada tiene en cuenta las cargas familiares de Esperanza, la afectada, al tratarse de una madre con tres hijos; a los que no se les priva de la terrible experiencia humillante para su madre de ser testigos del desahucio.

Si el Juzgado dio un plazo de 10 días para sortear la solidaridad con Esperanza de las redes de apoyo, también podía haber incluido en su resolución que éste se practicara cuando estuvieran ausentes los hijos de la desahuciada. ¿En qué ha quedado ese principio jurídico del “superior interés del menor” -que se afirma- debe irradiar la interpretación de las leyes? ¿Acaso un principio tan elemental como el de priorizar el cuidado de nuestra infancia no debería tener en nuestro ordenamiento jurídico la suficiente fuerza expansiva como para impedir este tipo de actos de desposesión o cuando menos para proveer a dichos menores y sus progenitores de una alternativa habitacional coetánea con ese acto de privación de cobijo?

Qué poco hemos aprendido de la pandemia. El Ayuntamiento de Zaragoza se niega a lanzar un programa de ampliación del Parque Municipal de Viviendas y de Rehabilitación con criterios de ecoeficiencia energética de 800 viviendas de dicho Parque Municipal, dado que sigue en el cajón tras solicitar una segunda prórroga al Banco Europeo de Inversiones. Un crédito que ya estaba dispuesto a conceder en condiciones no igualadas por la banca privada, de 40 millones de euros, con lo que se podrían generar 1.300 puestos de trabajo. Sí a facilitar negocios privados (como la venta de suelo para un Hospital Privado) pero nulo impulso al sector público de promoción de acceso a la vivienda.

En nuestra ciudad, la lista de espera alcanza las 7.000 solicitudes sin atender y el Ayuntamiento metiendo esa gran inversión en el cajón de los olvidos...

Al mismo tiempo, el Gobierno Municipal dispone el cese del que fue, desde sus inicios, el Gerente de la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda, Nardo Torguet, que realizó un importante esfuerzo porque Zaragoza contara con un Parque Público de vivienda y que promocionó, sobre todo en la anterior Corporación, la puesta en el mercado de vivienda de alquiler a través de programas como el de ‘Alegra tu vivienda’ para intentar paliar la emergencia habitacional causada por los desahucios.

Mientras esto ocurre, el Gobierno de Aragón a la espera de que “lluevan millones” desde Madrid no sólo se sigue poniendo de perfil ante un problema, el de la vivienda, cuya solución entra dentro del núcleo de sus competencias, sino que deja de financiar programas de mediación hipotecaria y de alquileres que mantenía con el Ayuntamiento y en el que colaboraba con personal experto tanto del Colegio de Abogados como del de Trabajadores Sociales.

La brecha de desigualdad originada por la crisis de 2008 lleva camino de agrandarse con esta pandemia. Defendamos lo público, moratoria a los desahucios sin alternativa habitacional, ampliemos el parque Municipal de Vivienda, incidamos en el mercado de alquileres con puesta en el mercado de vivienda vacía y procédase a recuperar el dinero del rescate bancario recuperando las viviendas en poder de la SAREB.

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