La escuela rural de Caneto, O Chinebro, se ve amenazada por el nuevo Departamento de Educación del Gobierno de PP y Vox en Aragón. Quieren cerrarla de forma inminente. Con su cierre, 21 niños y niñas se verían expulsados de su escuela y se pondría fin al proyecto de educación libre en el municipio.
Caneto cuenta con un 47% de población infantil y es el segundo pueblo más habitado del Valle de A Fueva, ubicado en la comarca del Sobrarbe, una de las comarcas más despobladas del Pirineo. Por ello, en el año 2019, se dio respuesta a sus necesidades educativas abriendo el Aula Caneto, adscrita al sistema público de educación, con alumnado de Infantil y Primaria. A lo largo de estos años, la escuela ha cumplido su función educativa aumentando cada año su alumnado gracias a la apuesta incondicional de sus habitantes y administraciones afines. Un proyecto educativo sólido que ha sido capaz de adaptarse al contexto y que sirve de reclamo a muchas familias interesadas de la zona.
Pero el pasado jueves, 2 de noviembre, una comunicación oficial llegó como un jarro de agua fría. Según justifica el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón, al mando de Jorge Azcón, el centro educativo "lleva funcionando cinco años sin autorización" y "no constando como centro educativo en el Registro de Centros no Universitarios de Aragón", alegando también "no cumplir los requisitos mínimos exigidos" por el Real Decreto 132/2010 para su habilitación como espacio docente.
Sin embargo, y a pesar de que las familias están solicitando una interlocución directa con la Consejería de Educación con el fin de dar viabilidad a la escuela, para el Ejecutivo aragonés la única solución ante la situación de regularización pendiente es la de cerrarla y que los niños y niñas sean trasladados al servicio educativo del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) La Fueva, situado en Tierrantona, a unos 23 kilómetros de distancia.
“Como padres nos sentimos muy defraudados y solos. Nos han dicho las cosas de una forma no directa; todo ha llegado por sorpresa”

Esta situación provoca angustia e incertidumbre en el pueblo de Caneto. “Estamos nerviosos por la inseguridad que nos lleva el hecho de tener que trasladar a nuestros hijos en una carretera que cuando empiezan las heladas es más peligrosa que cualquier otra cosa”, nos cuenta uno de los padres. Eduardo, presidente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos de la escuela rural de Caneto, explica que “los niños y niñas no entienden la situación” y que el escenario del transporte “no es una solución segura”.
El desplazamiento al centro de Tierrantona dura unos 40 minutos, por lo que, con este cambio, a parte del shock que provocaría en los alumnos y alumnas ver como cierran su escuela y son expulsados del sistema educativo en su pueblo, los niños y niñas estarían cada día lectivo una hora y veinte minutos transitando por una carretera peligrosa y estrecha, que está en muy malas condiciones, y que se hiela fácilmente cuando hay bajas temperaturas, algo muy habitual en la zona.
“Como padres nos sentimos muy defraudados y solos. Nos han dicho las cosas de una forma no directa; todo ha llegado por sorpresa. Ahora mismo nos sentimos con la decisión de seguir luchando por lo que queremos, pero tristes ya que, sobre todo, los niños y niñas están sufriéndolo. Ellos son los primeros afectados y no entienden por qué no pueden estar en esta escuela cuando son felices como nadie. Es un sentir general de cómo nos sentimos”, nos cuenta otro de los padres.
La resurrección de un pueblo ya extinguido sin la intervención de los poderes públicos

El atropello institucional que puede sufrir la escuela de Caneto con un gobierno que actúa con total desmesura y que se niega a dialogar para buscar una solución para que O Chinebro siga estando presente en el pueblo, puede ser la punta de lanza para, finalmente, terminar con “uno de los pocos casos que existen en el Estado español de resurrección de un pueblo ya extinguido sin la intervención de los poderes públicos”, tal y como explicó el periodista Ferrán Barber en un artículo en Público.
Tal y como escribe de forma brillante Jesús Samperiz, en un artículo publicado en su blog y difundido en AraInfo, en referencia a la escuela de Caneto: “Combatir la despoblación y trabajar por la escuela rural es mucho más que llenar las aulas de ordenadores portátiles, pizarras digitales (a mayor gloria Microsoft) y exigir cumplimentar adecuadamente todos los protocolos de seguridad, coeducación, competencias académicas, evaluación de procesos y la larga serie de faenas que, sin duda deben avalar la eficacia de un trabajo bien hecho, pero que nunca, nunca, deberían eclipsar lo que un funcionario ilusionado, un docente enamorado, puede gestionar con la mejor materia prima con que se puede trabajar, la mirada de un niño que cada mañana abre el cuaderno donde va a tener que escribir su futuro”.
La escuela rural O Chinebro lleva ya cinco años de recorrido y no es solo una escuela rural, es también un proyecto ilusionante en un municipio despoblado y una iniciativa imprescindible a día de hoy para el desarrollo educativo y la socialización de los niños y niñas que habitan Caneto.
Por eso, esta amenaza de cierre inminente de la escuela no debe entenderse como un mero ataque a la escuela de Caneto, sino como un ataque al mundo rural, a las iniciativas de los pueblos que buscan que las gentes vivan en sus territorios y, en definitiva, un ataque a la escuela como elemento central para que los pueblos tengan libertad y futuro.
Caneto, un pueblo vivo. O Chinebro una escuela con futuro
‘Sí a mantener abierta la Escuela de Caneto’. Con este mensaje, familias de Caneto han abierto una petición abierta de recogida de firmas en la plataforma chage.org. En apenas unas horas ha superado el objetivo de las 500 firmas, poco después aumentaban hasta el millar, y los apoyos siguen creciendo. Además, la gente de Caneto ha escrito un comunicado en defensa de la escuela O Chinebro que reproducimos de forma íntegra:
El nuevo Departamento de Educación del Gobierno de Aragón quiere cerrar la escuela de Caneto
O Chinebro, la escuela rural de Caneto, con 21 niños y niñas, se ve amenazada. Tras cinco años de andadura dentro del sistema público, el nuevo departamento de Educación de Aragón quiere cerrarla como única opción para dar solución a la situación actual de regularización pendiente. Queremos decir que O Chinebro, se mantiene en pie:
- Por un Pirineo lleno de presente y de futuro. Porque para evitar una "España vaciada" ésta tiene que estar repoblada, y Caneto es buen ejemplo de ello con su andadura en las últimas décadas. A día de hoy, gracias a su escuela, Caneto cuenta con un 47% de población infantil y es el segundo pueblo más habitado del Valle de A Fueva, ubicado en la comarca del Sobrarbe, una de las comarcas más despobladas del Pirineo.
- Porque en Caneto ya existe una Escuela de calidad que satisface con creces los derechos de nuestros hijos e hijas, y no vamos a cometer la imprudencia de meterlos en un autobús, con el tamaño que requiere el traslado de este grupo, en las estrechas carreteras llenas de curvas, y la suma de hielo y nieve en invierno, para llegar a otro centro situado a 40 minutos de nuestras casas.
- Porque es una Escuela viva con raíces y futuro. Una escuela que, a diferencia de otras escuelas rurales, va aumentando cada año su número de alumnado, gracias a la apuesta incondicional de sus habitantes y administraciones afines, y gracias a un proyecto educativo sólido capaz de adaptarse al contexto y que sirve como reclamo a muchas familias interesadas de la zona.
- Porque tras cinco años de apoyo administrativo, la Escuela de Caneto cuenta con un proyecto instaurado y asentado, con un cuerpo y una estructura firmes, una comunidad educativa viva e implicada, que además ya participaba con éxito en programas educativos de forma autónoma e independiente dentro de la estructura pública administrativa, hasta la llegada del nuevo departamento este mes de septiembre.
- Porque es un Proyecto Educativo coherente tanto con los principios que promulga la nueva ley como la transición educativa ecológica, los ODS y la agenda 2030 siendo una escuela sostenible en sus recursos energéticos y de impacto ambiental, y que cuenta además con una amplia trayectoria en cuanto a las líneas educativas que se han ido incluyendo en la LOMLOE y el propio currículo aragonés.
- Porque el cierre de la escuela de manera inmediata supone una vulneración de los derechos de la infancia, una ruptura radical de sus rutinas y de sus bases de seguridad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación tal y como recoge la Declaración Universal de los Derechos del Niño, así como la diferente normativa desarrollada en nuestro país, en la que se recoge además la importancia del respeto a su proceso de desarrollo vital y a poder satisfacerlos en su entorno más cercano.
Caneto, un pueblo vivo. O Chinebro una escuela con futuro
“Planta una escuela y crecerá un pueblo”. Jermo Aguado





