Es hora de hacer nuestra propia huelga: la huelga de migrantes

Ante el 18 de diciembre, Día de las Personas Migrantes, he decidido hacer un llamamiento a todas las personas migrantes, tanto regulares como irregulares. Sabemos que lo que vais a leer puede parecer una utopía, pero si nos empeñamos, podemos hacerlo. Somos aproximadamente el 10% de la población española, y todos y todas hemos sufrido y sufrimos constantemente violencia racista y xenófoba. Hubo un intento de hacer algo similar en Francia, el año pasado en París y en los barrios periféricos, donde 388 trabajadores inmigrantes "sin papeles" declararon una huelga para reivindicar su regularización. También nos sirve de inspiración la …

Talita de Fátima. Foto: Pablo Ibáñez.

Ante el 18 de diciembre, Día de las Personas Migrantes, he decidido hacer un llamamiento a todas las personas migrantes, tanto regulares como irregulares.

Sabemos que lo que vais a leer puede parecer una utopía, pero si nos empeñamos, podemos hacerlo. Somos aproximadamente el 10% de la población española, y todos y todas hemos sufrido y sufrimos constantemente violencia racista y xenófoba.

Hubo un intento de hacer algo similar en Francia, el año pasado en París y en los barrios periféricos, donde 388 trabajadores inmigrantes "sin papeles" declararon una huelga para reivindicar su regularización. También nos sirve de inspiración la huelga de las camiseras en Nueva York, en 1909, en la que las mujeres migrantes, mayoritariamente de Europa del Este, convocaron una huelga laboral para reivindicar sus derechos.

Necesitamos hacer una huelga general en España ya. La sociedad española necesita sentir en sus propias carnes lo que sucedería si las personas migrantes declarásemos una huelga. Es repetido como un vinilo rallado que las personas migrantes vivimos de las ayudas y de sus impuestos, como si no fuésemos contribuyentes. También se dice que no trabajamos ni contribuimos a la sociedad.

Nos encantaría ver qué sucedería si todas las personas migrantes que trabajan en el sector de los cuidados hiciesen huelga, así como las putas, el personal de hostelería, de la construcción, de la limpieza y de todos los sectores en los que trabajan inmigrantes en este país no fuésemos a trabajar, y tomásemos las calles para manifestarnos durante un día o más en todas las ciudades españolas.

Sabemos que sería algo difícil de planear y de llevar a cabo. Muchas personas migrantes no podrían secundar la huelga, por ejemplo, quienes están en situación administrativa irregular, porque tendrían más probabilidades de perder sus empleos si lo hacen. No pueden quedarse sin sus empleos porque son más vulnerables y están más oprimidos.

Sin embargo, tenemos que empezar a pensar en la posibilidad de convocar la huelga, buscar apoyos y tejer las redes necesarias para que esto ocurra. Hemos llegado a un punto en el que ya no son suficientes  las manifestaciones puntuales durante el año. Debemos dar un paso más y crear algo realmente grande, que cause un verdadero impacto en la sociedad.

Es urgente que paremos y salgamos a la calle para reivindicar la regularización en el territorio español, luchando contra todas las trabas administrativas y la criminalización social.

Es urgente, también, reivindicar el respeto a las madres migrantes que no tienen una red de apoyo. Ellas están constantemente sufriendo el acoso de los servicios sociales para quitarles a sus hijos mientras luchan por tener un empleo y emprender la crianza solas.

Reivindicar la lucha contra la creciente escalada de criminalización y violencia hacia niños y niñas inmigrantes no acompañados.

Reivindicar que los partidos políticos no utilicen a las personas migrantes como moneda de cambio en campañas políticas.

Reivindicar el cambio del artículo 13 párrafo 2 de la Constitución y por consiguiente también el del artículo 23, pues es imprescindible que tengamos derecho al voto. Nuestro colectivo debe tener representantes en materia política a través de distintos cargos porque somos parte de esta sociedad.

Reivindicar el cambió del artículo 14 de la Constitución, agregando que TAMBIÉN LAS PERSONAS INMIGRANTES seamos iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razones de lugar de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Es el momento de empezar a ser ciudadanía de pleno derecho, y que así se empiece a respetarnos como tal.

Reivindicar que sé cumpla el articulo 15 de la Constitución:  derecho  a la vida y a la integridad física y moral.

Reivindicar que se respete el artículo 16 sobre la libertad ideológica y religiosa de las personas migrantes.

Es imprescindible luchar contra la Ley de Extranjería, que causa muertes y exclusión social.

Tenemos que empezar a organizarnos para que esto ocurra sin esperar nada de los partidos políticos. Es hora de que nos levantemos y nos unamos TODAS LAS PERSONAS MIGRANTES para que esto sea posible, independientemente de nuestra ideología política.

La criminalización y violencia a las personas migrantes nos oprime, somos la diana de las violencias sociales y institucionales.

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