Mientras se destapaba que el gobierno de Pedro Sánchez vendía y enviaba desde Zaragoza armamento para ejecutar el genocidio israelí contra Palestina, el presidente Jorge Azcón ha viajado a unas oficinas europeas para recordar que Aragón está en venta, o mejor dicho, que regala su territorio y recursos naturales a quien demuestre mayor capacidad para fabricar insumos destinados a matar.
El PSOE de Pedro Sánchez haciendo de PSOE, ha ocultado, por vergüenza o cálculo electoral, que más de 60.000 piezas de armamento han salido en aviones desde la capital aragonesa con destino a Tel Aviv entre enero y noviembre de 2024 contribuyendo al exterminio de la población Palestina, en sus regiones de Gaza y Cisjordania.
Mientras, el PP de Jorge Azcón haciendo de PP, se ha reunido allende los Pirineos con oligarcas europeos y señores de la guerra para venderles la moto sobre “el potencial del futuro hub de Defensa de Aragón en el contexto internacional actual, en el que la industria de la Defensa es fundamental y en el que la Unión Europea tiene que tomar decisiones rápidas e inteligentes, pues invertir en Defensa es invertir en seguridad y en paz”. Y en esta ocasión hay que tomar en serio al delegado comercial de zona del PP, pues si en algo han demostrado ser expertos los profesionales populares es en necropolítica.
Con el PSOE y el PP, una vez más como dos caras de la misma moneda, nos encontramos con que Aragón, la más famosa entre Europa y sus naciones, es declarada oficialmente como tierra de sacrificio a mayor gloria de las cuentas corrientes de los emprendedores del sector industrial de matanzas humanas. Azcón en su reunión comercial ante expertos en asesinatos en serie, ha presumido de “la capacidad de Aragón en ámbitos tan importantes como el militar, el logístico, el tecnológico o el industrial”.
Aragón ya cuenta con dos capitanas generales: la virgen del Pilar y Claudia Pérez Forniés
Al tiempo que Azcón vende motos trucadas por las europas, en casa nuestra, la consejera de Empleo, Ciencia y Universidades del Gobierno de Aragón, Claudia Pérez Forniés ha recibido la gran cruz del mérito militar con distintivo blanco de la mano del jefe del estado mayor del ejército de tierra, Amador Enseñat y Barea, en una ceremonia que tuvo lugar en la academia general militar (AGM) de Zaragoza. Distinción en el sector de las matanzas humanas concedida a propuesta de la ministra de Defensa del PSOE, Margarita Robles, previa deliberación del Consejo de ministros y ministras, y en la que reconocen a Pérez Forniés “su impulso y apoyo constante y desinteresado para contribuir al cambio de modelo de enseñanza de la AGM”.

¡A la guerra id vosotros!
Los neoliberales europeos, cuya representación regional aquende los Pirineos ostentan PSOE y PP, están empeñados en empujar a los Pueblos de Europa hacia otra guerra civil, que bautizarán con Mundial por su proverbial etonocentrismo. Olvidan intencionadamente los oligarcas europeos y sus políticos de usar y tirar que el “si vis pacem, para bellum” quizá fuese valido en la Roma imperial de hace dos mil años, pero que en pleno siglo XXI, transcurridos dos milenios y decenas de guerras, muertes, sufrimiento y pobreza, pero también el desarrollo intelectual y ético del conjunto de la humanidad, la historia demuestra que la paz se consigue trabajando por ella y nunca, jamás, preparándose para la guerra.
En un mudo multipolar la paz se construye día a día desarmando progresivamente a los ejércitos mantenidos por sus propios nacionalismos patrioteros, alcanzando acuerdos comerciales satisfactorios para todas las partes, colaborando por el bien común de la humanidad compartiendo conocimiento y tecnología, estableciendo lazos culturales que enriquezcan a los pueblos del planeta tierra, respetando los Derechos Humanos y las leyes internacionales acordadas con esfuerzo entre la comunidad internacional, y practicando el respeto y la empatía entre pueblos y naciones, dejando a los tribunales la resolución de conflictos en sustitución de los ejércitos.
Pero, en cualquier caso, si las élites europeas se empeñan en buscar nuevos y viejos enemigos para emprender nuevas guerras, la clase obrera, aragonesa y europea, debe gritarles alto y claro: ¡A la guerra id vosotros!

