Entrevista con un integrante del 15M Huesca: "Tenemos que llegar a ser un movimiento de respuesta"

Hoy cumple un año el movimiento social 15M. En AraInfo queríamos celebrarlo y hemos pensado que la mejor forma es dar la palabra a una persona de este movimiento. Sin ánimo de pretender ser la voz del 15M pero sí con ánimo de pretender ir algo más allá y situar algunas líneas para la reflexión y el debate, un integrante del 15M oscense comenta para AraInfo durante la tarde del 12M, un poco a botepronto y a modo de entrevista, su particular visión de las siguientes cuestiones. ¿Cómo has visto el día de hoy (12M)? Depende de la perspectiva que …

Foto: The NorthFate
Foto: The NorthFate
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Hoy cumple un año el movimiento social 15M. En AraInfo queríamos celebrarlo y hemos pensado que la mejor forma es dar la palabra a una persona de este movimiento.

Sin ánimo de pretender ser la voz del 15M pero sí con ánimo de pretender ir algo más allá y situar algunas líneas para la reflexión y el debate, un integrante del 15M oscense comenta para AraInfo durante la tarde del 12M, un poco a botepronto y a modo de entrevista, su particular visión de las siguientes cuestiones.

¿Cómo has visto el día de hoy (12M)?

Depende de la perspectiva que hagamos. Si miramos un año atrás, cuando empezó todo, había más gente en la calle, eso es evidente. Y eso que ahora la situación es cada vez más inaguantable, y hay más razones para salir a la calle.También se ha acusado un año entero de estar a la calle, de luchar, de protestar y de no conseguir demasiadas cosas, pero en general no queda otra. Por otro lado, hay que tener en cuenta que cuando desde arriba se empieza a presionar con el miedo y a utilizar esa estrategia la gente responde saliendo a la calle y diciendo ¡no tenemos miedo!.

En particular, la valoración en Huesca – de lo acontecido hoy - ha sido satisfactoria en cuanto a que un año antes había menos gente, aunque a lo mejor a otras movilizaciones hayan podido ser más numerosas, sobre todo si se compara con Zaragoza, con 75.000 personas. También es verdad que teníamos cinco actos en el norte de Aragón,y eso resta gente en la capital. Es difícil comparar, y además también es un poco erróneo valorar siempre las cosas por el número de personas. Creo que ha habido mucha creatividad; desde el 15M se han organizado, como mucho, el 40% de las actividades, el resto ha sido espontaneidad de la gente que ha venido y ha propuesto, yo quiero tocar esto, yo quiero cantar esto otro, yo quiero montar un espectáculo, yo me vengo con unos monigotes de colores con los bolsillo fuera representando las distintas mareas… Cosas que vienen de la ciudadanía y eso es muy positivo.

Y los discursos se van radicalizando en cuanto que se van encontrando culpables, se van señalando más, y no ocurre como antes con algunas cosas, por ejemplo la Corona ha sido una de las cosas que más se ha nombrado hoy, cuando hace no mucho tiempo era una cosa que no se cuestionaba demasiado. Se identifica claramente la culpa de la banca en la crisis, se reprocha a los gobernantes que no cumplan su programa electoral, y se identifica claramente que por encima de esos gobernantes hay una causa mayor, que es el sistema económico, y que es contra lo que se está gritando.

Esos discursos bastante más nítidos, bastante más trabajados, dejan una conciencia crítica después de un año de asambleas, de un año de manifestaciones, de un año de promover un discurso de conciencia crítica y, sobre todo, de pensar más allá de lo que estamos acostumbrados a que nos dijeran, que esto era así o de la otra manera. Y eso es lo más positivo que se puede sacar del día de hoy.

¿Qué visión tiene en la actualidad del 15M la ciudadanía?

Yo creo que la ciudadanía en general cabría clasificar en tres tipos. Los que nos ven como unos utópicos, que no vamos a conseguir nada y, aparte de luchar contra viento y marea, luchamos contra lo imposible. Eso es porque se creen el discurso oficial de Gobierno en el que nada se puede cambiar, que obligatoriamente el Gobierno tiene que tomar estas medidas y hay que ir por aquí porque no hay otra alternativa. Esta es una parte de la ciudadanía que nos percibe con recelo, es la que está tomándose algo en las terrazas, mirando y criticando.

Luego está esa otra parte que sí que cree que se puede conseguir algo pero como que le da pereza o miedo, no se terminan de encontrar las ganas. Siempre es más fácil encontrar una excusa como que no voy porque hay una bandera de la República que lleva uno, o no me gusta que se grite aborto libre, cosas éstas que son espontáneas y no están dentro de un discurso oficial. Aquí venimos a pensar, venimos a cuestionarnos cosas, a criticarlas y a debatir. Pero es más fácil encontrar una de esas propuestas y decir no voy porque dicen eso.

Y luego está la parte de ciudadanía implicada, que le toca la fibra y sale a la calle, y que lo da todo. Creo que hay más de esta última que hace un año; y que en los últimos tiempos, quizás desde que han empezado los recortes de Rajoy, parece que a través del fomento de la defensa de la sanidad pública, la enseñanza pública, las plataformas, las mareas y demás, es cuando más gente hay.

¿Y las otras gentes que se movilizan por Huesca, cómo ven el 15M?

Eso sería interesante preguntárselo a ellos, aunque a modo de ejemplo hoy nos han dado una respuesta. Hoy ha habido cuarenta colectivos del norte aragonésque han dado su apoyo, que se han mojado y han dicho ¡nosotros estamos con la manifestación de hoy! Nos ha llegado por correo, nos lo han dicho por teléfono o nos han enviado un comunicado. Que cuarenta colectivos sumen su voz a esto, que pretende ser un aglutinante y un articulante de comunicación directa entre todos, significa que el 15M se ve como una herramienta para dinamizar las luchas, se recurre al 15M, se apoya al 15M. Cuando hay una movilización no voy a decir todos pero sí una mayoría vienen y acuden a encontrarse con otros colectivos, vienen a trabajar en objetivos comunes.

¿Qué ha cambiado con respecto al 15M del 2011?

Un poco lo comentado anteriormente, la ciudadanía siente más ahogo, porque ha sido un año muy duro, con un incremento de desahucios, de despidos, de miedo a la situación personal de cada uno, de miedo a la represión, de miedo de acercarse al fascismo, a un sistema opresor…

A la gente mayor, después del franquismo le cuesta mucho protestar, porque ha vivido cosas muy duras. A una parte le supone la ilusión de volver a luchar contra eso, pero hay otra parte, entre la que están nuestras abuelas y abuelos, dicen, bueno hijo, sal a la calle pero ten mucho cuidado. Hay un componente de miedo importante en la gente que no se moviliza. Pero claro es un componente que va ligado a una lucha contra un sistema.

En Huesca esta situación se percibe, aunque no a un nivel generalizado; pero por ejemplo esta tarde la policía, aparte de la secreta que había sacando fotos y vídeos, la propia policía uniformada estaba grabando a escasos metros de la gente, y eso es para infundir miedo. Los videos ya los tienen, lo que quieren es infundir miedo. Ayer, por poner otro ejemplo, para requisar una simple tienda de campaña recurrieron a dos furgones de la policía local. Todo esto es un poco exagerado, es un poco buscar la confrontación, que la ciudadanía se sienta intimidada. En Madrid la policía estaba preguntando a la gente si tenía permiso para grabar en la vía pública por estar en la vía pública con el móvil. Yo sí que creo que existe esa estrategia, y eso ha cambiado desde hace un año.

Pero es una estrategia muy peligrosa para ellos, porque el miedo, cuando ya no se tiene otra cosa que perder, se pierde enseguida, y la gente sale a la calle con más fuerza. En Madrid se llegó a hacer la acampada porque los que se habían quedado la primera noche sufrieron una fuerte represión por haberse quedado después de la manifestación, eso promovió las acampadas y de ahí prendió la chispa. Yo creo que esa lección deberían aprenderla.

En mi opinión el PSOE la gestionó mejor, pero el PP con los ultras que tiene dentro y con cierta prensa jalean demasiado unas expectativas de porrazos, que si la ciudadanía las vive habría que ver cómo se comporta. Lo más natural sería que se reforzara en la calle la presencia de la gente. Viendo lo que está pasando no creo que no pongamos algún límite en algún momento. Quizás sea una chispa que pueda saltar en cualquier momento, como ocurrió en Valencia o en Túnez.

El miedo es una cosa que está ahí, pero también está arriba, porque si no tuviesen miedo arriba no intentarían ejercerlo contra la ciudadanía. Es positivo que haya miedo arriba porque quiere decir que avanzamos.

¿Qué mensaje darías de cara al futuro?

¿De cara al futuro? Uf, esto tiene que ser lo más rápido posible, hasta ahora hemos realizado un movimiento de protesta, empieza a ser un movimiento de resistencia y tiene que llegar a ser un movimiento de respuesta, de cosas efectivas, de empezar a parar desahucios en todos los lados.

En Huesca no estamos viviendo mucho eso, porque la gente entrega su casa y ya está, no se quiere meter en jaleos, no estamos teniendo esa actividad porque la ciudadanía que la sufre no la está demandando.

Pero se pueden organizar cosas utilizando el poder de como consumidores, por ejemplo, con lo de Bankia, si queremos, si lo debatimos y nos ponemos de acuerdo, podemos hacer llegar una mensaje a una amplia ciudadanía, que si se utiliza para decir tal día cierra tu cuenta en Bankia podemos hacer temblar a la gente poderosa, pero tenemos que analizar antes muy bien la situación, de manera muy crítica, sabiendo muy bien lo que hay y qué es lo que pasa después si eso tienen éxito.

Podemos hacer también acciones contra comercios que respondan a empresas que tienen trabajadores esclavizados, como por ejemplo Inditex, de la que se le descubrieron 33 talleres con esclavos de Bolivia, de Perú, etc. De alguna el gobierno brasileño los juzgo y la empresa se lavó un poco la cara, pero la ciudanía no debe olvidar esas cosas. Se puede entrar en un Berska a informar a la gente durante una semana, e intentar que la gente sepa lo que está comprando, igual ahí se puede hacer algo.

Insisto en que se pueden hacer cosas y se puede utilizar el poder que nos queda como consumidores, buscando alternativas, y lo principal es tener conciencia crítica, y eso de un año a esta parte sí que se nota; se nota muy claramente sobre todo al hablar de la Corona y otros temas como la banca y los gobernantes.

Y sobre todo cuando te toca, cuando te toca a ti hace que la gente salga a la calle y responda, y se encuentren dedos que acusan, a pesar del camuflaje con el que nos lo están vendiendo todo. Ya es cuestión de cada uno que cada cual encuentre si esos dedos están acusando bien y actúe en consecuencia.

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