Entidades vecinales y sociales piden diálogo al Ayuntamiento de Zaragoza para abordar el Mapa Estratégico del Ruido y su plan de acción

Catorce asociaciones vecinales, la propia FABZ y colectivos sociales de la capital aragonesa, que tienen el exceso de ruido entre sus preocupaciones, han solicitado a la responsable municipal de Medio Ambiente de la ciudad de Zaragoza, Tatiana Gaudés, una reunión técnica y abierta, "con el personal que considere adecuado, para que expliquen e informen sobre ambos asuntos".

Foto: Ekaterina Belinskaya, Pexels

Las organizaciones, en una nota de prensa remitida a AraInfo, explican que solicitan "una reunión similar a las que el ayuntamiento ha realizado recientemente con asuntos como las obras en el río Huerva o en la zona del Coso y Plaza San Miguel". El motivo que apuntan es que "los textos publicados respecto al Mapa Estratégico del Ruido (MER) y al Plan de Acción, son muy breves, contienen aspectos muy complejos, y nos provocan muchas e importantes dudas. Por otra parte aún se desconoce su desarrollo y aplicación".

Por ello consideran "importante esta reunión informativa y aclaratoria hacia la ciudadanía en general, especialmente a la ciudadanía más interesada y la que más sufre las problemáticas provocadas por los excesos de ruidos".

Los porcentajes oficiales y reconocidos por las administraciones públicas, de ciudadanos  y ciudadanas que sufren exceso de ruido de forma habitual, "no paran de crecer y lo hacen de forma acelerada" recuerdan.

"Los datos de 2022 han sido ampliamente superados. En esas fechas el Instituto Nacional de Estadística, y el ayuntamiento de Zaragoza en su web, reconocían que afectaba a unas 250.000 personas", lo que supondría cerca de un tercio de la población de la ciudad.

Las entidades sostienen que "desde hace demasiados años, nada más y nada menos que 22 años, sufrimos el incumplimiento de las normativas europeas y españolas sobre el ruido, y además la vulneración de derechos fundamentales, que es un asunto de importancia mayor".

"Los sucesivos y diversos ayuntamientos de grandes ciudades, y Zaragoza es una de las más ruidosas, están haciendo una grave dejación de sus funciones, y de ahí el crecimiento galopante del ruido. Siempre que son nombrados el ruido, la bulla o el jaleo, se hace en sentido peyorativa, incluso en el ámbito político se dice ‘hacer ruido’ cuando se arma jaleo para impedir hacer política. Sin embargo los mismos ámbitos políticos suelen devaluar e ignorar totalmente el ruido, especialmente el ruido en la calle, por motivos, ninguno aceptable", afirman con cierta retranca.

Por último consideran que "ahora con el MER y su Plan de Acción se abre en Zaragoza una importante oportunidad para empezar a frenar el ruido, reducirlo de forma efectiva en las calles más problemáticas, tenerlo en cuenta a la hora de planificar la ciudad o de conceder permisos y autorizaciones en la calle, incorporarlo en ámbitos de la política municipal, concienciar a la ciudadanía, y que se cumplan y hagan cumplir las leyes, se respeten los derechos fundamentales y sentencias del Tribunal Constitucional". Y añaden: "Consideramos que los textos son importantes, pero son solo el punto de partida, siempre hace falta además voluntad, eficacia, constancia y recursos, para alcanzar resultados".