El pasado sábado, el municipio de Encinacorba -Campo de Cariñena- celebró con éxito la segunda edición del Día del Orgullo Rural, una jornada enmarcada en el Plan de Igualdad 2023–2027, organizada por el Ayuntamiento con el respaldo de la Diputación de Zaragoza. A pesar de la lluvia intermitente, la participación ciudadana fue constante a lo largo de toda la jornada, confirmando “el compromiso del pueblo con la inclusión, la diversidad y los derechos humanos”.
La programación comenzó por la mañana en la biblioteca municipal con un cuentacuentos inclusivo, orientado a promover la empatía y el respeto entre los y las más pequeñas. A continuación, se celebró una gymkana dinamizada por el colectivo Os Zagales, una actividad lúdica y educativa para sensibilizar en torno a la diversidad y los valores de igualdad desde la infancia.
A las 13:00 horas el bar de las piscinas acogió un vermut-coloquio a cargo de Shamli, activista y divulgadora, quien compartió conceptos clave sobre identidad, orientación y expresión de género, así como datos, cifras y realidades que viven las personas del colectivo LGTBIQ+. “Las familias participaron activamente, formularon preguntas y se generó un espacio de diálogo en el que se puso de relieve que esta lucha no es solo de quienes viven la exclusión, sino del conjunto de la sociedad”, subrayan desde el ayuntamiento.

La jornada continuó con una comida popular en el Casino de Encinacorba, donde tuvo lugar la "Paelle Mary Montaña", en la que grandes y pequeños disfrutaron juntos de una paella popular. Ya por la tarde, el Ayuntamiento acogió el taller participativo "Yo me transformo", en el que personas de todas las edades se prepararon para el desfile con maquillaje, banderas y elementos de expresión libre.
“El conocimiento es amor, y la ignorancia es odio. Hoy elegimos el amor. Hoy elegimos el respeto. Hoy elegimos la libertad”
A las 19:30 horas la alcaldesa Belén Berdejo dirigió unas palabras al pueblo en las que agradeció la implicación vecinal y destacó “la importancia de seguir construyendo un entorno donde la diversidad se respete y se celebre”. A continuación, se dio paso a la lectura del manifiesto a cargo de Daniel Rofín, vecino del municipio y miembro del colectivo LGTBIQ+, quien compartió su experiencia personal en el ámbito rural y subrayó, desde los datos y la vivencia, la importancia de que “el conocimiento llegue también a los pueblos”. Su intervención fue especialmente aplaudida por los y las asistentes, concluyó su manifiesto con una reflexión clara: “Y vosotros, vosotras, sois los protagonistas de esta historia. Una historia en la que el conocimiento es amor, y la ignorancia es odio. Hoy elegimos el amor. Hoy elegimos el respeto. Hoy elegimos la libertad”.
El acto prosiguió con el gran desfile del Orgullo Rural, que finalizó en el Parque Municipal, donde tuvo lugar el espectáculo principal a cargo de la artista Victoria Carrot. Durante su actuación, organizó un concurso de drag queens “con la participación espontánea de varios vecinos y vecinas”, seguido por un original Bingo LGTBIQ+ en el que se abordaron conceptos fundamentales, referentes musicales como Raffaella Carrà, momentos históricos como los disturbios de Stonewall, y palabras esenciales como tolerancia, respeto y empatía. Niños, niñas y adultos escucharon, una actividad que combinó diversión con información fundamental.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de La Perra y el Cari, dúo musical que ofreció un concierto con un mensaje claro: “La diversidad también tiene que estar presente en los pueblos”. En su intervención, agradecieron al Ayuntamiento de Encinacorba la organización del evento y pusieron el foco en la necesidad de “acompañar y educar a las nuevas generaciones desde el respeto, la escucha y la libertad”. El espectáculo incluyó temas propios con letras reivindicativas y una gran acogida por parte del público.
Con esta segunda edición, Encinacorba consolida su Orgullo Rural “como una iniciativa referente en el medio rural aragonés”, que apuesta por la visibilidad del colectivo LGTBIQ+, la participación intergeneracional y la educación como herramientas fundamentales para la convivencia y el respeto. La respuesta del pueblo y de los visitantes confirma que en Encinacorba “se están escribiendo nuevas páginas: páginas en las que todas las personas tienen un lugar”, concluyen con emoción desde el Ayuntamiento de Encinacorba.





