En el equipo de Meera, Shyamkali y Suneeta: "El retorno" nominada a los Goya, y “Writing with fire” a los Oscar

Jane Campion rompió en 1994, uno de los techos de cristal en el mundo del cine. Fue la primera mujer en conseguir un Oscar a mejor guion original por su película “El Piano”.

Rintu Thomas y Sushmit Ghost

Con aquella película de perfecta fotografía conocimos a Ada. Ese personaje que sin demasiada posibilidad de trazar un camino propio y sin voz que proyectar al exterior parecía comunicarse solamente con el tacto de las teclas de su piano. Poquitos años después -1998- la Muestra Internacional de Cine Realizado por Mujeres de Zaragoza nacía con el objetivo de proyectar películas que como las de Campion no llegaban a la ciudad, y de generar un espacio de análisis en una sociedad que se intuía cada vez mas dictada por las imágenes y narrativas.

Han tenido que pasar 11 años para que otra mujer ganara la mejor Dirección, después de Kathryn Bigelow por "En tierra hostil" en 2010. Chloé Zhao, primera persona asiática en esta categoría. Fue el año pasado con “Nomadland”, ese retrato emocional de un Estados Unidos post-recesión en el que los individuos solamente encuentran esperanza en las comunidades. Esta semana Campion ha vuelto a estar nominada a mejor dirección por “El poder del perro”, basada en la novela de Thomas Savage. Es la primera mujer nominada dos veces en la historia, por ahora. Además la película atesora 12 nominaciones en total.

Otra grata sorpresa nos la ha dado “Writing with fire” de Rintu Thomas y Sushmit Ghost, la película que clausuró en la Filmoteca la XXIV edición de la Muestra, ha sido nominada como mejor Documental en los Premios Oscar. El film, que está siendo un fenómeno mundial, nos cuenta el salto al mundo digital de “Khabar Layariya” un periódico liderado por mujeres de la casta mas baja en una de las regiones mas conservadoras de India. En un universo fílmico con cada vez mas producciones de grandes plataformas que “Writing with fire” haya llegado hasta aquí, es mas que elogiable . Por ser cine independiente, que no se ha “ayudado de ningún logaritmo”.

Me explico, cuando Netflix sube una película a su plataforma, es enseñada de manera constante a los usuarios que sabe que les interesa, en base a sus anteriores visualizaciones : música, antirracismo, justicia social, ecología...y les dice, por favor mira esta nueva película, te va a gustar. De esa manera genera perfiles y no se sale de esas etiquetas que se nos han asignado. Se trata de autocomplaciencia o satisfacción al usuario, algo que Netflix y las redes sociales lo saben hacer bastante bien.

En el fondo nos marcan, nos generan una ruta de usuario de un bien cultural. Dejándonos de enseñar un sinfín de otras posibilidades. En Netflix esa ruta de usuario puede estar pintada de verde porque estamos preocupados por el cambio climático -“Don’t Look up”-, o puede ser que nos pongan de hilo musical a Aretha Franklin porque odiamos el racismo -“Summer Soul”- . La cuestión es que no todas las películas debieran de encantarnos, para que las disfrutemos o saquemos cosas de ellas.

Colgar “Don’t Look up” en Navidades es equiparable a la peli del estreno navideño de antaño a lo “Solo en casa”. Ya no vamos al cine en familia, pero hablar de lo que vemos se ha convertido en algo mas habitual. ¿Quién no habló en Navidades de “No mires arriba” o escucho a otros hablar de esa peli? A la contra “Writing with fire” ha ido saltando de festivales de clase a otros menores, pero consiguiendo innumerables críticas positivas y emocionales, encandilando al público y dándonos a conocer a las fabulosas Meera, Shyamkali y Suneeta.

Para estos “pequeños” que pasaron 7 años grabando, pasar de una “shortlist” a una nominación en los Oscars, es ya ganar. Llevarse la estatuilla es otra historia. Pese a que la Academia ha ganado en diversidad. Entendiéndose esta como necesaria, interesante y enriquecedora. Con la inclusión de alrededor de 1200 personas en los dos últimos años, casi la mitad de ellas mujeres y de partes muy diferentes del mundo.

Los Oscar mueven muchísimo dinero entorno a ellos. Hablamos de que National Geographic como productora de “Free Solo” de Elizabeth Chai Vasarhelyi & Jimmy Chin, gastó en 2019 un millón de dólares solamente en su campaña de promoción de la película a Mejor Documental, ganaron. Con ese dinero se pagaron desde vallas publicitarias en las colinas de L.A. a alquiler de salas de cine para pases privados con prensa, miembros de la Academia etc... Mejor no hacer quinielas pues compiten con otros documentales tan interesantes como “Flor” de Jonas Pohen Rasmussen.

En el caso de “El Retorno, la vida después del ISIS”, de Alba Sotorra, ha sido nominada como mejor película documental en los premios Goya que se celebrarán esté sábado 12 de febrero en València. El film que pudo verse de estreno gracias a la Muestra ha ido atesorando reconocimiento a nivel estatal e internacional. Tanto es así que, además de a los Goya, también está nominada a los premios Gaudí.

La figura de Alba Sotorra se debiera de conocer más, así como a su productora que es un hervidero de nuevos proyectos en este año. La realizadora catalana con una larga trayectoria en Oriente Medio ha sabido abordar temas para nada simples, como el caso de las europeas que se fueron a combatir al ISIS, y que a día de hoy arrepentidas ningún gobierno quiere hacerse cargo de ellas o el de los batallones de mujeres guerrilleras del Kurdistán en su anterior película “Comandante Arian”.

Cumplimos 25 años siendo un espacio donde reflexionar sobre la imagen de la mujer y la emergencia de un nuevo horizonte de posibilidades para su transformación. Allá donde haya posibilidad de elección habrá caminos por trazar, recorrer o dinamitar. Ganen o no ganen el sábado en València o en marzo en Los Ángeles ya han hecho historia.

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