Verdes Equo Aragón manifiesta su “rotundo rechazo a la reciente modificación de la Ley 6/2023, de la que se ha eliminado entre otros su artículo 8, que limitaba el tamaño y la distancia entre explotaciones ganaderas basándose en la capacidad del entorno para absorber estiércoles y purines, así como la comprobación de la distancia a la que debían aplicarse como enmienda agrícola”.
Desde el partido verde advierten que esta modificación “supone una declaración de interés de los grupos que la han gestado, Vox, PP y PAR, por el modelo macro, que es el que realmente está reduciendo el número de explotaciones familiares integradas en su entorno”.
“Los principales límites quedan bajo la normativa estatal, y la eliminación de los de competencia aragonesa implican un grave retroceso ambiental”, especialmente en un país como Aragón “donde muchas comarcas —como Os Monegros, la Plana de Uesca o el Baix Cinca— ya sufren niveles alarmantes de contaminación por nitratos. Esto supone la apuesta firme de estos grupos políticos a la expansión de macrogranjas, un modelo intensivo que concentra la riqueza, degrada el medio ambiente y amenaza la ganadería extensiva tradicional”, enfatizan desde Verdes Equo.
“La ganadería industrial no puede seguir creciendo a costa de nuestros acuíferos, nuestros suelos y de la salud de la ciudadanía”, señala Jorge Luis Bail, coordinador de Verdes Equo Aragón. “Los grupos políticos que han actuado al dictado de los grandes intereses económicos ignoran los datos científicos, los compromisos europeos, la realidad de los territorios que sufren problemas y la historia de los que ya están saturados”.
Verdes Equo Aragón recuerda que la Directiva Europea de Nitratos y el propio Pacto Verde Europeo exigen políticas “más ambiciosas para reducir la contaminación difusa y proteger los recursos hídricos”. La modificación legislativa, advierten “va en dirección contraria”. Recuerdan también que el gobierno el Estado español “aprobó Reales Decretos para armonizar lo que las comunidades estaban aprobando en cuanto a la ordenación de explotaciones ganaderas debido a la aparición de proyectos cada vez mayores y ante los problemas de contaminación, lo que deja sin efecto la limitación de capacidad eliminada, pero no así las competencias propias para garantizar un desarrollo ordenado en cuanto a los controles y comprobaciones, por lo que esta modificación supone una deliberada omisión de funciones en el control previo a los proyectos, un abrir la tajadera para regar a manta Aragón según los planes de expansión de las integradoras ganaderas”, asevera Bail.
El partido ecologista reclama que el Gobierno de Aragón, en el marco de sus competencias “aborde la elaboración de una ley marco aragonesa que promueva la agricultura regenerativa y la ganadería sostenibles frente al modelo industrial macroexplotador, que ajuste el tamaño de las explotaciones a la capacidad del entorno cercano para su integración, que controle eficazmente las deyecciones ganaderas y que fomente un consumo local, equilibrado y de calidad en la población”.




