Tras dos días de espera por parte de las organizaciones observadoras se ha publicado el que parece ser el último borrador de la COP28. Este documento contiene una nueva propuesta de redacción del Global Stocktake (Balance Global), que podría convertirse en el resultado final de esta Cumbre. Para las organizaciones ecologistas y sociales presentes, el texto presentado por la Presidencia supone una enorme rebaja de los anteriores borradores.
Ecologistas en Acción hace una valoración muy crítica del borrador: "La eliminación de menciones importantes, como la desaparición de los combustibles fósiles, supone obviar la ambición que se exige para esta Cumbre y es una cesión a los países fósiles de la OPEC". Por su parte, WWF los califica de "desastroso" y denuncia que retrocede en ambición.
Asimismo, Ecologistas en Acción insiste en lo extremadamente preocupante que resulta el hecho de que las medidas sobre el sector energético pasen de ser obligatorias a meramente indicativas. También de que se acepten en el texto "soluciones falsas, peligrosas y costosas", como "la energía nuclear o las técnicas de captura y almacenamiento de carbono, aún no demostradas eficientes por la ciencia".
"Todo esto solo distrae de la necesidad de las transformaciones necesarias, anteponiendo los intereses de los grupos de presión energéticos dentro de la lucha climática internacional", declara Javier Andaluz, coordinador de Clima y Energía de la organización. A lo que añade, además, que el texto no es capaz de marcar una ruta clara de descarbonización y tampoco incluye obligaciones a que los próximos compromisos de los países se ajusten a las indicaciones científicas.
En cuanto a obligaciones que tampoco se encuentran en el texto, Andaluz destaca la ausencia de la financiación necesaria para que muchos países del Sur global sean capaces de optar por modelos de desarrollo alternativos. De hecho, la mención a la triplicación de las energías renovables no se considera "ninguna prioridad" para estos países. De esta manera se permite, asegura la organización ecologista, "que la puesta en marcha de estas tecnologías se vuelva a concentrar en manos de las grandes economías mundiales, poniendo en riesgo el acceso de los países más vulnerables y empobrecidos".
"Aparte de 'tomar nota' (sic) de la falta de financiación del Norte al Sur global o de lo lejos que están de ponerse los fondos necesarios, el texto no traza una hoja de ruta para incrementar esa ambición", añade la organización ecologistas. También en materia de financiación, y a pesar de reconocerse, incluso con firmeza en algunos casos, la necesidad de cerrar la brecha de financiación (gap) en cuanto a adaptación, para Ecologistas en Acción es preocupante la falta de contundencia en la duplicación de los fondos destinados a la adaptación, así como la ausencia de líneas temporales para alcanzar los objetivos financieros.
La organización ecologista también califica el documento de "bastante ambiguo e incluso podría valorarse como contradictorio, en la medida que menciona en varios párrafos la necesidad de ‘reformar la arquitectura financiera’, o que las ayudas a los países del Sur sean concedidas a través de subvenciones y no de préstamos".
Además, ha desaparecido del texto la mención explícita a las dificultades que sufren los países del Sur global debido a la deuda, incorpora a entidades como el Banco Mundial en la búsqueda de soluciones e incluye a la banca comercial y todo tipo de agentes financieros entre los posibles financiadores. Por último, menciona la necesidad de aumentar el espacio fiscal, pero no incluye ningún plan de acción para los próximos años, ni tampoco la cancelación de deuda.
Por su parte, Fernanda Carvalho, responsable mundial de políticas climáticas y energéticas de WWF, afirma que "este nuevo borrador es desastroso y mucho menos ambicioso que la última versión; es decepcionante. No señala la corrección de rumbo fundamental que necesitamos ver en este proceso. Presenta una variedad de opciones energéticas, pero ninguna para eliminar progresivamente los combustibles fósiles".
"La mayoría de ellas invitan a seguir utilizando carbón, petróleo y gas, que destruyen el planeta, o sugieren que la energía nuclear y la captura y almacenamiento de carbono podrían considerarse soluciones. Si este texto sobre la eliminación progresiva de los combustibles fósiles no se refuerza significativamente en las próximas horas, nos enfrentamos a la perspectiva de un resultado muy débil de la COP28, y a un empeoramiento de la crisis climática", añade Carvalho.
Plenario de los Pueblos
De forma paralela, ha tenido lugar el People’s Plenary (Plenario de los Pueblos), un espacio en el que se reúnen organizaciones indígenas, campesinas, feministas, de infancia y juventud, de trabajo y ecologistas que asisten a la COP28.
Muchas de las personas participantes han compartido las dudas que surgen en sus organizaciones sobre si participar o no en estas cumbres. Entre las respuestas compartidas, se ha enfatizado en la importancia de asistir "porque precisamente los países están fallando". Porque "ya vivimos la devastación en nuestras comunidades; de hecho, no sabemos muy bien qué significa eso de un espacio seguro para la humanidad debajo del 1’5Cº".
Otras voces han defendido seguir acudiendo a estas citas "porque es necesario actuar ahora y actuar en todas los lugares: luchamos en nuestras comunidades, en nuestros municipios, en nuestras países y también aquí". Así se ha reivindicado la necesidad de hacer presión para conseguir que se produzca "acción climática real, frente a palabras vacías".
En el Plenario de los Pueblos se ha recalcado el deber de profundizar en la raíz de las causas de la crisis climática, apuntando al colonialismo, al imperialismo, al capitalismo y al patriarcado, y se han escuchado gritos de “La Tierra no se vende, la Tierra se defiende”, “No habrá justicia climática sin derechos humanos”.




