
El Coordinador general de Izquierda Unida de Aragón y portavoz del grupo parlamentario de IU en las Cortes, Adolfo Barrena, recuerda que la querella se presentó por considerar que “la orden firmada por Serrat vulneraba el derecho de huelga y porque Serrat pudo cometer prevaricación porque firmó el Decreto a pesar de que sabía que era una decisión injusta”. Cabe recordar que el texto fijaba unos servicios mínimos idénticos a los que estableció el Decreto del Gobierno aragonés en la huelga de monitoras de 2005, norma que fue anulada por el Tribunal Supremo. “Por este motivo pensamos que obró mal y vulneró derechos constitucionales a consciencia”, reitera para insistir en que “la máxima responsable de Educación Aragón sabía que el Decreto vulneraba el derecho a la huelga, que está recogido en la Constitución”.
“El auto de inadmisión –explica Barrena- ratifica que era un decreto de mínimos abusivos, ratifica que se antepone el Derecho a la Educación al de Huelga y, aunque el Tribunal no estima nuestra querella, es evidente que, en el caso de la huelga de monitoras de comedor, la consejera Serrat no actuó protegiendo los derechos de los y las trabajadoras, lo que significó ponerse del lado de las empresas”.
Así, IU no va a recurrir la decisión del TSJA porque la única posibilidad que deja es el recurso contencioso-administrativo, que es una vía que la formación política no va a seguir.




