El terror talibán envuelve a Afganistán tras la estampida de EEUU y la OTAN

Tras dos décadas de guerra abierta de EEUU y la OTAN contra los talibanes y la invasión de Afganistán, la administración norteaméricana cierra un círculo completo y deja la situación en el mismo punto que provocó su ofensiva militar: los talibanes han tomado el poder

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Los talibanes en el palacio presidencial de Kabul. Foto: Al Jazeera

Los talibanes han recuperado este domingo el control de Kabul después de casi veinte años de guerra, con la entrada de sus combatientes en la capital de Afganistán sin encontrar resistencia. En menos de una semana tomaron una tras otra casi la totalidad de las 34 capitales de provincia afganas.

Una gran ofensiva de los talibanes, que comenzó en mayo tras ser expulsados del poder por la invasión estadounidense en 2001, y que ha culminado con el control del país tras la retirada de las tropas internacionales EEUU-OTAN, y la huida, poco después de la entrada de los talibanes en Kabul, del presidente del Gobierno títere afgano, Ashraf Ghani, que ha justificado su marcha para evitar un "desastre mayor".

El aeropuerto de Kabul ha suspendido todos los vuelos comerciales ante la situación de caos vivida este lunes en la capital afgana, que ha derivado en una presencia masiva en el aeródromo de ciudadanía que buscaba desesperadamente una vía de escape ante el avance talibán.

Mientras el caos invade Afganistán, EEUU y el resto de países occidentales han abandonado de forma precipitada y a su suerte a la población afgana. Washington se ha apresurado a repetir que la retirada estadounidense de Kabul no es como la caótica salida de Vietnam en 1975. "Esto no es Saigón", ha reiterado el secretario de Estado, Antony Blinken, a pesar de que las imágenes de la estampida, que han recorrido el mundo, mostraban lo contrario. "EEUU no debe combatir y morir en una guerra que los afganos no están dispuestos a librar", ha argumentado el presidente Joe Biden.

En el Estado español, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el mismo que ha ordenado la expulsión, a pesar de las denuncias de decenas de ONGs, de los 800 menores no acompañados que llegaron a Ceuta, ha asegurado que el Gobierno "está trabajando para el retorno de los españoles en Afganistán, incluyendo a los policías encargados de la seguridad".

Por su parte, la secretaria de Organización de Podemos, Lilith Verstrynge, ha asegurado este lunes que la caída de Afganistán en manos de los talibanes es la demostración del "fracaso" de los intentos de Estados Unidos de implantar una democracia "a golpe de cañonazos".

La ONG Médicos sin Fronteras (MSF) ha anunciado que continuará con sus proyectos humanitarios en cinco provincias afganas a pesar de la crítica situación de seguridad en el país centroasiático para cientos de miles de afganos, y principalmente para la mujeres. El temor a que los talibanes impongan de nuevo sus leyes basadas en el rigorismo fundamentalista es real. Entre 1996 y 2001, cuando gobernaron, a las mujeres se les prohibió trabajar, estudiar y salir a la calle sin un acompañante masculino; y a las niñas ir a la escuela, entre otras terribles imposiciones. Todo, bajo riesgo de ser azotadas o lapidadas.

Un pueblo castigado durante 40 años de ocupaciones militares y guerras

La periodista Mònica Bernabé, autora del libro 'Afganistán, crónica de una ficción', explica por qué el gobierno afgano ha colapsado en cuestión de días en una crónica en ARA Diari. En el mismo artículo califica de ficción "todo lo que Estados Unidos nos vendía sobre Afganistán: ni se había instaurado una democracia, ni las mujeres tenían derechos, ni el ejército afgano tenía capacidad para frenar el avance de los talibanes, como ha quedado demostrado en los últimos días".

Bernabé también señala que "no es verdad que la mayoría de la población afgana apoye a los talibanes", pero "lo que sí que es cierto, es que a la mayoría no les queda más remedio que aguantar si quieren salvar la vida y que a Estados Unidos les importa un rábano la población de Afganistán".

El abandono de EEUU, la OTAN, y la Unión Europea es clamoroso. "A EEUU y sus aliados nunca les importó demasiado eso de la democracia en Afganistán. De lo contrario no hubiéran tolerado gobiernos títeres que se han enriquecido mientras la mayoría de la población sigue oprimida y en la pobreza extrema", añade el periodista Vicent Montagud en un hilo en Twitter. "Lo único sorprendente es que alguien se sorprenda de lo que está pasando en Afganistán. El colapso del país era solo cuestión de tiempo. Y muchos responsables de este desastre, políticos corruptos, huyen del país con las maletas llenas", añade.

La situación humanitaria es muy preocupante. Y sea lo que sea, el pueblo siempre pierde. Según ha informado el periodista Hibai Arbide, la gran mayoría de países de la UE han denegado solicitudes de asilo de personas de Afganistán alegando que ya no había guerra. Por contra, el primer ministro albanés Edi Rama ha anunciado que su país acogerá a quien escape de los talibanes. "Mientras, la UE mirando para otro lado, o directamente negando la posibilidad de asilo" a una población afgana que sufre desde hace más de 40 años ocupaciones militares y guerras.

Reacciones de los países vecinos: China, Rusia e Irán

La portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China -potencia fronteriza con Afganistán-, Hua Chunying,  indicaba que se “espera responsabilidad por parte de los talibanes” y que estos pongan en marcha un marco de trabajo inclusivo con todas las partes para lograr una transición pacífica. Chunying también confirmó que “la embajada china en Afganistán sigue funcionando con normalidad”, así como que el gobierno chino ha pedido a los talibanes “que garanticen la seguridad de la ciudadanía china que decida permanecer en el país”.

Por su parte, Rusia recordaba que sus intereses actuales en Afganistán “se limitan a garantizar la seguridad de las fronteras de sus aliados en Asia Central”. El enviado especial para Afganistán, Zamir Kabúlovno, explicaba en declaraciones radiofónicas que “no se dará prisa en reconocer a los talibanes como las nuevas autoridades afganas”. Kabúlov también ha anunciado que el embajador ruso en Afganistán, Dmitri Zhirnov, se reunirá el martes con los “representantes del movimiento talibán” para debatir “las medidas de seguridad de la Embajada rusa en Kabul”, y que “por el momento no existe la necesidad de cerrar la sede diplomática”.

El presidente de Irán -también fronterizo con Afganistán-, Ebrahim Raisi, instó “a todos los grupos afganos a alcanzar un acuerdo nacional” y afirmó que Irán “hará esfuerzos a favor de la estabilidad, que es la prioridad hoy de Afganistán, país vecino y hermano”. También apuntó “que la derrota militar” y la retirada de Estados Unidos de Afganistán “deben convertirse en una oportunidad para restaurar la seguridad y la paz duradera en este país”.

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