Tras un controvertido debate, 362 de los 642 delegados, un 56,38%, reunidos este domingo en un congreso extraordinario del SPD en Bonn dieron dado luz verde para negociar con las Uniones Cristiano Demócrata y Cristiano Social (CDU/CSU) de Merkel la formación de la que sería la tercera gran coalición que gobierna Alemania, después de las de 2005-2009 y 2013-2017, sobre la base de un preacuerdo obtenido hace una semana.
279 representantes votaron en contra, mientras que hubo una abstención. De haber ganado el "no", se esperaba la renuncia de presidente del partido, Martin Schulz, e incluso de toda la cúpula de la formación.
Las negociaciones comenzarán en los próximos días y podrían cerrarse en febrero. Pero la última palabra la tendrán las más de 440.000 personas afiliadas del partido socialdemócrata, que serán llamadas a dar su veredicto sobre el acuerdo formal de coalición que se alcance, como ya ocurrió en 2013. Merkel espera poder comenzar su cuarto mandato consecutivo a finales de marzo.
Nunca antes llevó tanto tiempo formar gobierno en Alemania. Merkel, que gobierna de forma ininterrumpida desde 2005, ganó los comicios del 24 de septiembre sin alcanzar la mayoría necesaria para formar gobierno.




