El Senado confirma el golpe de estado institucional en Brasil

Dilma Rousseff ha asegurado que el impeachment "es un golpe contra el pueblo y la nación. Es un golpe misógino, es homófobo y es racista"

01 septiembre, 2016. 07:04
Dilma Rousseff.

Este miércoles, el Senado brasileño confirmaba la destitución de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, al consumarse el impeachment, tras una votación que arrojó un resultado estremecedor de 61 votos a favor por 20 en contra.

Con esta decisión Rousseff quedaba inhabilitada para ejercer cualquier tipo de función pública por un periodo de ocho años, y Michel Temer se convertía en el nuevo presidente, con estatus de interinidad.

La hasta ayer Presidenta de Brasil ha sido apartada de forma permanente de su cargo este miércoles por una presunta manipulación de las cuentas públicas en  un periodo que comprendería la segunda mitad del 2014, año de su reelección, hasta los inicios de 2015. La acusación contra Rousseff fue hallada culpable el pasado 10 de agosto en una larguísima sesión del Senado, que ha sido finalmente quien ha ratificado el golpe de estado institucional.

Nadie en Brasil desconocía que el juicio político contra Rousseff se trataba de un "golpe blando", tal como lo calificó el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel: "Los golpes blandos ya se pusieron en práctica en el continente en países como Honduras (con Manuel Zelaya) y Paraguay (con Fernando Lugo). Ahora, la misma metodología, que no necesita a las Fuerzas Armadas, se está utilizando aquí en Brasil", manifestaba.

En el mismo sentido ha girado el último mensaje presidencial de Rousseff. "Es el segundo golpe al que me enfrento en mi vida", ha recordado, en referencia al golpe militar de 1964, que resultó en una dictadura contra la que ella luchó durante años. "Se está robando el proyecto nacional progresista, inclusivo y democrático que represento. Son unas elecciones indirectas inequívocas. La decisión de los senadores sustituye la voluntad de más de 54 millones de electores", y ha advertido de lo peligroso de la deriva política pues según entiende, "el golpe de estado va a alcanzar a cualquier organización política progresista".

Rousseff ha advertido que es ella la víctima de la mayor operación anticorrupción de Brasil, Lava Jato, y curiosamente ha sido juzgada por quienes tienen respondabilidades en la misma, y así lo está investigando la justicia brasileña. "Causa espanto que la mayor acción contra la corrupción de este país haya llevado precisamente al poder a un grupo de corruptos", ha advertido.

Casi al final de su discurso, Rousseff ha asegurado que el impeachment "es un golpe contra el pueblo y la nación. Es un golpe misógino, es homófobo y es racista", advirtiendo a quienes ahora se ven como vencedores de este juicio político que el "gobierno golpista tendrá contra sí mismo la más enérgica y determina oposición que pueda sufrir".

Ecuador, Bolivia y Venezuela congelan relaciones políticas y diplomáticas con Brasil

Algunos países latinoamericanos han respondido con la retirada de embajadores, así como con la ruptura de relaciones políticas con el nuevo gobierno interino de Brasil, tras conocerse los resultados de la votación que destituía a Rousseff.

El Gobierno de Venezuela retiraba "definitivamente a su Embajador de la República Federativa de Brasil" y anunciaba la congelación de las relaciones políticas y diplomáticas con el Gobierno "surgido de este golpe parlamentario", según un comunicado lanzado por la Cancillería de Venezuela, donde calificaban el golpe como impulsado por "las oligarquías políticas y empresariales", asumiendo que existen también "factores imperiales", que han impulsado el "golpe de estado".

Por su parte, Rafael Correa, presidente de Ecuador, decidió retirar este miércoles a su máximo representante diplomático en Brasil, tras la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.  "Destituyeron a Dilma, esto es una apología al abuso y la traición. Retiraremos nuestro encargado de negocios de la embajada en Brasilia", escribió el mandatario ecuatoriano en Twitter.

"Políticos adversarios y otras fuerzas de oposición se confabularon contra la democracia para desestabilizar al Gobierno y remover de su cargo de forma ilegítima al presidenta Dilma Rousseff" , agregó.

Por último, el jefe de Estado boliviano Evo Morales anunció en su cuenta de Twitter que están convocando al embajador de Bolivia para que "tome las medidas necesarias sobre este asunto".

Cuba también se manifestó en contra del golpe de Estado en Brasil y la separación del Gobierno de Rousseff, "sin que se presentara ninguna evidencia de delitos de corrupción ni crímenes de responsabilidad, y con ella del Partido de los Trabajadores (PT) y otras fuerzas políticas de izquierda aliadas, constituye un acto de desacato a la voluntad soberana del pueblo que la eligió".

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