El regreso de la OMC

Después de numerosas negociaciones estancadas, muchas eran las personas que habían equiparado a la Organización Mundial del Comercio -OMC- (WTO por sus siglas en inglés) con un muerto viviente. Pascal Lamy, su Director General, el ex principal negociador fuerte para la Unión Europea, se vio obligado a reconocer que la OMC estaba en un punto muerto en diciembre de 2011, cuando la Conferencia Ministerial fue llamada un “ejercicio de limpieza”. Por lo tanto, no es sorprendente que no se le haya dado hasta el momento mucha atención a la próxima reunión Ministerial en Balí, Indonesia. Sin embargo, como este artículo …

WTO Bali OMC Organización Mundial del ComercioDespués de numerosas negociaciones estancadas, muchas eran las personas que habían equiparado a la Organización Mundial del Comercio -OMC- (WTO por sus siglas en inglés) con un muerto viviente. Pascal Lamy, su Director General, el ex principal negociador fuerte para la Unión Europea, se vio obligado a reconocer que la OMC estaba en un punto muerto en diciembre de 2011, cuando la Conferencia Ministerial fue llamada un “ejercicio de limpieza”. Por lo tanto, no es sorprendente que no se le haya dado hasta el momento mucha atención a la próxima reunión Ministerial en Balí, Indonesia. Sin embargo, como este artículo lo explicará más delante, este no es momento para la autocomplacencia. Esta Conferencia Ministerial en Bali será diferente de las anteriores reuniones Ministeriales de “limpieza”. Lleva implícita un peligro y una amenaza no sólo por el regreso de la OMC, sino por la ampliación de su alcance y el lanzamiento de nuevas negociaciones en nuevas áreas.

El paquete de Bali se presenta como una concesión a los países en desarrollo, ofreciendo satisfacer las demandas en materia de seguridad alimentaria y las preocupaciones arancelarias en la agricultura, abordando las cuestiones de tratamiento especial y diferenciado de larga data de los países menos adelantados . Pero junto a esto viene una seria amenaza: un acuerdo sobre la facilitación del comercio, un "nuevo tema " anteriormente rechazado, que ahora, no sólo trata de abrir drásticamente los mercados mediante la permeabilidad de las barreras arancelarias al comercio, sino que además conlleva la amenaza de la expansión de la OMC sin dejar de ampliar esta su alcance a áreas más allá del comercio .

Si existiera un acuerdo sobre el paquete de Bali, redundaría en más obligaciones para los países pobres y le inyectaría nueva vida a las conversaciones comerciales multilaterales estancadas; reviviría y expandiría la OMC y a través de un efecto dominó , también ampliaría las áreas de negociación en los Tratados de Libre Comercio ( TLCs) , como en el Acuerdo de Asociación Trans - Pacífico ( TPP ). Después de todo, la OMC sigue siendo la base de todos los acuerdos de libre comercio y sigue siendo la única organización multilateral con el poder de obligar a los estados soberanos en el cumplimiento a través de su poderoso mecanismo de solución de diferencias.

Por otra parte, varios factores como el cambio en el paisaje político con sus nuevos jugadores clave, la nueva realidad económica y un nuevo enfoque para avanzar en las negociaciones- se han unido no sólo por el posible regreso de la OMC, sino también porque con el paquete de Bali, asistiremos al renacimiento y la expansión del régimen de libre comercio en su conjunto.

La verdadera amenaza del paquete de Balí

En realidad, más que los contenidos del paquete, la amenaza de esta herramienta es que revivirá las negociaciones y que abrirá la puerta no solamente al desarrollo de dichas negociaciones sino también a la expansión de la OMC en si misma. La facilitación del comercio fue “un nuevo tema” ya rechazado hace mucho tiempo por los países en desarrollo y que ahora ha vuelto a la mesa como el tema central del Paquete de Balí. Un acuerdo sobre este aspecto abre las posibilidades a otros “nuevos temas” que expandirán la cobertura de la OMC- muchos de estos ya habían sido rechazados previamente hace algunos años- y revitalizará las negociaciones sobre los Tratados de libre comercio en si, sacándolos de su actual parálisis.

¿Quién quiere revivir las negociaciones?

Las negociaciones de la Ronda de Doha han estado estancadas muchos años. El bloqueo de la Ronda de Doha llevó al estancamiento de las negociaciones de la OMC. Ahora en Bali quieren tratar de llegar a un acuerdo sobre algunos elementos de la Ronda de Doha para luego pasar a nuevas negociaciones en otras áreas. Entre los múltiples factores que se pueden atribuir para revivir las negociaciones encontramos:

- Primero, que la OMC es aún la única organización multilateral de comercio que posee la habilidad especial de forzar legalmente y penalizar a los países y en muchos casos cambiar sus legislaciones nacionales para poder implementar las leyes de la OMC sobre libre comercio.

- Segundo, el sistema capitalista está basado en el crecimiento continuado y en la expansión, sin los cuales, existe un declive en el beneficio. Así que para que el sistema incremente su tasa de beneficio, necesita seguir expandiéndose y creciendo - de ahí la necesidad de ampliar el sistema multilateral de comercio a nuevas áreas. Las compañías multinacionales necesitan de esta expansión y de este crecimiento para que sus tasas de beneficio sigan entonces aumentando. En realidad, son estas grandes corporaciones transnacionales quienes controlan la mayoría del comercio global, las beneficiarias de la OMC y de su expansión hacia nuevas áreas de comercio. La economía verde es un claro ejemplo de cómo el capitalismo busca nuevas zonas -en este caso, tratando la naturaleza como capital, para continuar con la expansión, el crecimiento y el mantenimiento del aumento en los beneficios.

- Tercero, los países desarrollados que han sido golpeados duramente por la crisis financiera del 2008, tienen aún que recuperarse plenamente y están viendo como sus economías se están estancando y su crecimiento ralentizando. Necesitan de acceso al mercado de los países en desarrollo, especialmente de los grandes países emergentes cuyas economías están en crecimiento, para poder salir de la crisis.

- Cuarto, los mismos grandes países en desarrollo están empezando a sentir la crisis. Las monedas de las grandes economías de Asia como India e Indonesia se están devaluando a un ritmo alarmante a medida que comienzan a sentir los efectos de la crisis.

Dentro del análisis de los actores dentro de la OMC y del régimen de los Tratados de Libre Comercio es necesario que haya una comprensión de que el comercio mundial no se realiza sólo entre países, sino sobretodo entre las corporaciones transnacionales. Y en varias ocasiones, los países se mueven con los intereses de sus corporaciones en mente.

La verdadera razón para la parálisis de la Ronda de Doha

Volviendo a 1995, la OMC fue creada bajo la supuesta promesa de aportar disciplina al sector de la agricultura. El Acuerdo sobre Agricultura (AoA) fue un acuerdo pionero porque por primera vez se realizaba un acuerdo multilateral que cubría al sector en su conjunto con la promesa a los países en desarrollo de poner fin a los subsidios que distorsionan el comercio en la agricultura de los EE.UU. y la UE. Sin embargo, a través de las diferentes lagunas que existen dentro del AoA, tanto los Estados Unidos como la Unión Europea pudieron aumentar, en lugar de disminuir, sus subsidios, continuando con el dumping de bienes agrícolas baratos y dejando a las personas agricultoras de los países en desarrollo sin trabajo. La Ronda de Doha para el Desarrollo fue un intento de expandir las negociaciones de la OMC, con la ilusión de llevar disciplina a estos subsidios y proveer acceso al mercado a los agricultores de los países en desarrollo. Un ejemplo de estos es el mercado del algodón. La Declaración de Hong Kong afirma que el 2013 será la fecha tope para acabar con los subsidios a la exportación y que habrá acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes para los agricultores cultivadores de algodón. Pero seguimos sin ver que suceda nada. Y esta es la verdadera razón de la parálisis. Los países desarrollados siguen siendo intransigentes, esperando mayores concesiones de los países en desarrollo. Por otra parte, la promesa de disciplinar los subsidios masivos de los EE.UU. y la UE nunca fue real; el verdadero objetivo del Acuerdo sobre la Agricultura era ganar acceso a los mercados agrícolas de los países en desarrollo, al tiempo que forzaban a sus gobiernos y limitaban su espacio político.

El cambiante panorama económico y político

La crisis global que golpeó en el 2008 cambió el panorama económico y político. Los centros del capitalismo, EE.UU. y la U.E. fueron los más afectados, teniendo aún que recuperarse plenamente. Su crecimiento se desaceleró de manera significativa y su desempleo alcanzó niveles récord. Al darse cuenta de que necesitaban los mercados en crecimiento de las principales economías emergentes y de los grandes países en desarrollo para salvarse de la ruina financiera y económica, los EE.UU., la UE y otros países desarrollados reunieron a los principales jefes de estado en el G-20 en noviembre de 2008, juntando así de manera efectiva los principales países emergentes en vías de desarrollo como Brasil, India, China, Indonesia, Argentina y Sudáfrica en el anterior “club de los chicos grandes”, el G-8.

Casi paralelamente a este desarrollo surgió una nueva agrupación de países en desarrollo o recientemente industrializados : el BRICS - Brasil, Rusia, India y China, al que se les unió Sudáfrica en 2010. En otras palabras, el mundo estaba cambiando y, con él, las viejas estructuras de poder. A medida que la crisis continuaba, sin embargo, las grandes economías emergentes, también comenzaron a sentir los efectos, trayendo por consiguiente devaluación monetaria e incertidumbre en los mercados, que a su vez se traducía en inestabilidad en la economía.

La solución del G-20 a esta crisis fue la de proponer ampliar los esquemas de libre comercio mediante la apertura a la expansión de la OMC frente a nuevas áreas y a nuevos mercados con nuevos acuerdos de libre comercio, como los Estados Unidos-Unión Europea y el TPP. Esto lo están haciendo no sólo para salvar sus economías de la crisis, sino también para asegurar la tasa de continuación de beneficios de sus empresas transnacionales, los beneficiarios claros de la expansión del libre comercio global. La propia OMC lo reconoce al detallar en un reciente informe, "el comercio actual está dirigido principalmente por algunas grandes empresas comerciales entre los diferentes países.”

Una manera diferente de mover las negociaciones de la OMC

No solamente hay un cambio dentro del panorama económico y político, sino que también advertimos un cambio en la manera como las negociaciones se están moviendo. El paquete de Balí es una forma de acuerdo sobre algunos elementos de la Ronda de Doha, pero más importante aún es que constituye un trampolín para el lanzamiento de nuevas negociaciones en otras áreas, dejando atrás finalmente el peso muerto de la Ronda de Doha.

De forma paralela, encontramos también algunas negociaciones plurilaterales sobre otras áreas contenciosas como los servicios. Algunos informes internos indican que una nueva perspectiva debe apuntar a establecer las grandes diferencias primero a través de estas negociaciones plurilaterales para luego poder presionar para que la negociación sea multilateral, aplicándose a todos, y no a solo los interesados.

El lado oscuro del Paquete de Balí

Existen tres esferas principales del Paquete de Balí: la facilitación del comercio, la agricultura y el trato especial y diferenciado/cuestiones relacionadas con los PMA.

1) La Facilitación del Comercio

En el centro del Paquete de Balí se encuentra la negociación sobre la Facilitación del Comercio. Es el punto central del Paquete puesto que su objetivo es el de facilitar mayores y más fáciles flujos de comercio para las empresas incluida una mayor predecibilidad y una mayor velocidad en el movimiento. Para ponerlo de una manera más simple, la facilitación del comercio significa suavizar los procedimientos aduaneros para cortar el tiempo que le toma a los bienes el poder cruzar fronteras. Este punto hizo parte de los cuatro “nuevos temas” que fueron rechazados durante la Cumbre Ministerial de Cancún en el 2003 por los países en desarrollo y que aún así ha encontrado el camino para volver sobre la mesa como tema central de las negociaciones. Esto siempre fue y sigue siendo una demanda de los países desarrollados, ya que son los que mayores ganancias pueden obtener con el acceso fácil y rápido a los mercados de los países en desarrollo. Facilitar los trámites aduaneros sin embargo, necesita una cantidad significativa de fondos para poder implementar en los países en desarrollo procedimientos con estándares a la misma altura de los países desarrollados. Los países en desarrollo no tienen el dinero para invertir en la normalización de los procedimientos aduaneros y fronterizos. Apenas tienen dinero suficiente para hacer frente a los problemas del hambre y la pobreza para que se piense que pueden pagar por la modernización de los procedimientos fronterizos sólo para cumplir con las reglas del comercio mundial. Y aunque esto significará la suavización de los procedimientos aduaneros y fronterizos también en los países desarrollados, se puede casi predecir que muchos países en desarrollo no serán capaces de tomar ventaja de eso para acceder a los mercados de países desarrollados, como lo demuestran las falsas promesas anteriores de acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes por parte de los países desarrollados. Por último, la amenaza real del Acuerdo de Facilitación del Comercio es que abrirá la puerta a los otros "nuevos temas" previamente rechazados (compras gubernamentales, inversiones y competitividad) y a la expansión del cubrimiento de la OMC a nuevas áreas no tratadas previamente en el comercio.

2) Agricultura

La agricultura siempre se ha encontrado en el centro del impase de la Ronda de Doha para el Desarrollo. Cuando las negociaciones finalmente se estancaron en el 2008, el punto de fricción era precisamente la agricultura. Hoy en día, muchos de esos temas vuelven a la mesa de negociaciones junto con las peticiones de los países en desarrollo. Hay varios elementos dentro de la sección de Agricultura del Paquete de Balí:

- constitución de existencias públicas con fines de seguridad alimentaria y la ayuda alimentaria interna (G33)

- eliminación de los subsidios a la exportación / competencia de las exportaciones (G20)

- administración de los Contingentes Arancelarios (G20)

El primer elemento es una propuesta presentada por el G-33 y se centra en la demanda de los países en desarrollo para que se les permita utilizar medidas de apoyo a los precios para poner en marcha reservas públicas para la seguridad alimentaria y la ayuda alimentaria interna. Esto significa que los países del G33 están pidiendo que se les permita ofrecer subsidios a los agricultores pobres. Para que la propuesta pueda trabajar sobre una base a largo plazo, el AoA necesita modificarse - en concreto las normas relativas a la ayuda interna. Bajo las reglas actuales , los países como la India e Indonesia no pueden subsidiar a sus agricultores pobres , ya que irían más allá de los límites de la ayuda interna del AoA. India, en particular, que acaba de firmar en septiembre de 2013 como la Ley Nacional de Seguridad Alimentaria que tiene como objetivo proporcionar cereales subsidiados a los miembros pobres de su población -según algunas estimaciones podría ser alrededor de dos tercios de la población de la India que se estima en 1,2 billones de personas. Si la India implementa esta ley, se pueden tomar acciones legales en su contra amparadas bajo el Mecanismo de Solución de Diferencias de la OMC , ya que violaría las normas del Acuerdo sobre la Agricultura en relación a las ayudas internas. El G33, encabezado por Indonesia, argumenta que necesitan esta modificación de las normas con el fin de garantizar la seguridad alimentaria para las personas pobres agricultoras y consumidoras.

Los países desarrollados sin embargo, encontraron la propuesta de modificación del Acuerdo sobre la Agricultura como "un tema demasiado grande para Bali." En su lugar, ofrecen un posible mecanismo provisional basados en una duración limitada y unas condiciones umbral determinadas para permitir los subsidios sin enfrentar la amenaza de retos legales en el marco del Mecanismo de Solución de Diferencias. Informes internos indicaron que la propuesta del G33 fue primero rechazada de plano, pero debido a la amenaza de la India de hacer fracasar el acuerdo sobre facilitación del comercio, los países desarrollados han ofrecido estas soluciones provisionales. Estas soluciones intermedias, aparte de no tener ninguna seguridad sobre su real funcionamiento, se encuentran muy lejos de las demandas de los países del G33.

El segundo elemento es una propuesta hecha por el grupo del G20 sobre agricultura, liderado por Brasil. Esta iniciativa pide terminar con los subsidios a la exportación y regular los créditos a la exportación para evitar que los créditos sean luego subsidiados. Esta propuesta se deriva de un problema que lleva mucho tiempo. En el 2005, al final de la sexta Conferencia Ministerial de la OMC en Hong Kong, la declaración afirmaba: “6 Convenimos en asegurar la eliminación paralela de todas las formas de subvenciones a la exportación, y disciplinas sobre todas las medidas relativas a la exportación que tengan efecto equivalente que ha de completarse para fines de 2013.”i Estamos a finales del 2013 y aún ni los EE.UU. ni la UE están eliminando sus subsidios a la exportación. Y a pesar del hecho de que esta propuesta era ya un acuerdo previo proveniente de una Declaración Ministerial anterior, sigue existiendo una gran oposición por parte de los grandes subsidiadores.

El tercer elemento también es una propuesta del G20, basado en la demanda de tener disciplinas más estrictas sobre la gestión de los Contingentes Arancelarios. En esencia, se propone facilitar las importaciones agrícolas correspondientes a los contingentes arancelarios puesto que las normas actuales impiden el acceso efectivo a los mercados de los países en desarrollo en los mercados de países desarrollados. Según informes esta es una propuesta que pueda ser acordada en Bali a pesar de algunas reservas sobre cómo el mecanismo podría funcionar en la práctica.

3) Paquete para los Países Menos Desarrollados

En el discurso final de Lamy en la reunión del Comité de Negociaciones Comerciales el pasado 22 de julio de 2013, se presentó el paquete de temas para los países menos adelantados como el primer elemento del paquete de Bali. Hay una serie de cuestiones en este ámbito.

En primer lugar, bajo el Trato Especial y Diferenciado (TED), existen varios puntos a considerar: 28 propuestas de Cancún relativas a acuerdos específicos, el Mecanismo de Vigilancia y las seis propuestas iniciales de acuerdos específicos. Las 28 propuestas de Cancún fueron originalmente parte de las 88 propuestas iniciales de acuerdos específicos de trato especial y diferenciado que ayudarían a reforzarlo dentro de la OMC. Las 28 lograron generar un acuerdo antes de Cancun 2003 pero no fueron llevadas adelante después del colapso de esa conferencia ministerial. Hoy en día, a pesar de que, como dice Lamy, "Estas propuestas gozan en principio de "un acuerdo"”ii, la verdad es que aún se están revisando y todavía se debe tomar una decisión frente a su adopción. El Mecanismo de Vigilancia, que es también una vieja demanda de los países menos adelantados, vigilaría las normas de la OMC respecto a las disposiciones sobre trato especial y diferenciado, pero se encuentra todavía en el nivel de “claridad conceptual, pero todavía queda trabajo por hacer para trasladar esos avances a un texto." Las 6 propuestas de acuerdos específicos, que tienen que ver con las medidas sanitarias y fitosanitarias, ya han sido relegadas a una discusión post-Bali.

En segundo lugar, las cuatro cuestiones vinculadas con los países menos avanzados (PMA): acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes, normas de origen, algodón y puesta en práctica de la exención para los PMA en la esfera de los servicios. La cuestión sobre el acceso al mercado DFQF tuvo un acuerdo previo en la Cumbre Ministerial del 2005 en Hong Kong pero nunca se llevó a cabo.

El regreso de la OMC significa el Resurgimiento del Régimen de los Tratados de Libre Comercio

En conclusión, las principales razones por las cuales la novena Conferencia Ministerial y el Paquete de Balí son una amenaza para los pueblos y el planeta en general, son: porque revitalizan la OMC, reviven las negociaciones, abre la puerta a nuevas negociaciones en otras áreas y, finalmente, porque propulsan el resurgimiento del régimen de libre comercio en su conjunto. La OMC ha sido siempre la piedra angular del régimen de libre comercio con su alcance multilateral y su habilidad especial para hacer cumplir legalmente y penalizar a los países para la aplicación de las reglas del comercio mundial. Los acuerdos de libre comercio también se beneficiarán de la recuperación de la OMC puesto que todo lo que se acuerda dentro de la OMC puede ser incluido de manera inmediata en los acuerdos de libre comercio; los TLC son esencialmente acuerdos concretos basados en el principio «OMC-plus».

Han pasado 18 años desde que se estableció la OMC . Desde entonces, un sinnúmero de casos y pruebas se han documentado para mostrar los impactos negativos del libre comercio: los pequeños agricultores y los campesinos, hombres y mujeres, pierden sus tierras y medios de subsistencia debido a la existencia del dumping y a la inundación de importaciones baratas; las comunidades de pescadores se ven desplazados de sus caladeros tradicionales , las mujeres llevan la peor parte de la los impactos negativos en sus comunidades, las personas trabajadoras pierden su empleo o se ven obligadas a asumir el trabajo precario ya que las empresas compiten para reducir los costos y las familias se ven obligados a emigrar en busca de trabajo. La madre naturaleza es también una víctima del libre comercio que la trata como a una cosa que puede ser explotada y mercantilizada. Las múltiples crisis financiera, alimentaria, climática pueden relacionarse con el régimen de libre comercio y la manera en que se ha sobreexplotado el planeta, empujándonos a esta crisis climática, envenenando nuestra comida y especulando sobe los precios para que estén por encima del alcance de las personas, dejando que los bancos y las corporaciones transnacionales ejecute desregularizaciones que nos llevan al borde de una recesión global.

Los países del G-20 ven más opciones de libre comercio dentro de nuevas áreas con el fin de continuar con la tasa de ganancia de las empresas para darle una solución a la crisis. El renacimiento de la OMC es parte de este plan. Pero si esperamos que las futuras generaciones y el planeta puedan tener un futuro, necesitamos detener estas negociaciones ahora. No hay ni un momento que perder. No hay más tiempo para medidas intermedias. Si queremos tener una oportunidad, tenemos que cambiar el sistema actual ahora. Lo que necesitamos no es tender hacia más libre comercio, sino más bien, hacia un nuevo sistema basado en la soberanía de los pueblos, en la justicia económica, social y cultural. Lo que necesitamos es un sistema de comercio basado en la complementariedad, la solidaridad y que tenga en su corazón, los intereses de los pueblos y no de las corporaciones.

Necesitamos un sistema de agricultura basado en la soberanía alimentaria y no en el crecimiento de los cultivos comerciales para los mercados. Existen cientos de alternativas de las comunidades, de los movimientos sociales, de los campesinos y campesinas, de las personas trabajadoras rurales, de las mujeres, las personas migrantes, las comunidades de pescadores, las personas jóvenes y las activistas por la justicia económica. Es posible tener un mundo libre de la OMC, sólo tenemos que hacerlo realidad.

Publicado por La Vía Campesina

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