El Quebrantahuesos Rugby pierde 12 a 25 contra el Sabadell RC

De cara al siguiente partido el equipo tendrá que recomponerse y recordar ese juego que le caracteriza, y para ello quedan unas semanas de entrenamientos cruciales que hay que aprovechar al máximo

El Quebrantahuesos Rugby pierde 12 a 25 contra el Sabadell RC
Foto: QRC

Hay días que es mejor no salir de la cama… al menos es lo que debió de pensar el Quebrantahuesos Rugby con respecto al pasado sábado, un partido que a pesar de ser un trámite por la situación de la clasificación, tenía su importancia para certificar el nivel de tensión competitiva de los locales en un momento que la plantilla empezaba a flojear en los entrenamientos.

Se juntaban varios condicionantes que tampoco ayudaban, como varias bajas de última hora y ciertos eventos que apartaban el foco de los jugadores de lo que realmente importaba esa tarde que es jugar a rugby. Los enfrentamientos históricos con el Sabadell tampoco ayudaban a sentirse optimista, a pesar de que la trayectoria de los blanquitaronges haya sido bastante pobre en esta fase previa de la liga catalana.

Así pues, el equipo afrontó el partido con una baja tensión competitiva, sin focus en el momento, bajos de entrenamiento y con un rival que no venía de vacaciones. La tormenta perfecta se ciñó sobre los jugadores y descargó su furia nada más comenzar el encuentro.

Primer balón, primera recepción fallada, melé en contra y comienzan los problemas. La melé, sin el ausente Dueso y con Diego el fino haciendo labores de 8 no tuvo el dominio de otros partidos, y en general sufrió bastante, incluso concediendo varios golpes de castigo. Los visitantes lograban balones fáciles, a costa de las innumerables infracciones locales, continuas durante todo el partido, y ya en el minuto tres llegaba el primer ensayo visitante.

El quebranta siguió sufriendo durante más de la mitad del primer tiempo, pero poco a poco fue recuperando el balón e imponiendo su ritmo, hasta que Heko, aprovechando los espacios después de un buen trabajo de delantera a cinco metros de ensayo acortó distancia en el marcador (7-10, min 36).

El QRC llegó a ponerse por delante, nada más iniciarse el segundo tiempo, tras un buen trabajo de touch-maul, pero eso fue todo. Al equipo se le acabaron las ideas, seguía fallando la principal arma de ataque, la melé, y el viento no permitía ejecutar unas touchés precisas para relanzar el ataque de los tres cuartos. Los golpes de castigo llevaban a jugadores locales al banquillo (tarjeta amarilla a Pelocho por reiteración de infracciones del equipo), y todo junto cubrió al equipo de un pesimismo insufrible que acabó desembocando en ensayos en contra (min 59 y 68).

Quedaba mucho tiempo, pero los altoaragoneses hacia tiempo que habían bajado los brazos. El porqué ni ellos mismos lo saben, pero llegó el invierno y se apagó la luz.

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