
Comunicado del Colectivo Towanda.- En nuestra sociedad toda reproducción es “asistida”. Concepción, gestación y parto, parten del derecho a la decisión de las personas implicadas, pero cuya salud debe asegurarse socialmente. Sean la concepción, gestación y parto, más o menos íntimas o medicalizadas, múltiples “asistencias” sanitarias y sociales, son asumidas como necesarias ya tengamos parejas heterosexuales, o seamos lesbianas o mujeres solas. Nadie plantea que tales asistencias dependan de la orientación afectivosexual ni de los recursos de las madres.
¿Nadie? Sí, el PP y sus cómplices lo hacen al privatizar la sanidad deteriorando la atención pública a toda la población, con efectos especialmente graves para madres y bebés.
Pero también cuando el PP separa de todo el proceso una parte -cual es la concepción- como la única susceptible de ser “asistida”, se ve claramente hacia dónde quiere llevar el debate. ¿O va también a expulsar de la atención a la gestación o al parto a quienes no demuestren su “currículo heterosexual”?. Lo que quiere es acusarnos a las “mujeres antinaturales” de “abusar del sistema público”; hacer creer que la única forma “natural” de familia es un hombre y una mujer heterosexuales que se reproducen mediante coitos vaginales. Una contradicción, porque si la naturaleza impide que esa mujer y ese hombre heterosexuales se reproduzcan, que conciban sería en todo caso “artificial” y “antinatural”. Natural o antinatural es un debate absurdo cuando hablamos de técnicas de reproducción que (seas heterosexual o no) permiten lo que la naturaleza impide.
Hoy, una correcta interpretación de la legislación permite la atención a la reproducción asistida cuando no son posibles los derechos reproductivos por otras vías. Esta es la clave del asunto: la reproducción no es un rol social obligatorio para las mujeres, sino un derecho sobre el que nosotras decidimos.
Pero el PP pretende ahora decidir qué mujeres podemos usar técnicas distintas al coito vaginal para ejercer tal derecho, llegando al absurdo: si eres una mujer perfectamente fértil pero no con su actual pareja...
...Si tu pareja es otra mujer, deberías gastarse miles de euros en otros métodos de concepción en la sanidad privada. O, para “demostrar” tu derecho a ellos en la sanidad pública... ¡Intentarlo durante dos años con coitos vaginales con hombres que, evidentemente, no son tu pareja!
...Si tu pareja es un hombre (con disfunción eréctil, infertilidad, malformaciones genéticas heredables...) entonces sí podrías optar a métodos de concepción sufragados públicamente. No es necesario que copules con otros hombres que no sean tu pareja durante dos años para “adquirir” tal derecho.
Y si las mujeres no tenemos ni queremos tener pareja? Igual da, a follar durante dos años con hombres, que si te dejan preñada es que no necesitabas concepción asistida desde lo público! ¿Pero bastará la palabra del macho o tendremos que aportar pruebas en vídeo? Sin comentarios.
No se pretende ahorrar con estas medidas, de ridículo impacto económico, ni impedir la reproducción de todas las mujeres fuera del marco heteropatriarcal, sino de aquellas que no pueden permitirse la sanidad privada, como en el caso del aborto y los viajes a Londres que parecían ya olvidados. Como con el aborto, estas medidas ideológicas, discriminatorias y clasistas tienen otros objetivos:
- Acatar normas de los obispos para “cumplir” con el sector más fiel del electorado del partido popular.
- Señalar a lesbianas y madres solteras –como ya se hizo con la población migrante- como “raras” y “culpables” de la situación de la sanidad pública, en realidad amenazada por los recortes en su financiación a causa del desvío de dinero público a la banca. Un señalamiento que nos pone en riesgo dando alas al fascismo que medra en toda Europa contra los y las consideradas “diferentes”.
- Desviar la atención de escándalos de corrupción que involucran al presidente del gobierno, varias y varios ministros –incluida la de Sanidad- y a la financiación de la campaña con la que su partido llegó al poder.
En Aragón, no fue fácil lograr una interpretación no heteropatriarcal de la legislación sobre reproducción asistida. SOmos FAmilia (Asociación de familias diversas aragonesas), surgió con la lucha de madres que hubieron de acudir a la sanidad privada para ejercer sus derechos reproductivos. Madres que llevaron a las calles y a las Cortes aragonesas su lucha contra la discriminación, hasta conseguir que las que han venido después pudieran ser atendidas en igualdad desde lo público.
Como entonces, en esta lucha lesbianas y mujeres sin pareja no estamos solas, sino aliadas con Towanda y con la totalidad de la respuesta social y política al chapapote recortador PPero.





