
Un problema para el Ebro y un problema sobre el modelo de gestión del agua. Estas dos ideas resumen para CHA lo que significa la Ley aprobada ayer en el Congreso y que abre, bajo la denominación de "cesiones intercuencas", las puertas a los trasvases.
El PP modifica el Plan Hidrológico (PHN) en el trámite de enmiendas de la Ley de Evaluación Ambiental "de manera que los cambios realizados permitirían, por ejemplo, autorizar un trasvase desde el Ebro sin ningún acto legislativo adicional".
Para Joaquín Palacín, vicesecretario general de CHA, "acaban de abrir las puertas burocráticas para los trasvases pero, además, el agua pasa a ser una mercancía en vez de un bien común y básico. Se podrá mercadear y especular con el agua y eso traerá graves problemas".




