El polvorín de Libia: clanes, mercenarios y dos déspotas

Desde el derrocamiento violento del dictador Muammar Gadafi en 2011, Libia entró en una guerra civil fragmentadora. Con la involucración turca y, próximamente, egipcia se espera un capítulo más feroz que será, probablemente, el más largo en esta guerra desoladora.

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Jalifa Haftar. Fuente: libiyaakhbar.com

Los últimos seis meses constituyeron un punto de inflexión dramático en la persistente y profunda crisis de Libia. En enero de este año el parlamento turco dio luz verde a enviar tropas al país árabe. El mes pasado, Egipto dejó claro que su ejército está preparado para efectuar operaciones en Libia.

¿Quién está contra quién?

Los dos campos beligerantes son el Ejército Nacional Libio (ENL) liderado por el señor de la guerra más temible de Libia: Jalifa Haftar, que cuenta actualmente con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Rusia además del apoyo francés y estadounidense en menor medida. Y el Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) reconocido por la comunidad internacional como gobierno legítimo en Libia y que cuenta con el apoyo de Turquía y Cátar principalmente.

El campo del ENL consiste en gran parte en reminiscencias del ejército libio del dictador Gadafi, milicias tribales del este y el sur del país, milicias islamistas y el “Grupo Wagner” que es una organización paramilitar de mercenarios rusos. El señor de la guerra Haftar cuenta también con la tribu del Gadafi y otros clanes que le apoyaban, porque los dos comparten la misma ciudad natal: Sirte.

El campo del GAN consiste en su mayoría en milicias tribales muy potentes del oeste del país y milicias islamistas. Cabe mencionar que las rivalidades tribales entre las diferentes partes del país existían durante la dictadura del Gadafi quien desfavorecía las tribus del este, e incluso antes.

¿Por qué?

En un país riquísimo de recursos petroleros y minerales el porqué queda obvio. Además, el país conoce una fractura entre las tribus del este y las del oeste, unas fracturas que se profundizaron por los conflictos sobre las zonas ricas con recursos y las rutas de tráfico de todo tipo de bienes, y para algunas tribus de personas. Lo exacerba todo el fallo crónico de un sistema educativo retrasado.

¿Cómo?

La sublevación contra Gadafi empezó en el este del país. Después de asesinar al dictador se creó el Consejo General de la Nación (CGN) en 2012 que tenía que preparar el camino para establecer el futuro parlamento del país. Los desacuerdos entre los representantes tribales no tardaron en surgir; sin embargo, en junio 2014 se celebraron unas elecciones controvertidas que dieron luz a la Cámara de Representantes con sede en la ciudad de Tobruk en el este de Libia.

Los desacuerdos aumentaron y en agosto del mismo año se declaró, con apoyo occidental y participación amplia de facciones islamistas desde la capital Trípoli, la restauración del CGN como único órgano legitimo representativo. El CGN eligió un “Gobierno de salvación” que no fue reconocido por la cámara de Tobruk.

En 2015 se firmó bajo los auspicios de la ONU el acuerdo de Sjirat en Marruecos entre la Cámara de Representantes y el CGN para formar un gobierno de consenso nacional. Un año después se formó el Gobierno de Acuerdo Nacional.

Mientras tanto en el campo…

En paralelo y desde la caída del régimen de Gadafi, las diferentes milicias estaban en lucha continua por los botines. Y en este caos surgió ISIS. A pesar de la derrota de ISIS a manos del CGN con apoyo occidental en el norte del país y del ENL en el este, los dos campos no llegaron a implementar la hoja de rutas del acuerdo de Sjirat. En abril de 2019 Haftar se proclamó gobernante del país y lanzó su ataque a las zonas controladas por el GAN. Cinco meses después, el GAN pidió oficialmente apoyo militar de Turquía.

Las batallas feroces por Trípoli terminaron con una derrota arrolladora del ENL gracias al apoyo turco que quedó sin declaración hasta el pasado enero. Las fuerzas del GAN desalojaron el ENL fuera de Trípoli. Las huellas turcas están visibles; Turquía puso en marcha lo mejor de su industria aeronáutica: el dron de ataque Bayraktar TB2 y TB1 y se estima que tiene un batallón desplegado en Trípoli que esta dando apoyo operativo a las fuerzas del GAN.

También hay información de que Ankara transportó a Trípoli tanques tipo M60A1 Patton que son tanques antiguos de fabricación estadounidense, pero pueden ser útiles en el contexto libio, y también vehículos blindados turcos tipo BMC Kirpi con tecnología israelí. A parte del material, Turquía transportó desde la provincia de Idlib en Siria a más de 10.000 terroristas islamistas que ya están formando parte de las fuerzas del GAN que se amasan para atacar las ciudades estratégicas de Sirte y Alyufra.

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Vehiculos BMC-Kirpi turcos en el puerto de Tripoli el 18 de mayo 2019. Fuente: Pagina de la operación “Burkan Alghadab” de las fuerzas del GNA.

Sirte es un puerto muy importante para la exportación del crudo libio y Alyufra tiene una base aérea estratégica. Las dos ciudades se encuentran en el camino que lleva a la parte este del país, bastión de Haftar. El presidente egipcio Abel Fatah Asisi consideró dichas ciudades una línea roja para la seguridad nacional de Egipto. Con la movilización de las tropas del GAN, los mercenarios islámicos proturcos, la Cámara de Representantes de Tobruk pidió, por su parte, la intervención egipcia.

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Maniobraban juntos y ahora maniobran separados

Desde 2009 hasta 2012 las marinas turca y egipcia efectuaron cuatro ejercicios conjuntos en el marco de las maniobras “Mar de amistad egipcia-turca”. Pero Egipto se retiró en 2013 debido al apoyo del Estado turco a los Hermanos Musulmanes después del golpe de Estado que llevó Abdel Fatah Asisi al poder.

El pasado 12 junio, Turquía efectuó una maniobra con 17 cazas y 8 fragatas que simularon una operación en libia lanzada desde Turquía. El objetivo fue llevar a cabo largas operaciones ininterrumpidas. El ejercicio incluyó el reabastecimiento de combustible en plena operación de cazas F-16 designadas a atacar blancos terrestres y enfrentarse a cazas hostiles. La maniobra tuvo lugar en aguas internacionales.

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Avion cisterna KC135 turco en preparación para la participación en la maniobra del 12 de junio pasado. Fuente: Ministerio de defensa nacional turco.

Veintisiete días después, Egipto efectuó una maniobra en la frontera con Libia en cual participaron unidades especiales, cazas, helicópteros, artillería y tanques. La maniobra egipcia llamada “Decisión 2020” tuvo como objetivo, según el Ministerio de Defensa, “entrenar las tropas a enfrentarse a mercenarios, tomar control de objetivos vitales y combatir de manera versátil en condiciones volátiles frente a unidades regulares e irregulares”.

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Pantallazo de la maniobra “Decisión 2020” video del ministerio de defensa egipcio.
Tras la maniobra egipcia el ministro de defensa turco Hulusi Akar y el comandante de la marina el admiral Adnan Ozbal visitaron Trípoli. Turquía declaró hace 10 días que su marina y ejército del aire efectuaran una maniobra en aguas internacionales frente a Libia en tres puntos separados.

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Pantallazo de la maniobra “Decisión 2020” video del ministerio de defensa egipcio.
La maniobra llamada “Naftex” tiene como objetivo prepararse para tomar control por mar y aire de ciertas zonas en caso de que estalle una guerra en el este del Mediterráneo. Como réplica Sisi, se reunió con jefes de tribales libios quienes “delegaron al Sisi para que frene Erdogan y sus aliados libios”.

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Pantallazo de la maniobra “Decisión 2020” video del ministerio de defensa egipcio.

El Sisi dijo a los jefes tribales que Egipto no se quedará con los brazos cruzados si el GNA con apoyo turco avanza hacia Sirte y añadió que Egipto está disponible para “formar a vuestros hijos para que sean el núcleo del futuro ejército nacional libio”.

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Sisi con jefes tribales libios en Egipto. Fuente: watanserb.com
Posible escenario futuro

Turquía es un país miembro de la OTAN que cuenta con una maquinaria de guerra potente, a pesar de que sus cazas americanos F-16 no disponen de la última gama de misiles aire-aire adecuados a dicha cazo, a saber, el AIM-120C con alcance de más de 100km. Dispone del AIM-120B de los años 1990 que alcanza 75km. Egipto, que empezó a modernizar su flota de cazas en 2013, tiene la rusa MIG-29M2 que puede disparar blancos volantes a 130km con el misil R-27ER. Cabe mencionar que la compra compulsiva de armas modernas por parte de Egipto no lleva automáticamente a la eficiencia, se necesita tiempo para que el personal se adapte a las nuevas armas y asimile por lo tanto nuevas doctrinas, tácticas y estrategias.

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MIG29M2. El avión de combate más potente en inventorio egipcio. Fuente: EGY ARMY.

En cuanto a Turquía, la fuerza de su ejército regular y su experiencia en Siria no son ninguna garantía porque la guerra en Libia no es una guerra puramente clásica y porque en la experiencia siria conoció el fracaso de las tácticas clásicas del ejército turco. El poco éxito que tuvo en el norte de Siria fue gracias a sus facciones islamistas. En Libia los mercenarios islamistas pro turcos se van a encontrar con fuerzas irregulares, es decir, frente a la incertidumbre.

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De la izquierda a la derecha: el ministro de defensa turco Hulusi Akar y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. Fuente: Anadolu Agency.
La posición geográfica de Egipto hace que las líneas de abastecimiento sean más cortas y facilita relativamente el envió de sus tropas a Libia, mientras que el ejército turco tendrá que cruzar más de 2.000 km del Mediterráneo. Todo eso en teoría porque tocar los tambores de guerra no significa siempre que las batallas estallen, lo que Sun Tsu llamó “luchar sin hacer la guerra” en su libro “El Arte de la Guerra”.

Sin embargo, hay muchos factores y hechos objetivos que hacen que el enfrentamiento entre Turquía y Egipto sea inminente:

  • El valor de los contratos actuales de empresas turcas de construcción en Libia que supera los 280 mil millones de dólares. Las empresas turcas de construcción están presentes en el mercado libio desde los años 1970.

  • Turquía necesita invertir en sector energético libio ya que la mayoría del gas y petróleo descubierto en el este del Mediterráneo va a parar a sus rivales: Grecia y Chipre.

  • Turquía forma parte del bando perdedor en el conflicto sirio y necesita enviar los terroristas que trajo a Siria lejos de sus fronteras, a otra hoguera para que no le coma el monstruo de Frankenstein.

  • El sistema capitalista, en general, y la economía turca, en especial, están en crisis aguda. La inversión en Libia con lo que conlleva de venta de armas, proyectos de reconstrucción e inversión en el sector minero y petrolero libio serán un alivio. De hecho, la conversión de Aga Sofia en mezquita es un intento de desviar la atención del fracaso que tiene Erdogan en varios ámbitos.

  • Egipto, por su parte, va muy mal económicamente y, además, tiene un liderazgo aún más incompetente. Desde el golpe de Estado de 2012, el Estado Egipcio ha gastado casi 30.000 millones de dólares en armas, a parte de muchos proyectos no productivos como la ampliación de canal Suez y la nueva capital administrativa. Por lo tanto, es un buen momento para que el régimen militar pruebe que tenía razón para comprar tantas armas.

  • Y, por último, señalar como razón de peso para que se produzca un enfrentamiento que no se puede negar el peligro que conlleva el acercamiento del conflicto libio a la frontera oeste de Egipto. El país lleva casi 10 años en una amarga lucha contra el terrorismo en la península del Sinaí.

Al analizar las preparaciones militares se puede decir que Turquía y Egipto no piensan en llevar una guerra a gran escala uno contra el otro, sino dar apoyo con fuego a sus aliados en el terreno. Sin olvidar que los beligerantes en el terreno son libios. Turquía con sus mercenarios islamistas tiene probabilidad de proteger a su personal más que Egipto que cuenta con sus propios soldados. Parece que cada parte quiere actuar con sabiduría sin enredarse en el barro libio, pero la actitud de Erdogan y Sisi, así como los muchos ejemplos de intervenciones pensadas para ser efímeras, se han convertido en una trampa que hace pensar que no solo libia cambiará, sino también Egipto y Turquía.

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