El Partido Comunista de los Trabajadores y Trabajadoras (PCTE) concurrirá a las elecciones del 8 de febrero en Aragón con una candidatura por la circunscripción de Zaragoza y una propuesta política que se aleja deliberadamente de los programas electorales convencionales. La formación define su planteamiento como un “programa de lucha”, una denominación que, según explican, responde a su concepción crítica del papel de las instituciones y de la vía parlamentaria como herramienta de transformación social.
Desde el PCTE sostienen que, tanto bajo gobiernos conservadores como progresistas, las condiciones de vida de la clase trabajadora aragonesa no han dejado de empeorar. En este sentido, señalan que las políticas del actual Gobierno del PP evidencian “para quién se gobierna”, citando como ejemplo el anuncio de 20 millones de euros destinados al concierto de bachillerato e infantil o la acreditación del hospital privado Quirón de Zaragoza como universitario para formar alumnado de la Universidad San Jorge.
No obstante, la formación comunista amplía su crítica al conjunto del arco parlamentario. Recuerdan que fue durante el anterior Gobierno presidido por Javier Lambán, con un cuatripartito formado por PSOE, CHA, Podemos y PAR, cuando se impulsaron proyectos como la unión de estaciones en Canal Roya, se intensificó la implantación de macroparques de energías renovables o se profundizó en la colaboración público-privada en sanidad y educación. Para el PCTE, estas políticas demuestran que el problema no reside únicamente en el color político de los gobiernos, sino "en el marco capitalista en el que operan las instituciones".
Frente a ello, el partido reivindica la respuesta popular como eje central de su programa. Señalan como ejemplos la huelga educativa contra los conciertos o las movilizaciones sociales que lograron frenar el proyecto de Canal Roya. “Las instituciones capitalistas gobiernan para los capitalistas, aunque cambie el modelo de gestión”, sostienen, defendiendo que la rentabilidad empresarial se impone sistemáticamente sobre las necesidades de la mayoría social.
El PCTE explica que muchas de las medidas que plantea no dependen de la voluntad ni de las competencias de un gobierno autonómico, ya que no están pensadas para ser concedidas desde las instituciones, sino “conquistadas desde abajo” mediante organización, conflicto y movilización de la clase trabajadora.
En este contexto, la formación justifica su presencia en las elecciones como una oportunidad para difundir su propuesta política en un momento en el que amplios sectores de la población oscilan entre la indiferencia y el desapego hacia la política. Las campañas electorales, argumentan, actúan como un altavoz que permite llegar a más trabajadores y trabajadoras y llamar a la organización colectiva, sin generar falsas expectativas sobre un cambio social impulsado desde las urnas.
El PCTE también aclara que solicita el voto y que no renunciaría a una eventual representación institucional. No obstante, subrayan que esta no tendría como objetivo participar en gobiernos ni gestionar las instituciones, sino utilizarlas como tribuna política desde la que denunciar los intereses de clase que hay detrás de cada ley y cada medida, y amplificar su discurso contra un sistema que, a su juicio, “explota y condena a la pobreza a la clase trabajadora”.

